Este blog es un esfuerzo por contribuir en la difusión de información, artículos de opinión y demás géneros periodísticos que muchas veces no se muestran en los medios de comunicación oficiales. El nombre La Acción Escrita es tomado de un libro de Genaro Carnero checa acerca del periodsimo de José Carlos Mariátegui.

domingo, 21 de mayo de 2017

Joven Awajun le responde a Presidente de SPH LA CARTA DE OSCAR CHIGKUN

Por: Henry Córdova Bran

Felipe Cantuarias es el presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos. Durante las últimas semanas ha tenido declaraciones en diferentes medios de comunicaciones mostrando su preocupación por el estado del sector de hidrocarburos y promoviendo que se revierta la sentencia que anula la concesión del lote 116. Sin la misma cobertura mediática de Cantuarias, el joven líder indígena Awajun Oscar Chigkun le responde en una carta pública.

El pasado 28 de marzo el IV Juzgado Penal de Lima dictó una sentencia por la cual declara nulo el contrato de concesión del lote petrolero 116, ubicado en el cenepa en la Región Amazonas, debido a que no se llevó a cabo un proceso de Consulta Previa. La sentencia celebrada por las comunidades indígenas Awajun y Wampis de la provincia de Condorcanqui, recibió rápidamente el rechazo de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos y de sectores del Estado que promueven los proyectos extractivos en el país.

Felipe Cantuarias y los mensajes mediáticos

Tras la sentencia el Presidente de la Sociedad Peruana de hidrocarburos ha tenido algunas declaraciones en los principales medios de comunicación como El Comercio, Gestión, Canal N, Caretas, entre otros. EL 03 de abril el Diario Gestión y El Comercio, entre otros medios, publicaron las declaraciones de Cantuarias en el que afirmaba que “el fallo judicial que anula el contrato del lote 116 era un grave precedente para la seguridad jurídica en el país” e instó al MEM y a Perúpetro para que se apele dicha sentencia, cosa que el MEM hizo precisamente el 03 de abril, bajo los mismos argumentos que Cantuarias diera.

Recientemente, en la edición de la revista Caretas del 11 de mayo, Felipe Cantuarias vuelve sobre el mismo argumento en una entrevista, además afirma que pese a no estar en contra de la Consulta Previa exige que se respete la seguridad jurídica “Exigimos al Poder Judicial que sentencia con base en hechos factuales y no principios ideológicos” alegando que la Ley de Consulta Previa se dio el 2011 y el contrato se firmó el 2006. En esta entrevista cantuarias arremete también contra la Contraloría General de la República “se ha convertido en el principal decisor de las inversiones. Veamos el caso del aeropuerto de Chinchero en el Cusco. ¿Cuál es el rol de la CGR? Verificar si el proceso cumple con la legalidad; no la de aprobar si la decisión del negocio es la correcta”, declara Cantuarias en un contexto en el que precisamente se requiere de una buena actuación de la CGR para evitar casos de corrupción y grandes negociados en perjuicio del Estado. En la última semana, El Comercio lanzaba el siguiente titular el 16 de mayo “SPH presiona para que Consejo de Ministros apruebe Viceministerio de Hidrocarburos”.

Todas estas declaraciones se hacen en un contexto de crisis del sector petrolero, pero que para Felipe Cantuarias, ésta crisis se va a resolver presionando al gobierno de PPK para ajustar la política del sector en beneficio de los proyectos de explotación y exploración petrolera que existen, aun cuando en más de uno existen conflictos socioambientales, alrededor de ellos.

Oscar Chigkun y la respuesta indígena

Sin la exposición mediática del presidente de la SPH, el joven líder Awajun, Oscar Chingkun Mayan, de la comunidad nativa Antiguo Canam en el distrito de Cenepa, respondió a las declaraciones de Felipe cantuarias mediante una carta pública que ha sido mencionada y expuesta solo a través de algunos medios digitales.

En su carta, Oscar Chigkun manifiesta que las declaraciones del presidente de la SPH responden a una tesis compartida con el Estado pero que “no recoge mínimamente el sentir del pueblo Awajun y Wampis –en este caso- víctimas de violación de sus derechos fundamentales durante décadas por parte de las empresas y por parte del propio Estado”.

El líder Awajun responde la declaración del riesgo jurídico a que hace referencia cantuarias “Desde nuestro punto de vista la resolución en mención es real y verdaderamente justa por varias razones: la resolución no inventa nuevos conceptos, simplemente desarrolla los conceptos jurídicos (consulta y consentimiento) que ya lo teníamos en la legislación nacional desde el 2 de febrero de 1995 fecha en que el Convenio 169 de la OIT entra en vigencia en nuestro país”.

En otro momento de la carta Oscar Chigkun reflexiona sobre la importancia de esta resolución al ser la primera vez que se les da la razón en una sentencia de este tipo “Nos mira como pueblos sujetos de derecho con quienes hay que debatir de igual a igual cualquier iniciativa legislativa o administrativa”. Sin embargo, manifiesta también el temor que por presiones el Poder Judicial revierta esta decisión inicial “Nosotros no tenemos miedo a la inversión privada, pero sí tenemos miedo que el Poder Judicial sea comprado por las empresas. Lo que generaría un triste antecedente histórico: generaría un aire de desconfianza en el Poder judicial ya que dejaría de ser autónomo y pasaría a ser como instrumento de interés de los “poderosos”. Y en este suspenso solo existen dos opciones: o se garantiza el derecho humano o se garantiza el interés de las empresas”.

Chigkun manifiesta que las opiniones de Cantuarias respecto de que la explotación del lote 116 ayudará a aliviar la pobreza de la zona, no se ajustan a la realidad “estas empresas llenan de dinero sus bolsillos y a las comunidades las dejan llenas de basura y pobreza. Es decir se enriquecen a costa de la contaminación de nuestras aguas y territorios que ellos mismos ocasionan. Y cuanto esto se da nadie se preocupa de nosotros, ni el Estado mucho menos las empresas”.


La exposición mediática del presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos es superior a la de un dirigente indígena como Oscar Chigkun. Los recursos para presionar al gobierno desde los grandes medios de comunicación parecen haberse iniciado ya. Pese a ello, los pueblos indígenas confían en que se ratificará la decisión del fallo del lote 116. “A pesar de todo y a pesar de esta coyuntura que parece tan confusa para muchas personas que no quieren entender de nuestra cultura queremos seguir confiando en la autonomía y en la imparcialidad del Poder Judicial de nuestro país.” Remarcó el joven líder Awajun Oscar Chigkun.

sábado, 6 de mayo de 2017

UNA AGENDA AMAZÓNICA PARA EL PERÚ Y PARA AMÉRICA

Por Henry Córdova Bran

Durante la última semana, la Amazonía ha ocupado un lugar de atención en el Perú y en otras latitudes. Mientras que en Iquitos el Presidente Kuczynski se reunía con alcaldes provinciales y distritales de las regiones amazónicas; en Tarapoto, delegaciones de pueblos indígenas de los 9 países que conforman la Panamazonía se reunieron en el VIII FOSPA 2017. Nos preguntamos si existe un consenso sobre la Agenda para la Amazonía. 

En el Perú se registra que viven aproximadamente 350 mil indígenas amazónicos. La Amazonía ocupa alrededor del 62% del total del territorio peruano. En este territorio habitan 64 tribus y sub tribus de seres humanos, nativos y aborígenes. Con 7000 Km de extensión representa el 46% de todas las aguas de los ríos del planeta y se afirma que la cuenca amazónica tiene entre el 15% y 20% de agua dulce no contaminada del planeta.

Por todas estas razones, estudiosos de la Amazonía como Róger Rumrrill han afirmado que “hoy en día la Amazonía es el espacio estratégico más importante del mundo, tanto geopolítico como hidropolítico. Por esta y otras razones, está en la mira y en el centro de los intereses de las multinacionales que controlan la economía y la política global en el siglo XXI”.

Pese a ello, la Amazonía no parece estar en el centro de atención del Perú. Apenas si la gran prensa informa de los derrames de petróleo cuando estos se convierten en un desastre ecológico y de salud pública. El Perú, así como con el mundo andino, vive de espaldas generalmente al mundo amazónico.

¿Una agenda oficial y una agenda social?   

Sin embargo, los últimos días de abril dos reuniones coincidieron en la Amazonía peruana aunque en espacios y con participantes distintos. El 28 de abril el presidente Pedro Pablo Kuczynski llegó a Iquitos para reunirse con 200 alcaldes provinciales y distritales de las regiones amazónicas de Loreto, Amazonas, Madre de Dios, San Martin y Ucayali; en lo que se denominó el Primer Encuentro de alcaldes de la Amazonía Muni-Ejecutivo.

El mismo 28 de abril, en la ciudad de Tarapoto, se daba inicio oficialmente al VIII Foro Social Panamazónico FOSPA 2017, que reunió alrededor de 1500 líderes amazónicos de los 9 países que conforman la cuenca de la Amazonía (Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador, Brasil, Surinam, las dos Guyanas y Venezuela) entre otros representantes de organizaciones sociales de América y otras partes del mundo.

En esta reunión con las autoridades y funcionarios municipales, Kuczynski les dijo a los alcaldes que "Los voy a ayudar a gestionar proyectos de agua, electrificación, pavimentación y recojo de basura, pero pido que se comprometan a recaudar más arbitrios e IGV". En general se habló de promover una mayor conexión con el resto del país, la construcción y mejoramiento de puertos fluviales, la generación de energía y el control de la minería ilegal.

Pero el gobierno parece creer que los problemas de la Amazonía se reducen a las brechas de infraestructura, sobre todo en un Estado cuyos recursos no los distribuye de forma equitativa. Roger Rumrrill se ha referido también a esta mala distribución presupuestal “por ejemplo, en Loreto, del Canon petrolero, que es de 400 millones, el 70% se queda en Iquitos, el 25% en Yurimaguas y solamente el 2% se invierte en las comunidades indígenas de dónde sale el petróleo” y que son además quienes sufren directamente los impactos de los derrames de petróleo.


En el VIII Foro Social Panamazónico, los dirigentes indígenas en su mayoría debatieron temas en torno a 9 mesas temáticas en los que se hablaba sobre cambio climático, soberanía alimentaria, educación comunitaria, extractivismo, mujeres y jóvenes en la Amazonía. Producto de estos debates realizados entre el 28 de abril y el 1 de mayo, se redactó la Carta de Tarapoto, que establece entre muchos puntos “exigir el reconocimiento de los derechos colectivos de los territorios comunales y territorios integrales” y “exigir un Ordenamiento Territorial que se base en el respeto de nuestra cosmovisión, las fuentes de agua y formas de entender nuestro territorio”. Temas que al parecer al gobierno de PPK ni a la mayoría del Congreso de la República interesan de manera prioritaria.

En la Amazonía han pasado cosas durante décadas que en el Perú no hemos sido capaces de ver en toda su magnitud. Las estacionales épocas de bonanza económica producidas por el caucho, la coca y el oro -en ese orden- han generado largos periodos de colonización, esclavitud y explotación de los indígenas, epidemias y enfermedades antes no conocidas en estos territorios, y la progresiva destrucción del bosque. Según el estudio de la Articulación Regional Amazónica “El futuro climático de la Amazonía”, advertía ya que “la deforestación por extracción total bordea actualmente el 20% del bosque original de la Amazonía brasileña, y el 15% de la Amazonía peruana. Y que la degradación forestal, habría perturbado al resto del bosque aún existente”.


La Amazonía requiere de una agenda que apunte a convertirla en lo que se ha venido a llamar la renta estratégica del siglo XXI, dando valor al inmenso potencial natural-biológico y reserva de recursos importantes que pueden asegurar la sostenibilidad para el planeta; así como el conocimiento de los pueblos indígenas, dueños de saberes y cosmovisiones fundamentales que bien usados por la ciencia darían el salto en el tercer milenio. Lamentablemente el Estado parece estar en la sintonía de las políticas extractivistas que acompañan con políticas represivas y de criminalización de las luchas sociales; mientras que en los territorios amazónicos la sintonía parece ir hacia la búsqueda de lo que las naciones Awajun y Wampis han denominado como Tajimat pujut/Tarimat pujut, es decir el buen vivir con el bosque, el Estado y otras culturas.    

martes, 28 de febrero de 2017

El Perú después de Fujimori LA PANDILLA Y LAS PREGUNTAS POR RESPONDER

Por Henry Córdova Bran

Quienes contamos más de 30 años, nos miramos en el espejo de finales de los 90 y en las luchas por despercudirnos de la infame dictadura corrupta de Fujimori y los sueños por renovar el Perú. Frente a ese espejo nos preguntamos ¿nos merecíamos esta pandilla de presidentes de los últimos 17 años?

El primer cuestionamiento es el haber mantenido y afianzado el marco jurídico que la dictadura edificó para sus propósitos, la constitución del 93, que entre otras cosas favoreció la inversión privada mientras le restaba capacidad de control al Estado y a sus instituciones, tal como lo menciona el informe de la Comisión Investigadora de Delitos Económicos y Financieros (CIDEF) del gobierno de Fujimori que presidió Javier Diez Canseco. Según Alfonso Quiroz en su bien documentado libro de La Historia de la Corrupción en el Perú calcula que durante toda la década fujimorista se perdieron anualmente $2.038 millones por la corrupción de funcionarios.

El Informe de la CIDEF demostró los vicios de corrupción cometidos durante los 90 y los excesivos beneficios que las grandes empresas obtuvieron en los procesos de privatización de las empresas estatales. En el 2002, año en que se presentó este informe, la comisión presidida por Diez Canseco, tuvo como primera recomendación la “Revisión en forma integral por parte del Congreso Nacional a través de sus Comisiones Ordinarias, de la Legislación y Normas reglamentarias vigentes referidas a la privatización de empresas públicas en sus diversas modalidades según el Dec. Leg. 674.

Sin embargo, la principal recomendación del informe que develó la modalidad de corrupción de los delitos económicos del fujimorismo se pasó por alto. Desde el gobierno de Toledo no solo no se revisó este marco jurídico, sino que se afianzó una serie de normas favorables a los grandes negociados  que ahora vemos centrados en las empresas brasileñas, especialmente en Odebrecht. Pero no es la única que se ha beneficiado con la benevolencia del Estado Peruano, si empezáramos a raspar la herida quizá la pus salte también con otras empresas transnacionales de diferentes banderas.

Las preguntas para la pandilla

Es el propio ex presidente Alan García quien ha llamado pandilla a los ex presidentes Toledo y Humala y ha pedido no ser mezclado en ese saco. Sin embargo, las malas prácticas de las modalidades de adjudicación de obras y firmas de contratos puestas en evidencia a raíz del escándalo de Odebrecht alcanzan a los tres últimos gobiernos, y alcanza al actual presidente por su participación principal en el gobierno de Toledo como Ministro de Economía, presidente del Directorio de Pro Inversión y Presidente del Consejo de Ministros.

Una de estas modalidades son las Asociaciones Público Privadas (APP) que ahora han sido puestas a debate por economistas como Humberto Campodónico y Germán Alarco. ¿A cambio de qué los gobernantes de turno y sus Ministros, de Economía principalmente,  dieron Decretos Legislativos ampliamente favorables a las empresas privadas y, como ha dicho el Juez Richard Concepción Carhuancho, con nombre propio?

Si bien es cierto, las acusaciones de Jorge Barata, ex directivo de Odebrecht, han disparado en primer lugar contra Alejandro Toledo, a quien afirma que le entregó 20 millones de dólares usando como testaferro a su amigo Maiman, y ahora también ha referido que se entregó 3 millones de dólares para la campaña de Humala, el gobierno de García también se ha visto comprometido por los recientes cables de la embajada brasileña que publicó el pasado viernes 17 de febrero el semanario Hildebrandt en sus 13, en los que se da cuenta de la petición de Jorge del Castillo y Verónica Zavala, en ese entonces Premier y ministra de Transportes de García, para que las empresas brasileñas participen del proceso de licitación de los tramos 1 y 5 de la Interoceánica Sur.

La suerte de Toledo parece estar echada y solo sería cuestión de tiempo su captura y extradición. Humala ha tratado de defenderse de las acusaciones, pero las recientes declaraciones de Jorge Barata del jueves 23 podrían traerle más de un problema. García, de regreso en Madrid, hace lo posible para que la atención del escándalo se centre en los dos ex presidentes mencionados y para ello aún cuenta con sus amigos del Poder Judicial y de los medios de la Gran Concentración. Pero el Ex presidente García debería responder también por qué sus amigos empresarios con quienes su gobierno tuvo contratos lo invitan tan generosamente a brindar conferencias internacionales por las cuales cobra montos de hasta 100 mil dólares, como la del 25 se mayo del 2012 para la Federación de Industriales de Sao Paulo de la cual Marcelo Odebrecht era Vicepresidente de una de sus dependencias, como lo reveló también el semanario de Hildebrandt del 10 de febrero.

Pero la pandilla no está completa con nuestros
ex presidentes. El Actual Presidente de la República nos debe explicar por qué omitió las observaciones que la Contraloría General de la República hizo al proceso de licitación de la Interoceánica Sur y especialmente a la propuesta de Odebrecht, durante su gestión como Ministro de Economía y Presidente del Directorio de Pro Inversión.

Las malas prácticas de un Estado corrupto se extienden a toda la clase política y nos llama a una reflexión generalizada. Tenemos preguntas y queremos respuestas. Una ciudadanía bien informada y movilizada quizá sea capaz de encontrar la verdad completa.    

FAITE, O LA INDESTRUCTIBLE CASA DE LAS HISTORIAS DE CRONWEL JARA

Frente al espejo transcurre esta historia, y frente al espejo un hombre pone todo el temple de su carácter mientras se afeita una  y otra vez como si siempre quisiera estar listo para algo que vendrá.

A este universo del barrio retablitos nos invita a ingresar don Cronwel Jara, para revivir nuevamente ese inagotable campo de posibilidades en los que ha convertido cada una de sus historias desde la celebrada Montacerdos hasta sus últimas entregas como son los cuentos Dos cristos, La reina de las cucarachas y Puma.

En Faite, el maestro Cronwel Jara pone toda su sapiencia de creador. Pareciera que el mundo que rodea a Faite existe gracias a él y a su carácter de bacán y de filósofo que vive entre los puercos y demás animales que conviven con él en su palacio, aunque por su fachada sólo sea una choza de junto al río a punto de caerse como todas las demás casas del barrio. En ese riz raz pausado con el que Faite se rasura una y otra vez, como una manera de sostener su mundo que se desvanece, parece sostenerse también el ritmo de la novela.

Cronwel jara es uno de los narradores más celebrados en el país. No por casualidad he tenido la ocasión de conocer, en este largo camino que se abre en la literatura, jóvenes de territorios tan separados como mi amigo Paul Orlando Vera en Huamachuco o Hugo Velasco en Huancayo que me han compartido sus emociones, en gratas conversaciones literarias, hacia la prosa de nuestro escritor piurano.  

Al maestro  Cronwel Jara lo conoci en Piura hace ya unos años cuando apenas cursaba el último año de periodismo en la Universidad Nacional de Piura, y los escritores Houdini Guerrero y Lúber Ipanaqué propiciaron un anhelo que tenia de entrevistar al maestro para la publicación dominical del diario El Tiempo de Piura. Como no podía ser de otra forma, Cronwel, con el tino y la amabilidad de siempre, aceptó la entrevista, siempre y cuando nos sentemos a una mesa piuranisima con ceviche y buena chicha que él mismo financió. De tal manera que entendí que una entrevista tradicional estaba de más en esa mesa, y me dispuse a dejar que la conversación transcurra alrededor de temas literarios, recuerdos de una Piura empecinada en seguir cambiando y tuve la precaución de encender la grabadora de cassette que todavía usábamos en ese entonces, y lo que tuve fue una sabrosa crónica que el diario publicó con mucho agrado.

Así
es Cronwel Jara. Y con toda esa naturalidad crea las historias que como en Faite nos llevan a sumergirnos en un mundo de posibilidades, en el que la realidad y la imaginación se combinan para crear el universo del barrio retablitos, un típico barrio limeño de los extramuros, como diría Verástegui, enclavado en el distrito del Rímac y que padece las consecuencias de haberse erigido a las laderas del río. El mundo se cae alrededor de Faite, una a una las casas se desploman ante su despreocupada mirada y la inquietud de su sobrino que lo acompaña y que su madre dejó a su cuidado -y que además es quien narra la historia-. Aquí Cronwel Jara vuelve a trabajar sobre un tópico que nos remonta a Montacerdos, una especie de fábula social para mostrar en primer plano una realidad que padecen miles de personas que viven en barrios muy parecidos a retablitos. Una realidad que el propio maestro Cronwel Jara conoció desde su niñez. En Faite esta realidad social se eleva a la categoría de mito de la mano de su personaje y de sus amigos animales.

Faite es un personaje fantástico. Los personajes inolvidables logran fijar en el tiempo una novela inolvidable. Y en este caso Faite es el bacán del barrio, con él nadie se mete porque puede doblegar hasta un león, el más fiero del circo o a cualquiera de los matarifes de los otros barrios. Sin embargo, Faite no es solo el tipo bacán que sabe pelear mejor que nadie con su navaja en la mano, Faite es el tipo duro que tiene un código de principios muy propio, en esto entra en el grupo de personajes similares a Pascual Duarte de Camilo José de Cela o al Capitán Alatriste de Perez Reverte.

Así es el personaje que nos ha regalado Cronwel Jara, y Faite no es solo peleador, es también poeta y Filósofo, rescatando una vez más la filosofía para el conocimiento popular, es decir la sabiduría. El autor aquí parece recordarnos que la sabiduría también podemos hallarla observando los elementos de la naturaleza, Faite ha cultivado la lectura y se nutre de la literatura, pero eso no lo hace desatender las lecciones de la vida misma, del día a día, al punto que busca en la sabiduría de sus gallos el aprendizaje que necesita para templar su carácter y observa, constantemente observa. Una escena que pone de manifiesto la sabiduría de Faite es cuando escucha a su sobrino lamentarse y comparar su vida con la de una pepa de palta que halló en el camino y que todo el mundo patea, ante lo cual Faite le increpa: "-mejor recoge esa pepa y siémbrala- ... - siémbrala y verás como te crece un árbol- ... -cuando hallaste esa pepa, hallaste una clave para tu vida. ¿No te has dado cuenta? Ella es tu símbolo. Siémbrala y al hacerlo será como sembrarte a ti mismo. Entonces serás un árbol y darás muchos frutos". Remata Faite.
Pero también es el protector de los débiles del barrio y el guía de su sobrino que ve en él su arquetipo a seguir. Faite es el que todos quisiéramos ser, pero cuya vida quizá nadie resistiría tener.

A este personaje el maestro Crowel Jara le construye un universo propio. Un universo que a estas alturas ya podemos empezar a llamar exclusivo de la mano del autor, no parecido a otros que hayamos leído. Los personajes que componen ese universo nuevamente nos presentan esa combinación mágico-realista; y allí están el cerdo Sir Apolonio, filósofo también, y el Chivillo arrocero que desde los aires es los ojos de Faite, o los gallos Arquímedes, el tuerto y Euclides, el de las espuelas perfectas -descripción casi homérica para ambos-; también la presencia de Raquel, la gitana eternamente enamorada de Faite y que vive en una botella como una genio. Personajes que desarrollan los temas literarios de todos los tiempos. Amor y odio, miedo y esperanza, venganzas y lealtades puestas a prueba, la bondad y el rechazo; los temas son inagotables en Faite, pero finalmente que espera Faite día tras día, con ese riz raz que afeita su rostro casi hasta la locura.

Faite es también una historia de amor, del amor como espera. Faite espera a la Duquesa, la Cajabambina de ojos azules a quien ha consagrado su paciencia y para ella tocará su clavecín imaginario junto a la ventana, y parece que esperarla sostiene a Faite y su casa se sostiene en esa voluntad; y esa también llega a ser una metáfora que enriquece la novela y que Faite nos otorga, como si nos dijera que vasta la voluntad para sostener el universo que te rodea, aunque todo alrededor se desvanece. En esa espera podemos entender ese riz raz que enajena a Faite del resto. Sólo cuando esa esperanza se vea amenazada la casa de Faite entonces llegue a perder la voluntad de su fuerza.

Novela de un aliento intenso de principio a fin. Houdini Guerrero me confesó haber leído, antes de su publicación, hasta cuatro finales distintos de Faite, lo que nos da cuenta de las posibilidades narrativas de Cronwel Jara. Finalmente, y por esas cosas del destino Faite resulta siendo un reflejo mismo del autor, una alegoría de un momento difícil de su vida en el que tiene que recurrir a lo más hondo de su voluntad, a ese riz raz que en su caso no parece provenir de una navaja de afeitar, sino de su vocación de creador de mundos y de historias, porque para el Faite Cronwel Jara, lo bacán se lo da la literatura y la casa de sus historias es indestructible.

lunes, 13 de febrero de 2017

ODEBRECHT y las trampas del capital ¡QUE SE VAYAN TODOS Y TODAS!

Por: Henry Córdova Bran

En el epígrafe de la Introducción del libro Historia de la corrupción en el Perú de Alfonso Quiroz, se lee la letra de una canción de Juan Luis Guerra que dice Y la democracia no puede crecer/ si la corrupción juega ajedrez. Sin embargo, no estamos en el Perú para cantar, lo de Odebrecht y todo alrededor es para indignarse, porque en este juego de ajedrez los que mueven las piezas están siempre detrás del tablero.

Da asco la clase política en el Perú, pero da asco también el empresariado que ahora parece mirar de costado como si con ellos no fuera la cosa, como si los destapes del caso Odebrecht fueran una sorpresa que recién ven cuando la olla de grillos se destapa. 

Y es que en el Perú nos sigue saltando la pus como diría Manuel Gonzáles Prada. Es cierto que en estas semanas pareciera que se han cruzado todos los márgenes, pero basta con echarle una Hojeda a la historia de nuestra república, desde los turbios préstamos externos de inicios de la República, o como cuando en plena época del guano los contratos para su explotación y renegociación se firmaban bajo la mesa, ¿les suena familiar?, y era 1840 y tal como se recoge en el bien documentado libro de Quiroz que citamos al inicio se decía Ciertamente, en ningún país de la cristiandad está la pureza judicial  menos por encima de toda sospecha como en el Perú, y en ninguno puede tenerse menos confianza en la integridad de los magistrados y así hemos transcurrido casi 200 años. ¿No nos hartamos acaso?

Ahora Odebrecht y su imperio se desmoronan, aunque aquí nuestros fiscales se sientan a negociar y todavía se evalúa si se les incluye como investigados, mientras que en otros países a esta misma empresa se le cierra, se le embarga y se encierra a sus directivos para investigarlos, aquí nuevamente armamos el circo mediático y las verdades se dicen a medias.

La política de lo mediático y Las trampas del capital

El que el escándalo estalle ahora no quiere decir que las irregularidades no hayan estado a la vista de las instituciones encargadas de fiscalizar, de ejercer control sobre los procesos de licitación, los contratos, las adendas, los innumerables Decretos de Urgencia que gobierno tras gobierno se dictaban siempre para favorecer a las empresas y los consorcios que multiplicaban millonariamente sus ganancias, además de los 35 arbitrajes que ganó la empresa contra el Estado Peruano, de 41, y que le significaron una ganancia de 273 millones de dólares entre los años 2003 y 2013. Es decir que no solo vinieron, sobornaron a cuanto funcionario pudieron para hacerse de los contratos y las adendas millonarias, sino que además demandaron al Estado Peruano 41 veces y ganaron 35. Una práctica que el gran capital empresarial y, ojo, no solo el brasileño, están acostumbrados. Un estudio de la Contraloría reveló el 2015 que el Estado peruano había pagado más de 1128 millones de soles a diferentes empresas contratistas por causa de arbitrajes perdidos.

Que ahora todos quieran rasgarse las vestiduras no quiere decir que no se haya sabido. Desde la época de Fujimori se impulsó con mayor celeridad esta práctica de promover una legislación que favorezca al gran empresariado, que para eso se hizo tambipen el golpe del 92 y se cambió la constitución el 93. Nuevamente Quiroz en este libro que deberían tener todos en el Perú, afirma en su capítulo sobre la participación del sector privado que los fondos para el soborno de la década del 90- se reunían considerablemente de este sector, el cual brindó, a la maquinaria de Montesinos-Fujimori una fuente importante para corromper y dominar la estructura de poder Al respecto es importante no olvidar como empresas como Luchchetti y Newmont aportaron millones de dólares a la campaña de Fujimori y que ponían en manos de Montesinos.

Sin ir muy lejos, no es extraño que el 2016 empresas de movistar y Claro se hayan visto beneficiadas con un fallo del Tribunal de INDECOPI para dejar de pagar al Estado más de 247 millones de soles por concepto de canon radioeléctrico. 

De tal manera que donde volteemos a mirar las pus seguirá saltando, Don Manuel, pero en los grandes medios parece que nos quieren convencer que la corrupción solo la debemos mirar de un lado, el problema es que a mí cuando la gran prensa y los grandes medios empiezan a  repetir en coro que la verdad es A es porque solo quieren que se sepa esa parte de la verdad y los dueños de los medios impulsan todas las baterías en un solo sentido. Sospecho del coro mediático, porque aquí no sólo se trata de Odebrecht, Toledo, Humala que parecen ser los señalados para desfilar ante la cámara que en el Perú es circo, ya hemos visto esto antes, si la justicia es justicia el mismo rigor debería alcanzar a García, a Keiko, el propio presidente Kuczynzki, que firmó tantos de los decretos que favorecieron a las empresas, y a tanto congresista de quienes se sabe recibieron para sus campañas fuertes sumas de dinero de diferentes fuentes del sector privado. 

lunes, 28 de noviembre de 2016

APEC, Cantagallo, el paro amazónico, el TPP… LO NOTICIOSO EN EL PERÚ Y EL PERÚ DE NUESTROS DÍAS

Por: Henry Córdova Bran

Decía Borges, con esa ironía argentina, que el periodismo era creer que todos los días pasan cosas importantes, y nos planteaba el debate de lo noticioso. La frase viene a cuenta al pensar en el Perú de los últimos días, de las últimas semanas, de lo que nos pasa en el nuevo gobierno y que aparece o no aparece en los medios del menú diario. Veamos algunas cuestiones.

Si hacemos un listado de temas de algunos de los hechos que sucedieron en el Perú las últimas dos semanas podríamos mencionar El Foro APEC, el incendio en la comunidad Shipiba de Cantagallo, la llegada a Lima de 135 Apus desde la Amazonía para dialogar con el gobierno acerca de los más de 70 días del paro amazónico en Saramurillo, los incendios forestales en gran parte de la zona norte del Perú, la amenaza de interpelación desde el parlamento al Ministro de Educación, Jaime Saavedra, la paralización del sindicato de trabajadores de Elektra, y un largo etcétera; es probable que sólo conozcamos algunos de ellos, que hayamos oído o visto algún titular de otros y no tengamos conocimiento de otros tantos menos visibles.   

Sin duda el revuelo noticioso de las últimas semanas en el Perú fue la Cumbre del foro APEC; los jefes de Estado de las 21 economías del área del Asia pacífico se daban cita en Lima para discutir y coordinar políticas económicas de una plataforma que representa el 50% del PBI mundial y el 40% del comercio internacional. Recibir en una sola cumbre a  quienes son quizá los jefes de Estado más influyentes y determinantes para la marcha mundial de la economía, del clima, de los derechos humanos, laborales, ambientales y hasta de la paz, no es cosa de todos los días. Pero olvídese usted de todo eso de los derechos y de la paz y del cambio climático, que nadie le pregunte al presidente Obama de las guerras que su país promueve en el medio oriente ni de por qué armaron al Estado Islámico que ahora condenan; que nadie cuestione al presidente Xi Jinping sobre las empresas estatales y privadas de su país que contaminan el medio ambiente y sobre las que en el Perú sabemos bastante bien; aquí de lo que se trata es de hablar de economía y de negocios y de continuar declarando tras el foro el intocable rumbo del libre comercio, tal como ellos lo entienden.

Mientras el foro APEC se desarrollaba entre los grandes salones del Centro de Convenciones de Lima, 135 Apus de la Amazonía, representantes de las más de 40 comunidades que por más de 70 días mantienen un paro en la comunidad de Saramuro y Saramurillo, en el distrito de Urarinas, cerca de la reserva Pacaya Samiria. Como se sabe –o como poco se sabe en el resto del Perú- 16 comunidades acatan el paro en la cuenca del río corrientes, 18 comunidades en la cuenca del marañón y 8 comunidades en el río Chambira, según lo había manifestado José Fachín, dirigente indígena y coordinador de la Federación de Comunidades Nativas del Alto Tigre. Su principal reclamo es que más de 20 mil indígenas son afectados por la contaminación petrolera y solicitan la creación y aprobación de la Ley de monitoreo ambiental, además denunció que Pluspetrol abandonó desde el 2015 el lote 192 sin realizar la remediación de la zona tras el último derrame registrado.

Los Apus llegaron el 17 de noviembre en un avión de la Fuerza Aérea del Perú, venían a dialogar con el gobierno para elaborar una hoja de ruta en torno a sus demandas, pero al llegar les dijeron que los llevarían a la base militar ubicada en Ancón, que allí sería el diálogo, frente a lo cual los Apus decidieron que sólo entrarían unos Apus y otros promoverían que sus demandas sean conocidas en Lima y se reunirían con colectivos y espacios políticos. Al parecer el gobierno buscaba que el problema amazónico no trascienda. Para la cumbre APEC el centro de Convenciones, para los Apus representantes de las naciones indígenas, la base militar de Ancón. Los Apus que no fueron a la base militar se movilizaron el 18 de noviembre por el centro de Lima y en un momento de la movilización fueron reprimidos con gases y golpes por la policía. Una vez más mientras que el Congreso de la República condecoraba al presidente Xi Jinping cuyo país tiene responsabilidad en varios pasivos ambientales en nuestro territorio, la policía nacional reprimía a los Apus que defienden los territorios de la Amazonía. Hay una lógica perversa en esto que nos pinta como país.

Desde mi punto de vista el APEC no es más noticioso que el paro amazónico, pero el tratamiento que se da a ambos hechos es exponencialmente diferente. Mientras uno se presenta a primera plana y con pompa, el otro es minimizado y tratado con desidia. Parece que no nos estamos dando cuenta de lo necesario que es atender y escuchar a las comunidades indígenas, que los Apus son representantes de naciones que tienen en los territorios de la Amazonía más años de los que tiene la propia República. O es que vamos a esperar que se repitan los lamentables y trágicos sucesos de la Curva del diablo para voltear a mirar qué pasa. El gobierno debería entender que los Apus merecen el respeto con el que se le trata a los jefes de Estado de la APEC, pero claro Mercedes Aráoz no recibirá ni mirará a uno de los Apus como mira a Obama.

Y así podríamos mencionar sobre el tratamiento al incendio de las viviendas de la comunidad Shipiba  de Cantagallo, el incendio en Larcomar y los incendios forestales en el norte del Perú, por no mencionar los curiosos incendios que destruyen documentos del Ministerio de Salud en un contexto de denuncias precisamente a compras realizadas por el MINSA. En Cantagallo no sólo sucedió una tragedia que redujo a cenizas más de 300 viviendas de una comunidad ubicada a pocos minutos de Palacio de gobierno cruzando el río Rimac; este incendio fue el trágico desenlace a un problema que la Municipalidad de Lima y su alcalde Castañeda no quiso atender a pesar de que había un proyecto que contemplaba vivienda digna para sus habitantes. La comunidad shipiba no sólo necesita de nuestra solidaridad para llevar alimentos y la ayuda necesaria para la emergencia, necesita que se discuta su derecho a vivir dignamente, su derecho a ser reconocidos como ciudadanos.  Así como se necesita discutir cuanto se exige a los consorcios comerciales poner por delante la vida de las personas a sus ganancias, porque finalmente cuando la tragedia pasa los que sufren las consecuencias son los trabajadores –los colaboradores les llamó discutiblemente los dueños UVK-


Lo noticioso en el Perú es pues lo que desde la gran prensa se quiere que sea noticioso. Lo noticioso puede ser las inversiones de Elektra a nivel nacional o cuánto aumentó el consumo de los peruanos y peruanas, pero no los despidos de los trabajadores que forman un sindicato para defender sus derechos laborales. Lo noticioso puede ser la alarma de que Trump, en uno más de sus desenfados, diga que EEUU se retirará del TPP y entonces se encienden las alarmas de los defensores del libre comercio, pero no es tan noticioso que se exija al congreso peruano un debate abierto del TPP por sus amenazas a temas tan delicados como la salud y acceso a medicamentos. Lo noticioso en el Perú parece ser la agenda de los dueños del Perú                          

viernes, 15 de abril de 2016

UN MOMENTO DIFICIL PARA EL PERÚ

Por: Henry Córdova Bran

El 10 de abril, el Perú mostró lo que es, un país resquebrajado, con varias versiones de sí mismo, con realidades diversas, pensamientos radicalmente opuestos, quizá la democracia más endeble de la Región, con memoria colectiva aniquilada y miedos extendidos por la desinformación, un país que será gobernado por lo más reaccionario y neoliberal de toda la política latinoamericana. ¿Decisión democrática que hay que respetar? No, y estas son mis razones.

Dicen que en el Perú hemos roto una marca, la de elegir por primera vez en nuestra historia republicana, un cuarto régimen democrático consecutivo. Lo dicen quienes están contentos con los resultados, quienes en todos estos años, tras la caída de la dictadura fujimorista, no perdieron sus privilegios, que habían conseguido precisamente gracias a esa dictadura: la CONFIEP; lo dicen quienes creen que la democracia consistía en celebrar elecciones como si de una alfombra se tratara, bajo la que escondemos toda la basura de la casa que queremos ocultar. Pero la democracia conquistada es solo eso, una alfombra para esconder la basura.

Porque la democracia no sirvió para reducir las enormes brechas que en el Perú existen –y no me digan que la medición de la pobreza monetaria es prueba de que el modelo funcionó- las brechas siguen siendo enormes en el Perú y lo demuestra ese mapa electoral que parte al Perú entre norte y sur, entre costa y sierra, entre el mundo urbano y el rural. Si a los resultados se atendieran, tendríamos que elegirle un presidente al sur y otro al norte, un presidente al Perú urbano y otro al rural, pero eso no es posible, el Perú es el Perú, una marca orgullosa de su historia mientras solo sea folklore o marketing para los negocios, ¿memoria colectiva? No. Eso es quedarse en el pasado.

Es rara la democracia en el Perú, desde el año 2000 es notorio que en cada elección las mayorías buscaron cambios y se reflejaron en los resultados electorales, siempre con promesas de cambio. En las tres ocasiones los ya electos presidentes hicieron todo lo contrario a lo prometido y mientras tanto dejaron el statu quo como lo querían quienes manejan el poder económico; y los medios hacían de sus ventanas de comunicación en prensa, radio y televisión, basura para el consumo familiar, contenidos para el embrutecimiento colectivo, abuso de su poder de supremacía y concentración de medios para manejar y dirigir la opinión pública. Durante 16 años la “democracia” que practicamos la hicimos bajo el régimen constitucional que la dictadura implantó en 1992, una contradicción que el poder de la CONFIEP nunca permitió resolver ni cuestionar. Y esa democracia frágil que recuperamos el 2000 empezó a quedar cada vez más a la medida de lo que la derecha quería y para eso, poco a poco, se recuperaron, acapararon, metieron los negocios a la política, y apostaron, luego del 2011, a no sufrir reveses electorales como la elección de Ollanta Humala. Aquí una contradicción más de la “democracia”, cuando la derecha pierde elecciones no respetan los resultados, no salen a las calles porque no es su método, su método es ejercer presión, acorralar al candidato electo y usar los medios para generar temor y en base a eso negociar la permanencia del modelo que el electorado había rechazado en urnas, y por eso mantuvieron el control del MEF y a través de él acapararon el Estado. Eso gracias a la debilidad de Humala por la que tendrá que responder.

Esa “democracia” a la medida la pusieron al servicio de estas elecciones; y para ello dispusieron nuevamente de toda la ventaja económica que dan las campañas millonarias y el financiamiento oscuro que buscará los grandes negociados una vez obtenido el gobierno; y tuvieron los medios de comunicación a su servicio –que para eso se impulsó la concentración de medios- para expandir la campaña de miedo y de terror frente a cualquier discurso contrario; y aún más tuvieron el control del organismo electoral que sin vergüenza alguna uso la Ley con criterios distintos para unos y otros, salvando candidaturas pese a las pruebas contundentes de violación de la Ley como en el caso del fujimorismo y de la alianza del APRA y el PPC.

En esa desigual circunstancia todo proceso electoral cancela la idea original de la democracia. Sin embargo el Perú ha legalizado este desigual juego electoral que debilita aún más la democracia y nos pone de cara a un presente y futuro difícil para el Perú.

Lo que resultó, lo que se viene

Y esta realidad de debilitamiento democrático condujo a los resultados del domingo. Una segunda vuelta entre iguales. Una elección con discurso único, y escasos matices para diferenciarlos. Y lo que es más preocupante, la composición del Congreso de la República con casi 68 escaños del fujimorismo y alrededor de 19 de PPK, solo con ellos, el legislativo tiene carta abierta para impulsar y aprobar toda ley o facultad legislativa, que bajo la premisa de “impulsar la inversión” atentará sobre derechos fundamentales, laborales, ambientales, culturales y civiles. Quien gane en segunda vuelta confirmará el mismo modelo, en tanto el legislativo actuará de la misma manera con uno y con otro y el poder de la CONFIEP se asentará para conseguir la legalidad que necesita para terminar de hacer  del Perú el país que siempre quiso el poder económico transnacional y nacional. En ese escenario cualquier movimiento social que se oponga a las medidas del nuevo gobierno tendrá al frente un Estado represor que no dudará en tratar como criminales a los manifestantes. Lo que se viene son 5 años de oscurantismo.

La izquierda, por su parte, decidió participar de este juego electoral aun sabiendo que entraba en un terreno desigual. En ese escenario ha conseguido más de lo que cualquiera imaginaba al principio. Lo sensato sería que la Izquierda rechace cualquier apoyo al fujimorismo y a PPK y sostenga la crítica al modelo que continuará, fortaleciendo la figura política de Veronika Mendoza y de los nuevos liderazgos que aparecen en el recambio generacional que requerían. El grupo parlamentario que ha ganado la izquierda es importante pero por sí solo no tendrá fuerza al interior del Congreso, por eso es fundamental que la bancada del Frente Amplio busque conectarse con la ciudadanía movilizada que viene rechazando las medidas como la “Ley Pulpín” o actualmente el TPP.


Difícil momento el que se le viene al Perú. Pero también un momento que exigirá la actuación de una generación que en los últimos 16 años viene constatando la necesidad de cambiar el país. La historia ha puesto a esta generación de cara al Bicentenario de la República y no está mal pensar que en estos años se requiere el talento político y la audacia para darle vuelta a este revés que han significado las elecciones del 10 de abril.