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Todos los derechos para nuestros niños”
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Este blog es un esfuerzo por contribuir en la difusión de información, artículos de opinión y demás géneros periodísticos que muchas veces no se muestran en los medios de comunicación oficiales. El nombre La Acción Escrita es tomado de un libro de Genaro Carnero checa acerca del periodsimo de José Carlos Mariátegui.
jueves, 13 de noviembre de 2014
viernes, 19 de septiembre de 2014
La renuncia de Luis Miguel Castilla CUANDO UN CAMBIO NO CAMBIA CASI NADA
Por. Henry Córdova
Bran
Luis Miguel Castilla fue el Ministro que la CONFIEP
impuso al ganador de las últimas elecciones presidenciales para que se ponga al
frente del MEF. Su poder al interior del ejecutivo se evidenció en más de una
ocasión al punto de ser el único Ministro que se mantuvo desde el primer
gabinete hasta ahora. Más de tres años después, Castilla renunció aduciendo
“motivos personales”. ¿Cambia en algo el gobierno tras la salida del poderoso
hombre del MEF?
Quizás algún día
sepamos que pasó realmente en el lapso de tiempo entre que Humala ganó la
segunda vuelta y el día que armó su primer gabinete con el que asumió el
mandato. De todo ese gabinete lo que más llamó la atención fue la inclusión de
Castilla para dirigir el MEF, lo cual suponía la continuidad de la política
económica que se aplicaba desde la época de Fujimori. Castilla había sido
Viceministro de Alan García y su participación en el Gabinete del presidente
que había prometido en campaña La Gran Transformación, primero, y una hoja de
ruta, después, no caía bien entre quienes, desde el principio, apoyaron la
candidatura de Humala.
A partir de allí
hasta el último Domingo 14 de setiembre del 2014 Castilla se mantuvo en el Ejecutivo
acaparando cada vez más poder, llegando incluso a ponerse por encima de la
autoridad de un Premier como Villanueva al que desautorizó con la colaboración
de la Primera Dama Nadine Heredia. Castilla cumplió el rol que la CONFIEP le
confió, mantener a raya a Humala cada vez que el temido color rojo de su polo
de campaña asomaba. Es emblemático el momento en que Humala hablaba de temas
como la posible compra de REPSOL o se ponía en agenda el aumento del sueldo
mínimo, era Castilla quien rápidamente salía a declarar y poner paños fríos
entre el sector de la derecha que veía con malos ojos estas propuestas.
Fue por razones como
éstas que los sectores populares veían en Castilla el blanco de sus reclamos y
pedían su salida como una de las principales demandas. Los gremios de
trabajadores, organizaciones sociales, pueblos indígenas, movimientos políticos
de izquierda veían en Castilla el símbolo del viraje contundente de Humala una
vez conseguido el gobierno. Castilla, sin embargo no sólo se mantuvo firme
durante cada derrumbe de los gabinetes que ha tenido el gobierno, sino que iba
ganando más poder, llegando incluso a poner a uno de sus Ministros favoritos en
el Premierato.
El aparente adiós de Castilla
Fue precisamente con
el Premier favorito que haya tenido Castilla, René Cornejo (no es raro decirlo
de esta manera, teniendo en cuenta que era Castilla quien realmente controlaba
el Gabinete) que se inició el proceso de alejamiento de Castilla del gobierno.
La manera grotesca en que Cornejo salió en medio de denuncias de Lobbies al
interior del ejecutivo y al más alto nivel, llegó a remecer el propio bastión
del MEF. Los correos filtrados que se hicieron públicos en las últimas semanas
dieron cuenta del nivel de influencia de la empresa privada en las decisiones
del ejecutivo. La llamada “ley Coca cola” de la última semana empezó a
desbordar el vaso.
Sumándose a esta
coyuntura, Castilla empezaba a perder la imagen de poderoso Ministro de
Economía frente a una economía de escaso crecimiento, ante cuya única respuesta
eran los paquetes económicos para reducir las trabas de la inversión privada, a
costa de la estabilidad laboral y la seguridad ambiental. El revés de las
aportaciones de los independientes a la AFP Hábitat que Castilla defendió hasta
el final le debe haber significado un duro golpe político, en la medida que
incluso sectores políticos de derecha empezaban a pedir su cabeza en el
parlamento.
En este contexto
Castilla decidió irse, no se arriesgó a que lo echaran aún cuando era poco
probable que Humala lo hiciera dada su ya irreversible sumisión a la receta de
la política económica de la CONFIEP. Castilla se fue ensayando una sonrisa, por
la puerta grande, en medio de aplausos en el salón dorado de Palacio de
Gobierno. Como el impecable Ministro que no fue.
Lo que no se fue con
Castilla fue el modelo económico o la política económica, el propio Humala
salió el martes a declarar que con el nuevo Ministro, Alonso Segura, asesor
principal del MEF en la gestión de Castilla, la política económica es la misma
y que, como si con ello quisiera tranquilizar a la CONFIEP, la política
económica se iba a reforzar con un segundo paquete de medidas económicas para
acelerar la inversión. Castilla no se fue para que las cosas cambien al
interior del MEF, para eso dejó un seguro cuyo apellido refuerza esta
intención, el modelo está asegurado, qué duda cabe.
Resulta extraño que
quienes más se han mostrado conformes con la salida de Castilla sean el
aprismo, el fujimorismo, el PPC entre otros sectores de la derecha política.
¿Es que no les gustaba como se conducía la política económica? Nada de eso.
Nunca antes habían discutido la presencia de Castilla, y el hecho de que hayan
pedido su cabeza a raíz de la crisis de los “cornejoleaks” es meramente
moralista y populista, ¿no es irónico ver a los apristas y a los fujimoristas
rasgarse las vestiduras al comprobarse la injerencia grosera de lobbies en el
ejecutivo? Pero el modelo no se discute, es intocable.
Por el contrario,
quienes más pidieron la salida de Castilla en estos tres años, no han mostrado
mejores ánimos a raíz de su renuncia, queda la sensación que Castilla no se fue
en realidad, que lo que él encarna sigue presente en el MEF y en la tecnocracia
que se ha adueñado del Ejecutivo, casi secuestrándolo. La CGTP ha mostrado su
escepticismo de que todo seguirá igual y que los trabajadores seguirán sin ser
escuchados en el MEF, los Ministerios del Ambiente y de Cultura seguirán siendo
una sombra, Cecilia Blume y muchos otros seguirán enviando correos para que
algún Ministro les acelere un trámite, el Estado seguirá de espaldas ante los
conflictos sociales aunque mueran inocentes en La Convención o líderes
Asháninkas a manos de madereros ilegales, de espaldas a Máxima Acuña y a Aida
Gamarra.
Algún día sabremos
como la CONFIEP secuestró al candidato Humala y anuló la Gran Transformación,
aunque lo sospechemos.
jueves, 14 de agosto de 2014
Cuando el abuso de poder reproduce las injusticias: PALESTINA, MÁXIMA Y AIDA
Por: Henry Córdova
Bran
¿qué puede haber en común entre el pueblo palestino que
sobrevive en la Franja de Gaza, una mujer campesina que defiende su hogar en
las alturas de Cajamarca y una mujer que lucha contra el cáncer a las fosas
nasales y porque no hayan más enfermos de cáncer a causa de la contaminación?
En todos estos casos el uso y abuso de poder condena a los más débiles.
Política de exterminio en Gaza
Antes del último cese
al fuego, que se inició el último martes y que se rompió rápidamente un día
después, mientras representantes de Palestina e Israel negociaban en El Cairo;
el canciller palestino Raid al Malki hacía el lamentable recuento de las cifras
que viene dejando la última ola de ataques que Israel dirige contra los pocos
espacios en los que sobreviven los últimos palestinos que se aferran a vivir en
su territorio en la Franja de Gaza. Más de dos mil gazatíes muertos, más de
diez mil heridos, la tercera parte de todos ellos eran niños y niñas menores de
10 años. A esta cifra se suman los más de medio millón de desplazados y las más
de 5 mil viviendas destruidas. Por el lado Israelí el número de muertos llega a
67 israelíes, la mayoría miembros de su ejército, víctimas de los cohetes
disparados por la organización palestina Hamas.
En Gaza no se está
desarrollando una guerra. La operación “Margen Protector” dirigida por Israel
desde hace cinco semanas responde a las continuas campañas de exterminio que
Israel lanza sobre los palestinos desde que en 1948 la ONU creara el Estado de
Israel en territorios habitados por musulmanes, cristianos y judíos.
Historiadores israelíes como Ilan Pappe han registrado la política de “limpieza
étnica de palestina” que el Estado de Israel mantiene.
¿Por qué Israel puede
dirigir una operación de esta magnitud asesinando en masa a la población civil
de Palestina sin que la Comunidad Internacional y la ONU puedan hacer algo por
detenerlos? La respuesta es EEUU. Con su derecho a veto en el Consejo de
Seguridad de la ONU, Norteamérica ha bloqueado todo intento de sanción contra
Israel desde hace muchos años. EEUU tiene en Israel a su principal socio
estratégico para ejercer su influencia en el Medio Oriente, producto de ello
Israel tiene el ejército más poderoso de la Región. Pero no sólo el bombardeo
sobre el pueblo palestino es inhumano, lo es también el bloqueo que Israel
mantiene sobre la Franja de Gaza, lo que hace casi imposible la llegada de
ayuda humanitaria que los pocos Estados que defienden la causa palestina con
firmeza intentan hacer llegar. Recordemos que en el 2010 el ejército Israelí
hundió uno de los 6 buques de la flota Libertad que llevaba ayuda humanitaria y
se encontraba a 65 km de las costas de Gaza en aguas internacionales.
La solidaridad con
Palestina ha tomado las calles de las principales ciudades del mundo, incluidas
las principales en el Perú. Pese al rechazo mundial, el Primer Ministro Israelí
Benjamín Netnayahu ha mostrado su intención de no detenerse hasta hacer
desaparecer a Hamas, organización calificada de terrorista pero que ganó las
últimas elecciones en palestina. Sin embargo hay intelectuales judíos contrarios
a la política del Estado de Israel frente a Palestina como Uri Avnery han
afirmado que en un principio Hamas era aliado de Israel y que en el fondo al
ejército Israelí no le conviene su desaparición, pues perderían la excusa para
atacar al pueblo palestino. Puede ser que las negociaciones en el Cairo logren
detener momentáneamente la operación “margen Protector” pero la paz en Gaza no
se logrará mientras Israel siga sintiendo que su superioridad económica y
militar sobre Palestina le da el derecho de eliminarla al amparo de la
impunidad y el apoyo que le da EEUU.
Las batallas de Máxima Acuña y Aida Gamarra
Máxima Acuña se ha
convertido en uno de los principales dolores de cabeza de la poderosa empresa
minera Yancocha. La empresa explotadora de oro más grande de Sudamérica viene
atacando constantemente desde el 2011 a Máxima Acuña y a su familia para que
desalojen su pequeño territorio por encontrarse en pleno centro del Proyecto
Minas Conga. Pero la pelea entre la Empresa y Máxima es desigual o eso
pareciera ser. Yanacocha tiene mucho dinero, y ha tenido el apoyo de la fuerza
policial del Estado peruano mediante efectivos de la DINOES que han llegado
hasta los predios de Máxima a desalojarlos, y no pudieron. Máxima Acuña tiene
de su parte su coraje y su firmeza para decir No.
Y esa firmeza la ha
llevado a defender su causa desde hace 3 años. Y esa firmeza ha sido capaz de
conseguir la solidaridad de muchos sectores de la sociedad no sólo en el Perú
sino también a nivel internacional. En esta batalla, Máxima ha conseguido
denunciar su caso en la Maison d’Amérique Latine en París, logrando la
solidaridad de algunos parlamentarios franceses. Ha conseguido también la
solidaridad de intelectuales peruanos de la talla de Eduardo González Viaña y
Rocío Silva Santisteban. En las últimas semanas la justicia peruana ha
condenado a Máxima y a otros miembros de su familia a dos años y ocho meses de
prisión suspendida y al pago de 5.500
soles en favor de la empresa. La empresa, claro está empieza a frotarse las
manos.
Aida Gamarra por su
parte enfrenta una lucha desde el 2013 contra la transnacional minera Chinalco,
denunciando los abusos que la empresa y el Estado a través de las fuerzas
policiales ejercen sobre la población de Morococha. Aida Gamarra ha denunciado
que el proyecto Toromocho que se ejecuta
a tajo abierto contamina al pueblo de Morococha y pone en riesgo incluso la
salud de los limeños y otras poblaciones cuyos ríos reciben agua de las lagunas
contaminadas. En marzo de este año la OEFA ordenó a Chinalco detener el vertimiento
de material tóxico en las lagunas Huacrococha y Huascacocha, sin embargo
semanas después Chinalco volvió a retomar sus operaciones. Hoy Aida Gamarra
está en un hospital diagnosticada con cáncer a las fosas nasales en etapa
avanzada. Desde su cama de hospital hace llamados para que no se permita que la
empresa siga contaminando a más gente.
Tanto Máxima como
Aida enfrentan uno de los poderes grandes que existen en el Perú, el de la
minería y el de un Estado que voltea a mirar a otro lado mientras las
injusticias doblegan a sus ciudadanos y ciudadanas. El Estado ha claudicado a
la protección del medio ambiente y de las poblaciones que radican alrededor de
los principales proyectos mineros del país, si no que le pregunten al Ministro
del Ambiente y al Ministro de Energía y Minas como se mueven los Lobbies al
interior del Ejecutivo. Será la solidaridad de la sociedad civil la que
fortalezca el coraje de Máxima y Aida, porque ellas no podrán, como lo hace
Cecilia Blume, enviarle un cariñoso correo al señor M. para que intervenga a su
favor. El señor M. no se ocupa de estas cuestiones, anda muy ocupado
facilitándole las cosas a la inversión privada desde su oficina en el MEF.
jueves, 22 de mayo de 2014
¿Qué es ser pobre en el Perú?: LO QUE LA POLÍTICA Y LA TECNOCRACIA DISCUTE Y LO QUE LA REALIDAD ENROSTRA
Por: Henry Córdova
Bran
A raíz de las últimas cifras que publicó el INEI sobre la
“Evolución de la Pobreza Monetaria 2009-2013”, se ha generado un debate en el
que ha intervenido hasta el ex presidente Alan García y el Ministro de Economía
y Finanzas Luis Miguel Castilla. Más allá de las cifras y los debates ¿Qué es
ser pobre en el Perú?
El gobierno celebra
las cifras del INEI que indican que el año 2013 la pobreza se redujo en el Perú
en 1,9% respecto de las cifras del año anterior. Mientras que la pobreza
extrema se redujo en 1,3% en el mismo
período. En cifras redondas esto significa, para la estadística gubernamental,
que en el lapso de un año 491 mil personas dejaron de ser pobres y unas 375,800
personas dejaron de ser pobres extremos. La noticia así presentada generó
reacciones de satisfacción y de rechazo.
Cifras que maquillan el rostro de la pobreza
En el Perú se exporta
y se publicita el éxito económico de los últimos años. Es curioso que frente a
este éxito económico los peruanos desde hace más de una década apuesten por
programas económicos y políticos de cambio en las últimas tres elecciones. No
tan curioso resulta ya que quienes ganan las elecciones con estos programas de
cambio no cambien nada una vez obtenido el triunfo electoral.
Ahora, el gobierno de
Ollanta Humala continúa en la misma línea de sus antecesores. La política
económica es la misma que enarbolaron García y Toledo y que continuaron como
herencia del fujimorismo. El modelo económico ha sostenido las cifras duras de
la macroeconomía con niveles de crecimiento de hasta 6 puntos por año y sin
embargo la gran mayoría continuó sintiendo que nada de este crecimiento
económico, tan elogiado a nivel internacional, llegaba hasta los sectores más
económica y socialmente golpeados del país.
El crecimiento
económico y el modelo económico que lo auspicia necesitan asimismo convencer de
que es el camino correcto. Necesitan, por lo tanto, convencer a la gran mayoría
de sus resultados. Para esto está el INEI y los anuncios de que la pobreza se
sigue reduciendo en el Perú y el gobierno nacional nos dice que 491 mil
personas han dejado de ser pobres entre el 2012 y el 2013 y que en el mismo
periodo 375 800 personas dejaron de ser pobres extremos. ¡Bravo! Dicen algunos.
El Ministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla celebra y debate con
Alan García sobre quien hace mejor el trabajo.
Sin embargo, cuando
uno escucha que la pobreza se redujo y trata de sentir el mismo ánimo y busca
mayores detalles sobre esta reducción se encuentra con este otro término: “Pobreza Monetaria” que es de lo que
habla el INEI, ya que en el Perú como en otros países, se utiliza la pobreza
monetaria como medida para evaluar el crecimiento o disminución de la pobreza.
A pesar de que esta
medida es internacionalmente aceptada hay quienes cuestionan su rigurosidad.
Más aún cuando se ha fijado que la pobreza monetaria mide “el valor de la
canasta de consumo por persona”. Los parámetros que se han fijado son como
siguen: para ser un “pobre no extremo” una persona debe tener un ingreso
monetario superior a S/. 292, que, a decir del INEI cubrirá su canasta
alimentaria y no alimentaria; y para dejar de ser un “pobre Extremo” y ser un
pobre solamente (al modo de César Vallejo diciéndonos “hoy sufro solamente”) un
peruano debe tener un ingreso monetario superior a los S/. 155, suficiente
–dicen los tecnócratas del INEI y del MEF- para cubrir la canasta básica de
alimentos.
Las preguntas saltan
a la vista y son elementales y hasta da un poco de mal sabor formularlas:
¿Puedo sentir que soy una persona “no pobre” con 293 soles en el bolsillo mensualmente? La
respuesta sobrepasa en largo a la dureza de la tecnocracia gubernamental. Si el
salario mínimo vital en el Perú es ya de por sí uno de los más bajos de la
región y sólo hace unos meses estuvo en discusión al punto de costarle el
Premierato a Villanueva, ¿qué análisis resistiría la afirmación que la exigua
cantidad de S/.293 bastan para la satisfacción de no ser pobre? Un dato más, si
el programa Juntos entrega a las familias peruanas más pobres S/.200 cada dos
meses significa que gran parte de peruanos que han salido de la pobreza y
pobreza extrema es gracias a este programa social, gracias a una política
asistencialista y no productiva y generadora de riqueza; es decir que si el
programa social se eliminara mañana ¿cuántos miles de peruanos regresarían a su
condición anterior de pobreza o pobreza extrema?
Más allá de las duras cifras
La reducción de la
Pobreza Monetaria tan celebrada durante estas semanas oculta una realidad más
dura. Y es que la pobreza está más allá incluso de estas irrisorias cifras. La
realidad que viven millones de pobres en el Perú se refleja en otra manera de
medir la pobreza, conocida como Indicador de Pobreza Multidimensional. El mismo
INEI reconoce dentro de las metodologías aplicables la existencia de un enfoque
No Monetario de medir la pobreza, en la que se incluirían las necesidades
básicas insatisfechas, la desnutrición crónica, el déficit calórico, el Índice
de Desarrollo Humano (que contempla acceso a salud y educación) entre otros
factores. Si se aplicara esta medida las estadísticas arrojarían cifras
diferentes a las que publicita el gobierno nacional.
Instituciones como la
Red de Municipalidades Urbanas y Rurales del Perú - REMURPE han afirmado que el
país necesita debatir y cuestionar esta forma de medir la pobreza y las
políticas que se implementan para un verdadero combate de la misma, apostando
cada vez más por políticas productivas y generadoras de riqueza en zonas
rurales, el fortalecimiento del proceso de descentralización y la puesta en
marcha de la descentralización fiscal.
La realidad de las
zonas rurales refleja que la pobreza sigue siendo en estos territorios tan dura
como las condiciones en las que viven. Sólo un estudio de la Defensoría del
Pueblo sobre la situación de la de la educación rural arroja que “el 30% de la
población rural logra culminar su primaria con un atraso de dos años” asimismo
afirma que “el 73% de los locales escolares no cuentan con servicios higiénicos
o los tienen en estado deficientes”. Por otro lado, en estos últimos días se
han develado cifras sobre la desnutrición crónica en niños menores de 5 años
que en zonas rurales aumentó de 31,9% en el 2012 a 32,3% en el 2013 y son
cifras oficiales del INEI que tiende a maquillarlo todo. Así las cosas hay
mucho por hacer y maquillando cifras no es como se combate la pobreza.
jueves, 24 de abril de 2014
CON JAVIER HERAUD ENTRE LOS RIOS
Por: Henry Córdova
Bran
En un país como el
Perú, cargado de desigualdades, injusticias y viejos vicios entre su clase
política y su medio social, la presencia del eternamente joven Javier Heraud
sigue latente. Quizás por eso la reciente publicación del Libro “Entre los
Ríos Javier Heraud (1942-1963)”, escrito por su hermana Cecilia, sea una
ocasión para el reencuentro con el poeta.
El miércoles 23 de
abril se presentó este libro en el Centro Cultural de la Pontificia Universidad
Católica del Perú. El auditorio del piso cinco estaba abarrotado muchos minutos
antes del inicio. No era para menos, el libro que se presentaba constituye un
documento de primera mano para quienes están interesados por acercarse al
nervio más íntimo del poeta guerrillero que un 15 de mayo de 1963, cuando
contaba con apenas 21 años, fue asesinado en medio de las aguas del río Madre
de Dios.
En los minutos
previos a la presentación, se percibía en la sala un ambiente de especial
añoranza, parecía como si cada asistente tratara de vivir a su modo y en modo
colectivo a la vez su relación con Javier Heraud. Entre los jóvenes, que a
pesar de no haberlo conocido lo hemos leído con fervor de militante, siempre
nos mereció el fraterno afecto, la admiración y el respeto. Estando allí
recordé los versos de Manuel Scorza en un poema dedicado a César Calvo “El Che
llevaba en su mochila acribillados versos de León Felipe/ y Javier Heraud
llevaba una carta tuya en su chaqueta./ El impiadoso río Madre de Dios arrastró
su cuerpo,/ tu cuerpo, mi cuerpo, nuestra acribillada juventud, todo./ Pero la
vida fluye más rápido que el río Madre de Dios…”. Y la velada del 23 de abril
parecía demostrar esto precisamente, que la vida fluye más rápido que el río
Madre de Dios, que 51 años después Javier se sentaba entre nosotros de la mano
de su hermana Cecilia.
“Entre los ríos”
Cecilia Heraud Pérez
tenía 20 años cuando supo que su hermano había muerto en la selva peruana.
Desde entonces vio como su padre, Jorge Heraud Cricet, se dedicó a mantener
viva la imagen de Javier, empezando por aquella emotiva carta que escribió al
diario La Prensa en la que afirmó enfáticamente que “para nuestra familia, sin
distingos, nuestro Javier es el símbolo de la pureza y del sacrificio”. Al
morir su padre, cuenta Cecilia en el prólogo del libro, la tarea de continuar
con esa tarea le quedó encomendada.
El primer comentario
sobre el libro estuvo a cargo del escritor Jorge Eslava, quien empezó
confesando el temor que sintió al ser invitado a presentar este libro “vacilé
por temor a quebrarme”, luego contó que el año 1978 visitó el cementerio en
Puerto Maldonado donde todavía descansaban los restos de Javier Heraud y que en
ese viaje tuvo un pequeño accidente de moto que le dejó una cicatriz que lleva
hasta ahora. Eslava afirma sentirse muy próximo a Javier, no sólo por vivir
cerca a la casa en que el poeta vivió en Miraflores y recorrer las calles que
él recorría cuando niño y adolescente, sino también por haber conocido a la familia
de Javier, amigos, maestros y porque recuerda el día en que vio a su padre
consternarse con la noticia de que un joven poeta había sido asesinado en aquel
lejano mayo de 1963.
Eslava comenta que a
veces es difícil entender porqué Javier Heraud abrazó la causa de la lucha
guerrillera. Si se afirma que toda lucha es violenta y la violencia es mala y
por tanto una revolución violenta puede ser contraria a la búsqueda de la paz
en la sociedad. Eslava afirma que en la respuesta a esa cuestión radica la razón
para entender al Javier Heraud guerrillero y revolucionario “la revolución no
crea la violencia, la violencia está en el mundo, abrimos un libro de historia
y reconocemos un mundo violento a causa de las desigualdades y las
injusticias”.
El escritor que en el
año 1980 ganó el premio poeta joven del Perú y el premio Javier Heraud finaliza
su intervención diciendo que “la trascendencia de su acto radica entre lo
poético y valiente, fue el fuego incandescente de toda su generación”.
El otro invitado de Cecilia
para comentar el libro es el psicoanalista Eduardo Montagne, quien nos invita a
preguntarnos ¿cuál fue la trayectoria interna emocional de un joven que a los
16 años ingresa a la universidad y a los 21 muere abaleado como miembro de una
guerrilla en la selva? Montagne se remite a la carta que Heraud escribe a su
madre y deja en Cuba encargada con la instrucción de que la hagan llegar a su
madre en caso él muriera “yo hubiera querido vivir para agradecerte todo lo que
has hecho por mí, pero no podría vivir sin servir a mi pueblo y a mi patria.
Eso tú bien lo sabes, tú me criaste honrado, justo, amante de la verdad de la
justicia”. Montagne nos dice que hay que recordar que en la generación de
Javier “se vivía una militancia casi mística y Javier vivió eso de manera muy
personal”. En un rápido análisis de algunos de sus poemas y cartas, concluye
que “en el joven Javier confluyen un impulso inmenso de deseos de vivir y a la
vez un impulso grande que lo acerca a la muerte”
Cuando Cecilia
Heraud, hermana del poeta, toma la palabra hace una pausa para contener la
emoción. Nos dice que este libro surgió como una necesidad, primero de enterrar
nuevamente a su hermano cuya presencia ha estado muy presente en ella y su
familia durante todos estos años, casi como si siguiera con vida; en segundo
lugar, la necesidad de dar respuesta a muchos jóvenes que siempre buscaban a su
padre primero y a ella después para conocer más sobre la vida de Javier.
Entre los Ríos es un
libro que bien vale la pena leerse. Concentra en él un mundo íntimo del poeta
al que no siempre se tiene acceso y que complementa otras ediciones que ya nutren
los estudios y biografías sobre Javier.
Antes de finalizar,
Cecilia nos tiene reservada una sorpresa. Presenta un audio que su hermano
grabó en una vieja grabadora en los lejanos inicios de los años 60. Se trata de
una entrevista que Mario Vargas Llosa le hace a Javier Heraud en París. Los dos
jóvenes escritores de aquellos años hablan sobre literatura peruana
contemporánea y finalmente a pedido de Vargas Llosa lee el poema “Mi Casa
Muerta” la voz potente de Javier Heraud, que escucho por primera vez, inunda la
sala y todos entonces nos empezamos a sentir entre ríos, árboles y pájaros.
miércoles, 2 de abril de 2014
viernes, 28 de febrero de 2014
Miguel Castilla: EL PODER DELANTE DE LA SOMBRA
Por: Henry
Córdova Bran
Tras la renuncia de César Villanueva a su
cargo de Primer Ministro de Estado, queda claro que el Ministro de Economía,
Miguel Castilla, sabía lo que hacía cuando salió a declarar públicamente que un
aumento del salario mínimo no era parte de la agenda gubernamental, dejando sin
piso a Villanueva. No era, pues, una simple declaración. Era una demostración
pública de su poder.
En un
artículo que escribí con ocasión del primer año del actual gobierno, afirmaba
que el primer error del presidente Humala había sido el nombramiento de Miguel
Castilla al frente del MEF. Castilla, que es un economista convencido del
neoliberalismo más duro, contrasta con el proyecto político que llevó a Humala
a ganar las elecciones del 2011. De tal manera que era previsible que cualquier
intento de acción, política pública o reforma que se intentara realizar en la
línea de la Gran Transformación sería resistida por el titular del MEF.
En efecto,
a lo largo de los casi tres años de gobierno iniciativas planteadas por Humala
como la compra de REPSOL, la modernización de la Refinería de Talara, el
proyecto del polo petroquímico del sur, entre otros, han sido bloqueados o
retrasados por el MEF. Si hacemos ejercicio de memoria, en cada una de estas
acciones propuestas por Humala, Castilla encendió las alarmas y de inmediato se
activaron los operadores de la CONFIEP, la Sociedad Nacional de Industrias y de
los grandes medios de comunicación. Todos ellos, se sabe, hablan el mismo
idioma y han conseguido, además, que la primera dama se sume a su coro
colectivo. Si Castilla se siente tan poderoso es porque sabe que cuenta con el
respaldo del poder económico, de los grandes medios y de la esposa misma del
presidente. Humala nunca tuvo la fuerza personal ni política para sobreponerse
a su empoderado Ministro de Economía.
La crisis del gabinete Villanueva
César
Villanueva fue el cuarto Premier del gobierno de Humala. De él se podría decir
que se fue sin haber llegado nunca. Hay quienes dicen que su renuncia fue un
acto de dignidad frente al atropello y maltrato público que le hicieron sentir
la primera dama y el titular del MEF. Pero su renuncia era en realidad el único
camino posible a seguir. La dignidad como Premier y sobre todo el respeto al
interior del gabinete ya los había perdido, si es que los tuvo alguna vez. Y es
que nunca pudo poner en práctica una agenda propia y nunca contó con un equipo
de Ministros que lo acompañen en esa agenda. Villanueva vino precedido de su
éxito al frente del Gobierno Regional de San Martín. Una de sus banderas era
reimpulsar la descentralización; sin embargo, se chocó con la misma pared con
la que Humala ya se había chocado antes. A Castilla le interesa la
descentralización tanto como pueda interesarle la condición salarial de la
clase trabajadora, es decir poco o nada.
Precisamente
el tema salarial fue lo que precipitó la salida de Villanueva. En primer lugar,
como ha referido el periodista Ricardo Uceda en un informe sobre “los últimos
días de Villanueva” al parecer el Premier fue sorprendido con el tema del
aumento de sueldos para los Ministros de Estado, ya que su posición era que el
aumento debería darse sólo si se compensaba también a otros sectores de la
sociedad como policías, médicos y maestros. Como sabemos, la propuesta que
primó fue la del aumento para los altos funcionarios, que era la propuesta de
Castilla. En ese entonces Villanueva ya manejaba su renuncia consciente de su
escaso poder en el gabinete en relación con el poder que ostenta Castilla.
La gota
que derramó el vaso fue el tema del aumento del salario mínimo. Villanueva, que
había afirmado que este aumento se estaba discutiendo en el ejecutivo y con el
Ministro de Economía, fue desmentido públicamente por la primera dama, Nadine
Heredia, primero y por el titular del MEF el domingo último. Lo mejor de la
gestión de Villanueva vino al final al no doblegarse ante Castilla y defender
la necesidad de discutir el aumento del salario mínimo, que es, por lo demás,
un compromiso asumido por el gobierno y que según economistas ajenos a la
influencia de Castilla y de la CONFIEP, es perfectamente viable. Es
recomendable, por ejemplo, el artículo que Humberto Campodónico publicó al
respecto.
En el
medio de esta crisis resalta que no hayamos mencionado lo que el presidente
Humala dijo al respecto. Y es que sencillamente dijo poco o nada y más bien
puso distancia –estaba de gira en el oriente próximo- y guardó silencio
después. No defendió a su Primer Ministro ni desautorizó a la primera dama –por
seguir opinando sobre asuntos gubernamentales- ni mucho menos desautorizó al
Ministro Castilla por su actitud bastante insolente de exponer públicamente la
autoridad del Primer Ministro. Humala sencillamente guardó silencio, aceptó la
renuncia de Villanueva, juramentó a su quinto gabinete –con Castilla ratificado
y más empoderado que nunca- y sonrió para la foto.
Institucionalidad quebrada
En este
Perú, donde a nuestra clase política, los grandes medios de comunicación, la
CONFIEP y compañía les encantan dar lecciones de democracia y de respeto a las
instituciones, se ha quebrado la institucionalidad del gabinete ministerial.
Ante la renuncia de Villanueva después de tamaño maltrato recibido la pregunta
era ¿Quién va a ser lo suficientemente valiente o ingenuo para aceptar el cargo
de Primer Ministro? La única posibilidad era que sea alguien de la casa. Tras
barajarse el nombre del ex presidente del Congreso, Víctor Isla, finalmente se
decidió por el hasta entonces Ministro de Vivienda René Cornejo.
René
Cornejo estuvo a cargo del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento
desde el primer día del gobierno de Ollanta Humala, al igual que Castilla a
cargo del MEF. El hecho de haberse mantenido durante todo este tiempo responde
a su cercana amistad con la pareja presidencial y a que no difiere en lo
fundamental con el pensamiento de Castilla. El poder de Castilla ya no sólo
alcanza a los Ministros que le son cercanos, ahora alcanza también al mismísimo
Primer Ministro. Humala ha perdido –si es que aún pensaba en tenerla- toda
posibilidad de maniobra política que contrapese el poder de Castilla. El hombre
fuerte del MEF, qué duda cabe, se ha erigido ahora públicamente como el poder
delante de la sombra. De esa sombra que alguna vez fue Ollanta Humala y su
proyecto (promesa) de la Gran Transformación.
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