Este blog es un esfuerzo por contribuir en la difusión de información, artículos de opinión y demás géneros periodísticos que muchas veces no se muestran en los medios de comunicación oficiales. El nombre La Acción Escrita es tomado de un libro de Genaro Carnero checa acerca del periodsimo de José Carlos Mariátegui.

jueves, 29 de octubre de 2026

“KEIKO ASESINA”

Por: Henry Córdova Bran

Hace unos días vi una publicación en redes sociales con una foto en la que se veía un cartel colocado en el monumento central de la plazuela Merino en Piura, donde se leía una frase: Keiko asesina. La foto me remontó hacia algunos años atrás y me recordó, no tan viejas jornadas de lucha en Piura, precisamente en mi querida plazuela Merino. Como no era para menos, comenté la foto animando esa actitud rebelde de quienes hoy jóvenes siguen levantando su voz ante lo que vivimos en el país. Sin embargo, ese comentario suscitó un comentario de respuesta que lanzaba una pregunta “¿a ver dime, a quién ha matado Keiko?” Y comentarios que cuestionan también a quienes elaboraron ese cartel.


La pregunta es válida y merece respuesta. En efecto, cualquier persona, fujimorista o no podría rechazar la acusación contundente del cartel. Keiko asesina, pues la señora, hasta ahora en la justicia ordinaria ha sido acusada de algunas cosas pero que yo sepa no de asesinato, como sí lo estuvo su padre directamente acusado y sentenciado por la justicia peruana por delitos de lesa humanidad, es decir por asesinato de personas dentro de una política de gobierno, de su gobierno, del cual, por cierto, la señora Fujimori también fue parte como primera dama. Pero, en fin, si estaba enterada o no de esa política entra al terreno de la especulación sobre la que cada persona puede tener su propia opinión.

Keiko asesina ¿es una definición antojadiza? Excesiva desde quienes nos consideramos antifujimoristas y antikeikistas. Yo digo que no, que es una frase que se justifica desde la indignación ciudadana y válida como consigna para rechazar a una persona que le ha hecho y le hace mucho daño al Perú.

Podría decir que en principio Keiko asesinó mi ilusión y la de millones de peruanos y peruanas de verla derrotada por cuarta vez. Una asesina de la ilusión como la canción de Leuzemia, El asesino de la ilusión que se dice hace referencia a Alberto Fujimori, padre de la señora Keiko. Pero no porque haya ganado después de tres derrotas y esto se diga por pura piconería, sino porque muchos estamos convencidos que no se ganó en buena lid electoral. Y eso lo sabemos ahora que cada vez queda más claro con las informaciones de cómo se tejió una red en toda América Latina para que las elecciones estratégicas que se llevarían a cabo este año en Perú, Colombia y Brasil se pusiera a disposición todo un aparato tecnológico urdido desde EEUU y los operadores de derecha en estos países para alterar y teledirigir la opinión pública con fines electorales. Quedó claro con las elecciones de Perú y Colombia, próximas entre ellas y que tras el arresto de Cerimedo en Bolivia supimos cómo funcionaba esto. Los viejos fraudes del siglo XX eran obsoletos y nuestras legislaciones no estaban preparadas para esto. Afortunadamente, Brasil tuvo tiempo para entenderlo y contrarrestarlo y aquí seguimos festejando el triunfo de Lula, sobre el que nos referiremos en otro video.


En fin, millones podríamos decir también que la señora asesinó la escasa democracia que teníamos en el país, esa que habíamos recuperado tras casi una década de dictadura cívico-militar que su padre y ella misma como parte de esa dictadura, instauraron en el Perú dejando un saldo asqueroso de violación de derechos humanos y corrupción de todo el aparato estatal. Y este esquema lo volvió a instaurar en cuanto el fujimorismo, el viejo fujimorismo albertista y el nuevo Fujimori keikista retomaron el control de las principales instituciones del Estado, cuando su mayoría en el Congreso le permitió gobernar como ella misma lo anunció cuando Kuczynski le ganó la segunda elección en la que participó. Sí, usted señora Keiko asesinó la democracia en el país durante los últimos 10 años. Esa frase, Keiko asesina, la une además con hilos que solo la política podría evidenciar a la frase Dina asesina, porque el tiempo que sus congresistas sostuvieron a Dina Boluarte en el gobierno pese a las evidentes pruebas de asesinatos cometidos en las protestas del 2022 y 2023 sí la unen a esas responsabilidades. Esas culpas y esas muertes sí le salpican señora Fujimori y cuando la justicia vuelva a ser justicia en el Perú, tendrá que explicarnos muchas cosas sobre este período reciente.


Y entonces, podemos hablar ya de otro matiz desde donde se podría explicar la frase Keiko asesina y responder a la pregunta que nos hicieron en esa publicación. En política no se mata apretando el gatillo, sino apretando el botón o echando hacia abajo el pulgar, para ser más contemporáneo, dando órdenes desde esa tribuna que te da el poder y el manejo de un partido que hace 10 años toma decisiones desde el parlamento y ahora desde el gobierno. Las decisiones cuando se tiene poder tienen consecuencias y las malas decisiones muchas veces cuestan vidas, pero todos recordamos cuando en un audio en el año 2017 la entonces parlamentaria fujimorista Jesenia Ponce dejaba en claro que a usted no le importa si una decisión suya y de su partido “perjudicaba a 10 mil o 100 mil personas”. Y es así, a usted no le importa la gente, no le importa el Perú.

En octubre de 2026, la Fiscalía dispuso el archivamiento de la investigación contra 52 personas (incluyendo exministros de Salud y miembros actuales de Fuerza Popular como Alejandro Aguinaga) por las esterilizaciones forzadas que ocasionaron la muerte de mujeres peruanas ocurridas en los años 90. Este archivo se sustentó directamente en la Ley 32107, una norma promovida por el fujimorismo que limita la persecución de delitos de lesa humanidad cometidos antes de 2002.


Fuerza Popular ha impulsado proyectos de ley dirigidos a eximir de responsabilidad penal a miembros de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas en el contexto de la represión de manifestaciones sociales, una medida que sus críticos señalamos que debilita la rendición de cuentas ante violaciones al derecho a la vida y evidentemente envalentona a las fuerzas del orden a disparar contra manifestantes con total impunidad.

Podríamos mencionar, además, las leyes pro crimen promovidas por sus congresistas antes que usted pudiera ser gobierno, leyes que han disparado la criminalidad en el país y que han permitido las espantosas cifras de asesinatos, 6 muertes diarias en los últimos años y que se mantienen a casi 4 meses de iniciado su gobierno.

Podemos ir a sus decisiones en torno al sector salud o el sector ambiental. Sus congresistas y por lo tanto usted, se opusieron a la ley y al reglamento que obligaba a la industria alimentaria colocar los octógonos como información básica que todo consumidor debe conocer para cuidar su salud y su vida, pero claro, en la industria alimentaria están sus amigos y usted vela por sus intereses antes que por la salud y la vida de los peruanos y peruanas. Afortunadamente, en esta ocasión perdió. Pero hay otras decisiones en el sector ambiental.

Informes parlamentarios han consignado ocasiones en las que la bancada fujimorista dejó comisiones sin quórum o abandonó debates relativos a proyectos de índole ambiental o de prevención de desastres naturales, afectando la capacidad de respuesta oportuna del Estado frente a emergencias climáticas que ponen en riesgo a poblaciones vulnerables; o su negativa a que el Congreso ratifique el acuerdo de Escazú que permitiría garantizar en fueros internacionales justicia para líderes y lideresas que son amenazados, judicializados y asesinados en el Perú.

En fin, en su todavía estrenado gobierno, en el que parece que no tiene la mínima idea de lo que es gobernar, conocemos a diario sobre las decisiones que viene tomando y que podrían tener letales consecuencias para cientos y hasta miles de peruanos. Desde su aceptación de incluir al Perú en la órbita norteamericana del Escudo de las Américas, entregando nuestra soberanía al imperialismo norteamericano que solo lleva muerte y destrucción en donde ingresa y lo que usted está haciendo es abrirle la puerta a un gobierno asesino y a un psicópata criminal como Donald Trump.

Cierro esta respuesta con lo que hemos sabido recientemente, la eliminación del trámite obligatorio para evaluar los riesgos ambientales de los pesticidas antes de su comercialización en nuestro país es lo que su gobierno está haciendo. De acuerdo con una investigación periodística publicada por Salud con Lupa el 21 de octubre de 2026, esta flexibilización de la normativa sanitaria ocurrió tras una serie de reuniones previas entre altos funcionarios públicos de su gobierno y los mayores fabricantes de agroquímicos a nivel global. Como sabemos, los pesticidas sin control, matan señora Fujimori.


Keiko asesina, no es una frase antojadiza ni una inocentada escrita en un cartel. Es reivindicar nuestro derecho a señalar y a denunciar, a romper el pacto infame de hablar a media voz o a callar. Los y las jóvenes no se callan, denuncian, los carteles gritan, las paredes gritan y está bien que así sea. Porque ellos, quienes gobiernan hoy tienen el poder, pero no tienen la razón.

sábado, 10 de octubre de 2026

URGENCIA DE LA PALABRA

 

Por: Henry Córdova Bran

Qué difícil resulta mirar el mundo de hoy, la América Latina de hoy, el Perú de hoy. A la manera de Gramsci podríamos entender que estamos viviendo la época en que los monstruos se han aupado al poder y desatan todas las barbaridades que anteceden a un cambio de época. Pero las barbaridades son muchas y azotan a la humanidad, a los ecosistemas, a los pueblos más vulnerables, a las y los estudiantes, a las poblaciones indígenas y la naturaleza, a las reivindicaciones y derechos conquistados en las luchas más nobles de la humanidad de los últimos siglos. La libertad, la igualdad, la justicia, la fraternidad, la libre expresión, el derecho, la independencia, el libre saber, el buen vivir, la cultura, la educación, la salud; todo está expuesto y atacado con una ferocidad que ya hemos visto antes, en otros momentos de la historia, y no precisamente los mejores momentos de la humanidad, sino las épocas más oscuras y siniestras.


En lo que llevamos del siglo XXI las atrocidades escalan y los monstruos se reagrupan, lo vimos venir y no les pusimos frenos y hoy, los monstruos envían a las fuerzas del “orden” embrutecidas a arrasar poblaciones enteras en Gaza, a arremeter contra estudiantes indignados en París, a arrebatar de sus propiedades a poblaciones Mapuches en Argentina, a aniquilar embarcaciones pesqueras en el Caribe, a asfixiar y bloquear a todo un pueblo como ejercicio macabro y diario de quebrar la voluntad del digno pueblo de Cuba, a promover la impunidad, cercar la prensa libre, la justicia y la completa captura del poder en el Perú. Los monstruos están a la orden del día.

El siglo XX recogió el fin de los colonialismos, de la esclavitud, y tuvo que enfrentar el fascismo y salir de los escombros de dos guerras mundiales, de los tiempos de las dictaduras latinoamericanas y la guerra fría, la imposición del neoliberalismo como receta única y la idea de la globalización y del libre comercio que ensalzaban el crecimiento y del desarrollo como la vía hacia el progreso. El siglo XX se cerraba con un canto de sirenas donde la democracia liberal, la revolución tecnológica y de las comunicaciones, la economía global y el concierto planetario reunido en las Naciones Unidas aseguraban una aparente calma en la convivencia de la humanidad.


El corto tiempo que llevamos del siglo XXI se ha encargado de desmontar esa puesta en escena: La democracia liberal no ha sido capaz de contener los anhelos agazapados de los totalitarismos autócratas de los herederos y las herederas de las dictaduras del siglo XX y hoy se han impuesto en América Latina, promovidos por Donald Trump y su programa de neo imperialismo yanquee aliado al sionismo criminal israelí; y ganan cada vez más terreno en Europa, pero de todo esto ya nos alertaba Chomsky desde su tesis sobre la Hegemonía o supervivencia.

La revolución tecnológica y de las comunicaciones si bien ha ayudado a democratizar el acceso a la información y la generación de contenidos, también ha facilitado la centralización del poder, la sofisticación de las armas para las campañas y guerras de terror, y la manipulación de la opinión pública, como se ha llegado a saber con el caso Cerimedo y cómo asistimos casi a diario a campañas de Trolls y granjas de desinformación e idiotización de las masas a escala global, pero de esto ya nos advertía Sartori cuando publicó su caracterización del Homo Videns de finales del siglo XX.


La economía global y las narrativas impuestas del crecimiento y el desarrollo no han hecho sino colisionar con la realidad del aumento de las brechas de la desigualdad, La desigualdad económica global se encuentra en máximos históricos: el 10% más rico de la población mundial posee el 75% de la riqueza total del planeta y capta más de la mitad de los ingresos, mientras que el 50% más pobre apenas retiene el 2% de la riqueza. Las clases medias, sumergidas en sus burbujas de consumo y el sistema financiero, no reparan en que el 40% de la población intermedia ha sido el sector menos favorecido en las últimas cuatro décadas, estancado frente al acelerado crecimiento del patrimonio en la cúpula. Las brechas de género son igual de alarmantes, las mujeres captan una fracción minoritaria de los ingresos laborales globales (cercana al 25%-28%) y soportan una doble carga de trabajo remunerado y no remunerado que reduce sustancialmente sus ingresos reales por hora. La economía global y el desarrollismo impuesto por las élites no ha hecho sino impulsar nacionalismos populistas teledirigidos desde las estructuras globales de dominación, en otros casos impulsar medidas extremas de recorte sistemático que atentan contra los derechos sociales y atentar a un grado demencial contra la naturaleza y el equilibrio ecológico, contribuyendo en gran medida a la crisis climática que impacta con mayor ferocidad, precisamente en las poblaciones mas vulnerables, víctimas del sistema capitalista. De esto nos advirtió en su momento el economista egipcio Samir Amin y la ensayista francesa Viviane Forrester, y el viejo Marx, claro está.


Finalmente, las Naciones Unidas es el reflejo del fracaso del consenso global para la paz y para cumplir acuerdos mínimos de convivencia. Según informes de instituciones como la Escuela de Cultura de Paz y el Comité Internacional de la Cruz Roja, en lo que va del siglo se han documentado alrededor de 40 guerras activas principales, de las cuales casi en su totalidad hay una participación directa o indirecta del gobierno de los EEUU y de su aliado Israel en lo que respecta al Medio Oriente. La ONU ha sido incapaz de detener esta escalada de la violencia perpetrada por los gobiernos que tienen la hegemonía militar en el mundo y que a la vez tienen el derecho a veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que les permite actuar con total impunidad y como no, extender esa impunidad a sus socios, como es el caso del Estado de Israel y su genocida primer ministro Netanyahu, sobre quien la Corte Penal Internacional dictó una orden de detención internacional, pero es capaz de llegar al mismo recinto de las Naciones Unidas y dar un discurso en la reciente Asamblea de setiembre. Total, si Naciones Unidas no es capaz de avanzar con la exigencia de resultados sobre el Acuerdo de París para detener el calentamiento global, menos efectivo es para detener a un criminal internacional.


En fin, la situación global, de América Latina y del Perú nos invita a retomar con urgencia la palabra y enfrentar las narrativas que se intentan imponer para justificar cada una de estas y muchas otras atrocidades, porque la libertad, la igualdad, la justicia, la fraternidad, la libre expresión, el derecho, la independencia, el libre saber, el buen vivir, la cultura, la educación, la salud y la naturaleza son parte de nuestra buena convivencia y en ello radica nuestro deber, defender las conquistas sociales y humanas y en el decir de Mariátegui criticar y enfrentar con firmeza el sistema que nuestra propia inteligencia ha cuestionado.

jueves, 11 de junio de 2026

GANAR UNA ELECCIÓN NO CONVIERTE EN DEMÓCRATA A UNA AUTÓCRATA

 

Por: Henry Córdova Bran

A la espera de la resolución de las más de mil seiscientas actas en manos del JEE la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, tiene una ligera ventaja sobre Roberto Sánchez de menos de 700 votos. La heredera de la dictadura nefasta de Alberto Fujimori espera, por primera vez, confirmar una victoria electoral que buscaría volver a instaurar el régimen de tiranía que su padre instaló en la década del 90.


Luego de tres derrotas en los últimos tres procesos electorales, Keiko Fujimori ve por primera vez posibilidades reales de ser declarada presidenta al finalizar el conteo del 100% de actas. El fujimorismo, que históricamente ha desconocido sus derrotas con actitudes abiertamente antidemocráticas, sus principales voceros oficiales y los que están en los principales medios de comunicación, se apresuran hoy a exigir que se respete los resultados y ven ya a su férrea lideresa sentada en el sillón de Pizarro.

Sin embargo, eso de ser respetuoso de los resultados choca con un elemento que es sustancial en la historia reciente del Perú: Se trata del fujimorismo, una maquinaria hecha para destruir toda la institucionalidad democrática para ponerla al servicio de sus intereses y de quienes lo han sostenido todos estos años. Es como celebrar que los zorros ingresen al rebaño porque después de tanto intentar, sus argucias consiguieron que por fin las ovejas aceptaran su ingreso.

La democracia en el Perú, herida de muerte por el mismo fujimorismo y sus aliados desde que en el 2016 con una mayoría parlamentaria empezó a destruir esa misma democracia y poco a poco comenzó a capturar sus principales instituciones, no puede celebrar ni mucho menos aceptar que sea ahora su propio verdugo quien la represente. Ganar las elecciones no convierte en demócrata a una autócrata, solo le da las herramientas institucionales para instaurar su tiranía y su régimen de terror.


El fujimorismo derrotado en tres procesos electorales se ha dedicado desde su poder en el parlamento a cambiar una y otra vez las reglas electorales de la democracia peruana para preparar un terreno que le permita ganar en condiciones cada vez más favorables, desde la eliminación de Las Pasos, promover un financiamiento estatal desigual y favorable a ellos, afianzar un descarado y cada vez menos oculto apoyo y parcializada cobertura mediática desde los medios de comunicación abiertamente fujimoristas así el candidato de enfrente se apellide Humala, Kuczynski, Castillo o Sánchez. Porque desde las alturas del poder, los que mueven los hilos, los que cortan el jamón, no quieren un gobierno liberal, quieren al fujimorismo puro y duro, esa nostalgia noventera de su dictadura cívico-militar.


Habrá que esperar aún el desenlace del conteo de votos de un proceso electoral que tendrá que aclarar porqué se cambiaron algunas reglas de juego, como la modalidad de conteo de los votos del extranjero que en tiempos de comunicación inmediata tenían que venir ahora en valijas diplomáticas sin mucha transparencia en la seguridad de sus traslados, ¿tendrá que ver esto con la remoción de algunos embajadores que nos sorprendieron hace algunos días? De darse la confirmación de un probable triunfo de Keiko Fujimori no será saludable para la débil democracia peruana; al contrario, el fujimorismo no ha demostrado en lo absoluto ser distinto al carácter autocrático y dictatorial de los 90s, lo han dejado claro sus diez años de gobierno parlamentario, su arropamiento y encubrimiento de los crímenes de más de 60 personas del gobierno de Dina Boluarte y las violaciones de los derechos humanos.

El día de ayer, 10 de junio, desde la municipalidad de Jesús María en manos de Renovación Popular, aliada del fujimorismo, se ordenó arrojar agua de riego a los simpatizantes de Juntos por el Perú que hacían un plantón frente al JNE en una clara muestra de intolerancia y de hacer notar que cuando la autoridad se cree con el poder absoluto puede hacer lo que desea sin impunidad, lo de ayer fue agua de riego ¿Qué arrojarán cuando sea una movilización ciudadana enfrentando y resistiendo a la Autocracia y a la tiranía?

lunes, 30 de enero de 2023

LA PROPUESTA DEL GOBIERNO NO DA SALIDAS REALES A LA CRISIS

El nuevo mensaje a la nación de la presidenta Dina Boluarte, emitido la noche del 29 de enero, deja más preguntas que tranquilidad y mucho menos da salidas reales a la crisis de su gobierno que ya se extiende por más de 50 días. Con un Congreso de espaldas a la realidad nacional y un gobierno que no quiere aceptar su renuncia como mecanismo de salida política, el Perú ingresa a una nueva semana de movilización permanente.

Por: Henry Córdova Bran


La señora Boluarte una vez más se dirigió al país para decir nada. O lo que es peor, para seguir faltando el respeto a todo un pueblo. 

Ni una sola mención de las dos muertes ocurridas en la jornada de protestas del 28 en Lima, que además ha sido una de las más violentas en términos de represión policial, por el contrario, continúa con el discurso de manifestantes violentos que atacan a la policía.

Luego, dice Boluarte que la pelota del adelanto de elecciones está en la cancha del Congreso, y que sí el Congreso no aprueba un cronograma para el 2023 el Ejecutivo dará dos decretos legislativos con un cronograma electoral para este año. De poco sirven estos "ultimátum" a un Congreso que está abiertamente en contra y de espaldas al país y que es uno de los responsables de esta crisis. Realmente suena más a paseo este tira y jala, como la ida de Otarola al Congreso hace unos días para luego también salir a decir nada, excepto el bono para la policía que debe haber caído bien en esos fueros porque el 28 vaya que reprimieron con renovados ímpetus, no sé esperaba otra cosa con tamaños incentivos del gobierno. 

Lo que se espera, señora Boluarte cada vez que usted anuncia un mensaje a la nación es que diga que renuncia y que tenga la decencia de admitir que se equivocó, que le quedó grande el momento histórico, que la derecha o el poder o lo que sea que le haya sucedido antes o después de ponerse esa banda presidencial, la extravió y ese extravío suyo nos ha costado a todos, y lo que es peor, ha manchado de sangre el país, más de 60 familias han quedado fatalmente enlutadas y miles de heridos aún intentan sin ningún apoyo del gobierno superar este momento. Su extravío, señora, ha polarizado el país y ha envalentonado a esa derecha cavernaria que resurgida de entre las miasmas de lo peor de nuestra historia ha vuelto a hacer lo que mejor sabe, imponer a fuego, balas y muerte su poder y su Estado criollo y centralista, poniendo una vez más como tantas veces al ejército y a la policía contra el pueblo, historia conocida y tantas veces repetida en estos 202 años de República. Ese poder del que usted es ahora rehén y títere, señora Boluarte lo empieza a pudrir todo nuevamente, como el Fujimori de los 90 y cuidado, usted es rehén pero no es una de ellos y en cualquier momento le darán la espalda, le bajarán el pulgar en este coliseo romano que ha vuelta ser el Perú y usted enfrentará sola el juicio de la historia, del pueblo y el de la justicia.


El segundo decreto que anuncia Boluarte tiene que ver con dejar la tarea al próximo Congreso electo para que la Comisión de Constitución haga una reforma total de la Constitución y cree que así está atendiendo el reclamo de tener una nueva Constitución. Esta leguleyada señora Boluarte es hasta ofensiva para los pueblos y pervierte el espíritu del reclamo nacional. No es el documento de una nueva Constitución lo que se exige, sino la conformación de una Asamblea Constituyente popular y de amplia representación de los pueblos y organizaciones sociales para que discutan y propongan un nuevo pacto social en el Perú, no se trata solo de redactar títulos, capítulos y artículos, se trata de infundir un nuevo espíritu a nuestro pacto social, un espíritu amplio que corresponda con nuestro tiempo y con nuestras aspiraciones de ser un país distinto que supere las taras de nuestra República que nació inconclusa y que hoy nos toca seguir construyendo. Ésta es una aspiración genuinamente democrática de los pueblos y con los pueblos y no una tarea que tengan que realizar en el Congreso los mismos partidos y la misma clase política que nos ha arrastrado durante décadas a una crisis política, social, económica y de representación que ahora son ya insostenibles.


Renuncie señora Boluarte y en el escaso pudor que le pueda quedar, como un gesto final de su autoridad como presidenta, que usted ha desprestigiado y manchado, exija que el Congreso conforme una nueva mesa directiva para que ésta convoque a elecciones en el más inmediato plazo posible, y llame a las fuerzas del orden a deponer la violencia contra todo un pueblo que no ha dado sino muestras de dignidad, coraje y resistencia durante más de 50 días que se mantiene en permanente movilización, pese a los asesinatos, violencia y terror con la que han intentado quebrantar su voluntad. Eso no lo paga la minería informal ni lo asuza un MOVADEF, ni mucho menos lo promueve una macabra y oscura agenda retorcida de monstruos inventados. No, señora Boluarte, 50 días de movilización nacional se explican desde la dignidad, desde el amor por el país, aquí señora Boluarte hay miles de patriotas, que como antaño en los momentos más épicos de nuestra historia vienen desde los pueblos más lejanos del país a defender el Perú.

jueves, 2 de julio de 2020

EL ESTADO HA MATADO AL APU SANTIAGO MANUIN

Por: Henry Córdova Bran


El Apu Santiago Manuin, uno de los líderes más representativos de la nación awajún, un Waimaku como denominan en su pueblo a un líder que ha tenido la visión del Ajútap, ha fallecido el día de ayer en un hospital de Chiclayo, afectado por el Covid19.

Pero si bien el virus del Covid 19 ha resultado letal para la salud del Apu Santiago no explica del todo la pérdida irreparable de este gran líder, defensor inagotable de la Amazonía y de los derechos humanos. Al Apu Santiago Manuin lo ha matado el Estado peruano, lo ha intentado matar muchas veces y con él ha intentado doblegar a las naciones indígenas de la Amazonía.

Cuántas veces atacó el Estado a Santiago Manuin, a la nación awajún, a la nación wampis y a todos los pueblos indígenas de la Amazonía. El Estado vestido de decretos que buscaban explotar sus territorios sin consultarles y que obligó a los indígenas a movilizarse el 2009 y tomar la curva del diablo luego de agotar todas las posibilidades de diálogo que ni el Congreso ni el Ejecutivo de Alan García quisieron oir.

El Estado vestido de orden policial frente a la “imperdonable insolencia” de un pueblo indígena que tomó una carretera para defender sus derechos y que García, Simon, Aráoz y Cabanillas ordenaron desalojar a fuerza, fuego y balas aquella mañana del 5 de junio del 2009. Ocho balas recibió ese día el Apu Santiago, ocho balas del Estado que hicieron creer que aquella mañana había sido la última para él. Sin embargo, las balas no pudieron arrancarle la vida, por primera vez un hospital de Chiclayo lo recibía para salvarle la vida. Y así fue.

El Estado se vistió luego de sistema de justicia y quiso imponerle una condena de cadena perpetua al hombre que lideró a un pueblo en defensa de la Amazonía, y el Apu Santiago junto a más de 50 de sus hermanos indígenas tuvo que enfrentar un juicio largo que lo obligaba a trasladarse constantemente a Bagua desde Santa María de Nieva, pese a que su salud estaba resentida. En un hecho histórico, la sentencia de Bagua por el caso de la curva del diablo falló a favor de los indígenas, reconociendo que el derecho a la defensa del territorio estaba por encima del derecho al libre tránsito por la toma de la carretera.

Hoy el Estado se vistió de incompetencia sanitaria. Hace más de 100 días que se declaró de emergencia en el país a causa del Coronavirus. En 100 días el Estado no ha sido capaz de establecer protocolos claros de contención del virus para los territorios amazónicos y no ha tenido la capacidad de establecer sistemas de atención eficientes para los pueblos indígenas que ya están contagiados del Covid 19. ¿Cómo se explica que el Apu Santiago Manuin haya tenido que ser trasladado hasta un hospital de Chiclayo para ser atendido? Es decir que tuvo que ir primero 6 horas de Nieva a Bagua, dónde tampoco se cuenta con lo necesario para este tipo de atención y ante la gravedad de su situación tuvo que ser trasladado, tras 9 horas de camino, a Chiclayo. Una verguenza, pues Nieva es capital de provincia y debería contar con la capacidad de atender los casos que allí se presenten. Pero se nos están muriendo los hermanos indígenas en la Amazonía.

Ahora el Estado quiere vestirse de condolencias y palmaditas en la espalda. El Ministerio de Cultura dice que se preocupó por la salud del Apu Santiago y que buscó estar en comunicación con sus familiares; pero el MINCUL no dice que fue inoperante para establecer protocolos para los pueblos indígenas frente al Covid 19, ese era su papel y no lo hizo a tiempo. La señora Molinelli, presidenta de EsSalud dice en un twitt que lamenta el deceso de santiago Manuin y que recibió la atención debida en un hospital de EsSalud de Chiclayo; lo que no nos dice es que la atención debió recibirla no en Chiclayo, ni siquiera en Bagua, sino en Nieva, y lo que no nos dice es que en casi toda la Amazonía el sistema de salud no está preparado para atender a los pueblos indígenas.

Habrá tiempo para recordar y mantener viva la sabiduría y el ejemplo que fue el Apu Santiago Manuin a lo largo de toda su vida. Hoy una vez más, con su último aliento nos lanza quizá el grito más alto para señalar una vez más la responsabilidad del Estado en la muerte de los pueblos indígenas. Nos toca exigir al gobierno que disponga de manera inmediata los recursos necesarios para atender a los pueblos indígenas en sus territorios y con las eficacia que la situación exige.

Hasta siempre Waimaku Santiago Manuin Valera.

viernes, 24 de abril de 2020

A propósito del día de la tierra ¿ERA NECESARIA UNA CRISIS SANITARIA PARA QUE EL PLANETA RESPIRE?

Por: Henry Córdova Bran
Movimiento Ciudadano Frente al Cambio Climático

El 22 de abril recordamos una vez más el día de la Tierra. En un contexto de crisis sanitaria y de señales de un “respiro del planeta” conviene preguntarnos si era necesario llegar a esto para darnos cuenta. Creemos que no.

Por décadas, desde hace más de 40 años, se ha venido advirtiendo sobre el riesgo de que la temperatura del planeta se incremente en 1.5ºC o hasta 2ªC, y de los impactos que esto generaría en el equilibrio de la vida del planeta. Por décadas se ha advertido sobre el riesgo que tiene también para el equilibrio de nuestro planeta el uso desmedido de combustibles fósiles o la deforestación de nuestros bosques y lo irracional de continuar con nuestras costumbres de consumo.

Se nos ha advertido eso y mucho más, pero no hicimos caso.

A puertas de ingresar a la segunda década el siglo XXI la comunidad científica a nivel internacional emplazó a los gobiernos de todos los países a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 45% en un plazo hasta el 2030 o no habría retorno para frenar la crisis climática.

Ni siquiera el Acuerdo de París firmado el 2015 termina de ser suficiente, ya que, en las últimas cumbres internacionales se han venido postergando las negociaciones y decisiones más importantes para que el Acuerdo se concrete de manera clara. Todo este panorama bajo la fuerte presión de los grandes negocios de los combustibles fósiles y de los principales países petroleros del mundo que a la par resultan ser los más contaminantes. Se ha llegado incluso a negar la evidencia científica de la crisis climática. Prueba de ello es el retiro de los Estados Unidos del Acuerdo de París, hecho que se hará efectivo en noviembre de este año.

Nuestra realidad hoy

Si las alertas de la comunidad científica eran preocupantes hace algunos años, hoy sabemos que las predicciones, que no son precisamente profecías sino predicciones basadas en evidencia científica, han quedado cortas. Tanto es así, que la misma comunidad científica experta en materia de cambio climático del IPCC afirmó el año 2019 que para alcanzar la meta de no elevar la temperatura a más de 1.5ºC el 2030 los países en todo el mundo deberían triplicar sus compromisos de reducción de GEI, y si queremos evitar que la temperatura sobrepase los 2ºC los compromisos deberían quintuplicarse.

El reconocido ecólogo peruano y experto en temas ambientales Ernesto Ráez Luna, en un reciente estudio realizado para el Movimiento Ciudadano Frente al Cambio Climático-MOCICC, ha recopilado datos recientes en materia climática. En él se advierte, por ejemplo, que “los gobiernos planean producir 50% más combustibles fósiles al 2030 de lo que sería consistente con un calentamiento indeseable de 2ºC y 120% por encima del escenario recomendado del 1.5ºC”.

Un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Cambio Climático PNUMA, citado por Ráez, afirma que las emisiones totales de GEI en 2018 alcanzaron una cifra sin precedentes de 55.3 GtCO2e. En otros datos, se registra que “cinco ciudades mayores en EEUU emiten metano al doble de la tasa inicialmente estimada” o que “la pérdida de bosques intactos entre 2000 y 2013 produjo emisiones de CO2 seis veces mayores que lo estimado anteriormente”.

Asimismo, la venta de automóviles conocidos como SUV entre el 2010 y el 2018 elevaron las emisiones anuales a más de 700 millones de toneladas de CO2, “más de dos veces las emisiones anuales del Reino Unido y Holanda combinadas”.

La crisis sanitaria y la crisis climática

Se ha dicho erróneamente que la crisis sanitaria del Covid19 era necesaria para que el planeta tome un respiro a las actividades humanas contaminantes y depredadoras. Algo que se puede palpar, ver y medir de manera concreta. Los ciudadanas y ciudadanas, especialmente en las ciudades podemos ver los cielos más limpios y sentir el aire más puro.

Lo cierto es que no es un buen mensaje esta afirmación y no es lo que los luchadores y las luchadoras ambientales en todo el planeta hubieran deseado. La relación entre la crisis sanitaria y la crisis climática no es la existencia de una para el alivio de la otra.

La crisis climática requiere en principio una respuesta firme de toda la comunidad internacional para tomar la decisión de transitar a un cambio de la matriz energética que busque la erradicación del uso de combustibles fósiles, que detenga la deforestación de los bosques, entre ellos nuestra Amazonía, que se reduzcan las emisiones de GEI en los niveles que la ciencia ha recomendado, medidas programas y controladas en el lapso de tiempo que nos queda de 10 años y que no implique los impactos repentinos que el Covid19 ha generado en un lapso de 15 semanas en todo el mundo.

En todo caso, si algo relaciona a la crisis sanitaria con la crisis climática es el sistema económico y social que es hegemónico en casi todo el planeta. El mismo sistema económico que negó por décadas las alertas de la crisis climática, es el que ha negado la necesidad de un sistema de salud pública universal de calidad y con los presupuestos y recursos humanos suficientemente preparados y equipados para afrontar situaciones como ésta. El mismo sistema que reproduce las desigualdades sociales y que quiere condenar a las y los trabajadores a afrontar los efectos económicos de la cuarentena sin los recursos suficientes para ello, mientras les otorga a los empresarios, que acumularon riqueza durante décadas, beneficios y opciones para desproteger a sus trabajadores.

A lo que nos debe llevar la crisis sanitaria y la crisis climática es a un debate de fondo para encarar el futuro próximo de otra manera, donde la salud de todas las personas, el equilibrio del planeta y la justicia social y económica sean los pilares de nuestra sociedad. Ese es nuestro reto.

viernes, 8 de marzo de 2019

Cronwell Jara: ESTE PREMIO ME ENCUENTRA EN PLENA MADUREZ LITERARIA


Por: Henry Córdova Bran

El escritor piurano Cronwell Jara Jiménez fue anunciado esta semana como el ganador del premio Casa de la Literatura Peruana 2019, premio que han recibido escritores como Vargas Llosa, Oswaldo Reynoso, Carmen Ollé, Edgardo Rivera Martinez, Carlos Germán Belli, entre otros. Sin duda, un orgullo para Piura.

Cronwell Jara, recibe nuestra llamada desde su casa en el Rimac, acaba de salir del sueño que le ha regalado su infaltable “siesta piurana”. Nos dice que, para él, el premio es terminar una novela o un cuento, que en todo caso el premio será una excusa para celebrar con los amigos. Para nosotros, es también una excusa para volver a acercarnos a ese universo que es la literatura de Cronwell Jara.

Usted mencionaba que esta noticia la recibió con alegría primero, pero también con algo de tristeza por no poder compartirlo con sus padres y su abuela. Sin embargo, ¿en qué momento de la vida lo encuentra este reconocimiento?

Creo que me encuentra en plena madurez, no solamente por la edad, que es lo que menos cuenta, sino con la práctica que tengo en la escritura

La madurez Literaria

Claro, a eso me refiero, porque domino las técnicas como yo lo deseaba cuando era muy joven y ahora ya las tengo y me siento contento. Los cuentos y las novelas son como retos para mí, de vida o muerte, o me matan o yo mato, y eso de que me matan no es tan en broma ya me pasó con la primera novela casi me mata de verdad

Es verdad usted mencionó que luego de Patíbulo para un caballo y las Huellas del puma su salud se resquebrajó

Sí, porque no sabía yo que tenía que alimentarme bien, bien papeado, buenas proteínas y buen alimento, y yo escribía más que comía y estaba mal eso.

¿Qué tan febril era esa época de escritor joven buscando escribir Las Huellas del Puma que lo llevó a ese ritmo de escritura?

Bueno en una época yo sentía que podía dar mucho, de hecho, cuando hacía Patíbulo para un caballo se me venían, por asociación de ideas, muchos cuentos y al día hacía cuentos chiquitos, grandes o poemas y al día hacia hasta 14, muchos de ellos se han publicado, era febril, delirante, alucinado, en la plenitud del vigor de la energía y estaba recién entendiéndome con las técnicas. Ahora también, no me faltan las ganas de escribir y lo hago; si Patíbulo me costó cinco años haciéndola y revisándola, la última, Patio de letras, me ha tomado ocho meses, y tiene las mismas páginas, pero me sale con la fluidez, pero con más locura, pero ya no he sentido esa fatiga ese cansancio, porque el dominio de las técnicas me ha facilitado.

Usted ha mencionado que hay dos momentos importantes en su vida, su infancia en que los cuentos de la abuela y apoyo de sus padres para respaldar su idea de ser escritor y el segundo momento es San Marcos, el ingreso al mundo académico

Imagínate la importancia de la familia en tu formación emocional, en tu visión de mundo, de vida, todo lo que aprendí con ellos, hasta cuando a eso de los 8, 10, 12 años, entendí todo lo que me contaban, todo lo que yo oía eran las historias orales de mi padre, de mi madre y abuela en un ambiente de risa, jolgorio, del disfrute de contar, con sus picardías, sus risas y sus reflexiones y la seriedad con que contaban y también cómo se reían; eso que te estoy diciendo lo he sentido en “El mundo es Ancho y Ajeno” de Ciro Alegría, ese arte de contar maravilloso que tenía, es uno de los grandes narradores que tenemos. Lo mismo dije yo, yo quiero ser así, alegre, chispeante en mis cuentos, y así son los 24 cuentos de Las huellas del puma, en la sierra de Piura, porque allí estaban las historias como me las contaron mis padres. Yo tenía pocas lecturas.

¿Quiénes eran sus autores de juventud?

Te vas a reír, Bécquer, Ciro Alegría, Diez Canseco, Albújar

Su padre conoció a López Albújar

Eran conocidos y mi padre lo veía y conversaron alguna vez; era flaco, espigado, huesudo, zambo y bien tacaño, dicen que recibía  a muchos muchachitos en su casa y los muchachitos veían como él tomaba su café y comía su pan con mantequilla y nunca les invitó nada jajaja, seguramente para que se vayan rápido, eso me contaba mi viejito, lo admiraba; y bueno mi papá como me vio entre libros me trajo una vez “Las mil y una noches”, aunque me aburrieron un poco, lo que sí me gustó fueron unas enciclopedias donde estaban las biografías de grandes personajes, como Miguel Ángel, García Lorca, allí conocí a Lorca, Machado y las fábulas que son fórmulas narrativas muy ingeniosas.

Y ya en San Marcos ¿con qué se encontró?

Ya ahí  me jodí, porque me encontré con los semiólogos, la semiótica, que me aburrieron como no te imaginas, pero ahí estaban también las clases de Hildebrando Pérez sobre la literatura oral y entendí ahí el valor de los cuentos de la abuela, de mis padres, yo pensé que eso era sin importancia pero Hildebrando hablaba de la importancia de la narración oral de la filosofía, de otro mundo, de una cultura que no es la académica, de la narrativa oral entonces dije “yo tengo cosas que contar”

Usted vuelve siempre que tiene ocasión a Piura, incluso a Santo Domingo, ¿Sigue encontrando esa oralidad que ha sido tan importante en su literatura?

Ya no porque ya se fueron el tío Pantaleón, murió, la tía Agripina Jiménez murió, la tía Chona murió, mis primos algunos han muerto, otros se han ido, ya voy a la sierra y me encuentro prácticamente con poquita familia, parentela dos o tres primos, pero se están muriendo y me apena, pero aún así, por ejemplo, mi primo Blas Jiménez él me ha seguido contando historias o pasajes como la luna y el arcoíris que es uno de los cuentos más bonitos que tengo; así como jugando aparecen las historias.

Hay escritores que son recreadores de historias y hay quienes son creadores de universos, ¿en su caso considera que hay un universo Cronwell Jara?

En lo mío hay de todo, hay historias que me cuentan o trozos, fragmentos, pasajes, retazos que a mí me fascinan, entonces yo tengo que hacer un trabajo de recompostura del rompecabezas; por ejemplo, yo de niño escuché un cuento sobre la niña que quería la luna que la contaba la señora de mi barrio de buenos aires, nos pedía veinte centavos para contarnos sentados en la arena, y cuando fui adulto reconstruí la historia de tal manera que le agregué personajes, situaciones anécdotas, después me enteré que ese cuento existe en la oralidad de Portugal, salió también “El perro Chimu que se enamoró de la luna” porque un profesor me dijo “usted conoce la historia del perro que se enamoró de la luna” y con el título hice mi cuento. Todos los narradores somos creadores en ese sentido, también tengo historias puras, aunque eso de crear de la nada también es falso siempre salen de algún lugar y así es José María Arguedas, y Ciro Alegría, y Rulfo.

Usted dicta y hace talleres de cuento en distintos lugares y el Perú tiene una tradición del cuento desde Valdelomar, Clemente Palma, ¿qué posibilidades para el cuento ve usted?

Yo veo que hay dos tendencias, a través de mi experiencia como lector de los cuentos del Copé y como jurado de la derrama magisterial. La primera tendencia es la de los capitalinos, y no por tirria, ni nada; sino que tratan de crear historias de tendencia cosmopolita, hablando del peruano que está perdido por Barcelona, New York, o que vuelve al Perú, como que se quieren internacionalizar, graso error porque por más que estén bien escritos, por más que tengan cierto nivel de inteligencia, no resultan, porque el verdadero cuentista parece que está siempre en las provincias y en las provincias la cuentística está despertando con una fuerza inusitada y muy seria, muy creativa y competitiva, uno de ellos es Ítalo Morales del Aullar de las hormigas, de Trujillo, donde muestra la brillantez, su ingenio, también hay otros como Jorge Tume, donde se respiran cuentos del fondo de la raíces de la tierra, de la costa; Darwin Bedoya en Puno, que tiene tremenda habilidad para narrar, también tenemos a Carlos Rengifo y a Fernando Carrasco y Yoshiro Chávez, que van a dar mucho que hablar.

¿Qué es lo que viene para Cronwell Jara?

Ahorita está saliendo “Esopo esclavo de la fábula”, una reedición, también está saliendo un libro que siempre he esperado, más de 40 años, “El manifiesto de la joda” con más de 160 cuentos breves y largos, son la locura creativa, lo oscuro, lo raro, la crítica al sistema, del juego loco y desquiciado que tienen los artistas para la creación, y estoy contento. También la nueva versión de “Patíbulo para un caballo”

Patio de Letras es un tema recurrente en sus últimas reuniones

Patio de letras ya lo terminé, estoy puliendo. Hay quienes me decían “ya no vas a tener otro patíbulo”, pero este Patio de letras se lo lleva de encuentro por el lenguaje, por las vivencias, las historias y la trascendencia, porque hablo de los problemas políticos, sociales del 70 al 90, con todo lo que pasamos en la universidad, recuerda que la universidad es la patria chica; es el país en chiquito; y hay linchamientos, violaciones, secuestros y decapitaciones que se han visto; pero también hay amores. Hay la preocupación de los protagonistas por la creación, la poesía, el cuento. Allí están María Emilia Cornejo, Juan Ojeda, Paco Bendezú, Washington Delgado; en mi camino, pues, han estado Eleodoro Vargas Vicuña, Manuel Scorza, de todos ellos hablo.

También hablo de la toma del colegio de Bentin, será como una Ilíada, pero de nuestros días, se relatan batallas; también la del 5 de febrero del 75, cuando Lima fue asaltada por todos los barrios, robada, incendiada, saqueada. Yo estuve en medio de esas peleas, en Lima mataban, aparecían un rochabus y las tanquetas y metían balas y eso describo, esa locura, la gente se llevaba muebles, sofás, librerías que fueron saqueadas.

¿Este relato lo hará desde el realismo o desde el mismo mundo mágico de Faite por ejemplo?

Es con el lenguaje de Faite y de Patíbulo, no puedo hacer, no me gusta el realismo, los personajes mientras están viviendo están enamorados, tratan de crear, en ese momento todo era el caos, el desorden, el fin del mundo, esto está en Bosch, “El Jardín de las delicias”. Narro esa época, converso con María Emilia Cornejo, vi como linchaban a los Hora Zero, vi como sacaban a escupitajos a Mito Tumi, también estaba Roger (Santivañez) y ellos protegían para que no maltraten al negro Verástegui y a Jorge Pimentel, y todo eso lo movió Carmona, eso me dijo el negro Verástegui y yo lo viví.