Este blog es un esfuerzo por contribuir en la difusión de información, artículos de opinión y demás géneros periodísticos que muchas veces no se muestran en los medios de comunicación oficiales. El nombre La Acción Escrita es tomado de un libro de Genaro Carnero checa acerca del periodsimo de José Carlos Mariátegui.

jueves, 7 de marzo de 2013

La Muerte de Hugo Chávez: HAY VENAS ABIERTAS EN AMÉRICA LATINA


Por: Henry Córdova Bran

Pocos sucesos políticos tienen el impacto que ha causado la muerte del presidente venezolano Hugo Chávez Frías. De pronto, desde la tarde del martes 05 todos hablaban del Comandante Chávez; hablaban nuestros padres y nuestros amigos, los presentadores de noticias, los analistas internacionales, los diarios tuvieron cobertura especial y en las calles de todas las partes del mundo se comentaba el hecho. ¿Por qué el presidente Venezolano ha despertado amores y odios, adhesiones populares y ataques de sectores oligarcas? ¿Quién es este hombre que ha vuelto a mostrar las venas abiertas de América Latina?

La marea roja que acompañó los restos mortales del presidente Hugo Chávez, que partió desde el hospital militar y recorrió las calles de Caracas, daba cuenta de lo que este hombre de 58 años había significado y seguía significando para ellos y para tantos más fuera de las fronteras venezolanas. En medio de llantos y demostraciones de adhesión a la causa bolivariana que Chávez encarnó en sus 14 años de gobierno, el pueblo venezolano repetía frases como “Chávez somos todos” “La revolución no parará” “Ahora nos toca a nosotros presidente” “La lucha seguirá, la oligarquía no volverá”. Los jóvenes hablaban con pesar y con firmeza y anunciaban la tarea que su presidente les ha marcado.

Por otro lado, a través de las redes sociales, artistas e intelectuales diversos en todas las partes del mundo enviaban mensajes al pueblo venezolano que despedía a su líder.  El escritor y sociólogo James Petras afirmó que “su legado de salvar la vida de millones de venezolanos sigue vigente, al igual que su lucha contra el imperialismo y por un mundo más justo” incluso el ex presidente norteamericano Jimmy Carter afirmó en un comunicado que “el presidente Hugo Chávez será recordado por su audaz defensa de la autonomía y defensa de los gobiernos latinoamericanos”. Asimismo artistas como Silvio Rodríguez, el actor Sean Penn, el director cinematográfico Oliver Stone, entre muchos otros lamentaron la muerte de Hugo Chávez.

Hugo Chávez en la historia

Frente a las muestras de solidaridad con Venezuela y palabras de reconocimiento a la vida política del presidente Chávez, también se hicieron oír voces de sosiego frente a la muerte del mandatario. Sectores conservadores de Norteamérica, Europa y América han afirmado su alivio y esperanza de que Venezuela ahora, frente al deceso de Chávez, vuelva por el “buen camino”.

Hugo Chávez era, pues, el presidente que más pasiones desataba en nuestra época. Impulsivo y frontal en sus declaraciones, Chávez fue demonizado por el mundo oficial y respaldado por las mayorías de trabajadores. Fue acusado de dictador y sin embargo, como diría Eduardo Galeano, era un extraño dictador que ganaba elecciones democráticas y que incluso llegó a poner su cargo a disposición en un referendo –ha sido el único presidente en el mundo que lo hizo- del cual también salió victorioso y fortalecido políticamente. El mundo oficial quiere que pensemos que Chávez encarnaba el “mal camino” como lo decían también del presidente Allende en el Chile de los 70, hasta que decidieron borrar el mal ejemplo a punta de bombardeos sobre el palacio de la Moneda con financiamiento y participación de la CIA.

Hugo Chávez entra en la historia de América Latina y del mundo por esa puerta. América Latina es una continuidad perpetua de batallas libradas y Chávez hablaba de la segunda y definitiva independencia. Esa era su batalla y la extendió desde Venezuela hacia el resto de América. Con Chávez, América Latina entró a una nueva era, se reabrió el debate sobre la justicia social y el pensamiento único –aquél que nos dijo que el mercado lo regulaba todo y que devino en crisis- pasó a ser pensamiento crítico. Nadie podrá desconocer que el liderazgo de todo este proceso latinoamericano recaía en Chávez. Podría gustar o disgustar su estilo beligerante, pero lo que no podía era pasar desapercibido. Así su liderazgo se extendió ya no solo en América sino también en Europa, el Medio Oriente y África. Su liderazgo se basó en su indesmayable antiimperialismo. Los que lo conocían de cerca afirman que su rechazo al imperialismo lo motivaba a estudiar y a aprender cada vez más. Como personaje Hugo Chávez también despierta admiraciones y rechazos. Más de uno ha afirmado que era posiblemente uno de los presidentes que más leía en todo el mundo, a pesar de las recargadas agendas y podía leer de todo, desde literatura hasta política y ciencia. Era sin duda un hombre culto. Uno de los libros que más comentaba y mencionaba era Las Venas Abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, libro que le regaló al presidente Obama en su primer encuentro con el entonces recién elegido presidente de EEUU, con la esperanza de mejorar las relaciones con Norteamérica. Chávez empezó a escribir su historia en el lejano 1982 cuando funda, junto con otros miembros del ejército, el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR 200). Después de más de 30 años la historia definirá a Chávez como un revolucionario.

La Revolución Bolivariana

Los hombres y las mujeres entran en la historia grande por los legados que dejan. Chávez deja más de uno. Transformó la política de Venezuela y de América Latina. Puso en agenda el proyecto político del socialismo del siglo XXI. Pero sin duda el legado de la Revolución Bolivariana, encarnada en la creación de UNASUR, el ALBA y la CELAC como instrumentos de integración continental, será la obra más importante que haya impulsado el mandatario venezolano. A pesar de ser todavía un proyecto inconcluso, la revolución bolivariana de integración significa la posibilidad para nuestros países de poder aspirar a un futuro más justo y equitativo frente a los poderes de Europa y Norteamérica.


Los legados dejan también tareas y el pueblo venezolano ha parecido entenderlas. Se vienen 30 días de efervescencia política en Venezuela y de expectativas en el mundo entero. En vida Chávez pudo convertir sus desafíos electorales en victorias políticas que lo fortalecían. Lo cierto es que ni Venezuela ni América Latina son los mismos después que el ser humano Hugo Rafael Chávez Frías recorriera sus 58 años de vida para escribir su nombre en la historia. La vida de un revolucionario.      

martes, 5 de marzo de 2013

Presidente Chávez ha fallecido tras batallar contra el cáncer que lo aquejaba


(TELESUR) El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció en cadena nacional de radio y televisión que el presidente venezolano, Hugo Chávez, falleció luego de batallar contra el cáncer que lo aquejaba desde hace dos años.

Maduro hizo el anuncio en cadena de radio y televisión desde el Hospital Militar "Carlos Arvelo", en Caracas (capital), donde dijo que “a las 4:25 de la tarde de hoy 5 de marzo ha fallecido el comandante presidente Hugo Chávez Frías”, expresó Maduro.

El Vicepresidente venezolano anunció que se ha previsto un despliegue especial de toda la FANB, de la PNB quien en este mismo momento se encuentra desplegándose para acompañar a nuestro pueblo y garantizar la paz.

“El respeto y la paz tienen que ir de la mano (…) Nosotros llamamos a todos los compatriotas a ser los vigilantes de la  paz, del respeto y nosotros asumimos comandante Hugo Chávez, sus rezos, su proyecto”.
También le dio las gracias a todos los gobernantes de países hermanos que manifestaron su solidaridad y recalcó que "sabemos que en esos pueblos radica el amor" para el Gobernante suramericano.

Por último, hizo un llamado a acompañar "hasta su última morada" al mandatario, e instó a hacerlo "juntos como una familia, la familia de esta patria que nos deja por herencia libres e independientes".

"Mucho coraje, mucha entereza (...) Tenemos que unirnos más que nunca (...) Vamos a ser dignos herederos e hijos de un hombre gigante como fue y como siempre será en el recuerdo Hugo Chávez", agregó.

Previamente, en horas del mediodía, hizo anuncios a través de los medios públicos donde fustigó los ataques de la derecha venezolana para adelantar una situación de desestabilización en el país e informó que dos funcionarios de Estados Unidos serán expulsados del territorio nacional por su relación con esas actividades.

martes, 5 de febrero de 2013

LA REBELDÍA COMO ESPERANZA: A propósito del discurso que reanudó la polémica educativa en Chile


Por: Henry Córdova Bran

El pasado 28 de diciembre, Benjamín González, un joven chileno de 17 años debía leer el discurso de graduación que había sido previamente aprobado por las autoridades del colegio del Instituto Nacional de Chile. Sin embargo, Benjamín cambió el discurso aprobado por otro con un contenido crítico a su escuela, al sistema educativo y a la sociedad chilena. Un acto de rebeldía que reanudó una vieja polémica.

Los asistentes a la ceremonia de clausura del año escolar del Instituto Nacional de Chile experimentaron un choque en sus emociones personales. El joven que tenían al frente estaba poniendo el dedo sobre la llaga y la pus brotaba línea tras línea de un discurso “políticamente incorrecto”. Aplausos y pifias se confundieron. El objetivo se había logrado, la polémica rondaba entre los asistentes y se trasladaría luego a la ciudad, al país y a través de las redes sociales cruzaría las fronteras en los días siguientes.

Benjamín González obvió el discurso protocolar, el que año tras año se complace de ser escuchado, plagado de lugares comunes, de frases hechas que palabras más palabras menos dicen lo mismo, el protocolo de decir lo que las autoridades quieren escuchar. El anuncio de alerta de leer un texto distinto al que le habían aprobado seguramente desconcertó a más de uno, luego enfiló sus baterías con un párrafo contundente: “Hoy, vengo hablar de aquello que todos como Institutanos callamos. De aquello que la historia oficial prefiere olvidar y dejarlo fuera de lo público. De aquello de lo cual todos somos culpables: las autoridades por ocultarlo bajo el manto de la tradición o el amor a la insignia, los Institutanos fanáticos que abalan y defienden irracionalmente conductas que rozan en lo enfermizo y los Institutanos que reconociendo la enfermedad, no hacemos nada al respecto: ni irnos del colegio, ni intentar cambiar algo”.

El joven estudiante comenzó a herir el orgullo del colegio Instituto Nacional y sus 199 años de historia en los que se le ha llegado a considerar como el colegio más emblemático de Chile. Las pifias y murmullos no se hicieron esperar. Pero ¿qué es lo que llevó a este muchacho de 17 años a realizar este acto, cuál era la crítica y en razón de qué se salió del libreto de lo “políticamente correcto”?

El debate de la educación pública y el mundo que construimos

En Chile se han vivido en los últimos años las jornadas de protesta más significativas en torno al tema de la educación pública. Jornadas en la mayoría de los casos dirigidas por los propios estudiantes que desde la llamada Revolución de los Pingüinos del año 2006 en la que más de 600 000 estudiantes chilenos secundarios salieron a las calles para reclamar entre otras cosas por la subida de la tarifa de la Prueba de Selección Universitaria (PSU) y la derogatoria de leyes que atentaban contra la equidad en la educación chilena. En los años 2011 y 2012 fueron los estudiantes universitarios quienes pusieron en jaque al gobierno de Piñera al salir a las calles en una larga Huelga que denunciaba el carácter privatizador de la educación. En todas estas manifestaciones se abría la polémica en torno al mundo que se construye con sistemas educativos en los que el negocio parece estar por encima del factor humano.

El discurso de Benjamín González se inscribe en esa línea. Denuncia las verdades que se callan en el sistema educativo, que hace de la historia un resumen bastante laxo y dudoso de los hechos. En este sentido, en su discurso afirmó que el colegio se glorifica de contar entre sus ex alumnos a 18 presidentes de la República, sin embargo, lo que no se dice, reflexiona Benjamín es que “no son pocos los que tienen las manos manchadas con sangre de este pueblo” y menciona entre otros ex presidentes  a Anibal Pinto “quien nos condujo a una absurda guerra contra nuestros hermanos peruanos y bolivianos por intereses oligarcas. Esta guerra, la Guerra del Pacífico, causó 3 mil bajas en Chile y más de 10 mil bajas en los países vecinos”.

El discurso condena la falsa historia que se intenta vender a los estudiantes, el orgullo casi “chovinista” del colegio que se inculca en sus estudiantes, haciendo notar que ellos y solo ellos son los infalibles frente a los otros colegios. El chip del éxito centrado en lo económico también es condenado en el discurso “El éxito no como un instrumento para un fin mayor y más noble (la felicidad, por ejemplo). Sino como la meta final de la vida. Un éxito aparente eso sí, un éxito centrado sólo en lo económico” enfatiza el estudiante. Asimismo critica el carácter discriminatorio de la educación chilena que condena a la mayoría de jóvenes del país a una educación de mala calidad frente a los pocos que tienen acceso a mejores oportunidades porque pueden pagarlas. Luego Benjamín empieza a cerrar su discurso señalando a manera de anécdotas el desconocimiento del promedio de los estudiantes chilenos por la comisión Valech o el Informe Rettig (equivalentes al Informe de la Comisión de la verdad y Reconciliación en el Perú) sencillamente porque la educación chilena obvia profundizar en esos temas de la dictadura pinochetista, como sucede también aquí en el Perú.

Al finalizar el discurso Benjamín González agradece a los pocos maestros que le enseñaron que la educación no es un negocio y desea éxito a sus compañeros “éxito, pero éxito de verdad, del que incluye felicidad y crecimiento personal” insiste, casi tan sereno como empezó. “Compañeros, hoy, se acabaron los 12 juegos. Muchas gracias” finalizó, quizás aludiendo a la no menos rebelde canción de Los Prisioneros en la década de los 80.

Este acto, como casi todos los actos humanos importantes, le ha merecido al joven estudiante chileno el aplauso y la pifia, la crítica y el aliento, la felicitación y el insulto. En las redes sociales han desfilado todo tipo de comentarios y no se han hecho esperar las entrevistas destructivas de CNN Chile de la que Benjamín salió bien librado y entrevistas de medios alternativos que buscaban ahondar en las razones de su discurso. Pero nuevamente el dedo estaba puesto en la llaga y nos salpica desde el vecino Chile hasta este Perú nuestro que tanto o más sufre una educación pauperizada y una sociedad enferma, en la que los héroes de las siete de la noche de la televisión son más importantes que nuestra historia y nuestra literatura. Nos salpica y con razón, pero ¿cuántos actos de rebeldía culta y con argumentos nos devolverán la esperanza que la abandonada “Gran Transformación” se empeña en arrancarnos?

viernes, 11 de enero de 2013

Entrevista a Georges Couffignal LA DEMOCRACIA EN AMÉRICA LATINA


Por: Henry Córdova Bran

En el Seminario organizado por el CIPCA con motivo de sus 40 años, Georges Couffignal, catedrático de la Universidad Sorbonne Nouvelle de Francia y ex director del Instituto de Altos Estudios de América Latina (IHEAL), presentó la conferencia “los desafíos del desarrollo y de la Democracia en América Latina” en la siguiente entrevista aborda puntos que destaca de la actualidad latinoamericana.


¿Qué significó para América Latina seguir el Consenso de Washington?
Yo diría primero que lo tuvieron que seguir, fueron obligados. No es que lo quisieron es que los regímenes autoritarios y las dictaduras habían fracasado a nivel económico completamente, pero en el caso peruano el primer gobierno de Alan García también se terminó en 1990 con un fracaso económico absoluto. Eran países endeudados que no tenían recursos para hacer nada y los acreedores económicos internacionales, como el FMI, el Club de París, etc. Obligaron a lo que fue el Consenso de Washington, a privatizar las empresas públicas, parar de subvencionar la comida, la vivienda, el seguro social; había obligación de tener presupuestos estatales equilibrados, toda serie de medidas, además no hay que olvidar que era finales de los 80s y había una cruzada anti estatista, la época de Ronald Reagan y Margaret Thatcher que decían que el Estado era el mal absoluto, entonces se redujo totalmente el tamaño del Estado y las consecuencias fueron dobles: primero, es obvio que muchas de las economías se sanearon, ya que tenían 2 o 3 dígitos de inflación. Se pudo recuperar de cierta manera la economía; pero por otra parte, y esto fue el costo social terrible, es que hubo un aumento de la pobreza monumental, creció el individualismo, los costos sociales fueron muy fuertes.

¿Pero era necesario para América Latina, no hubo otro camino?
Yo no soy economista, no sabría decirle si había otro camino, yo soy politólogo e intento comprender cómo funcionan los sistemas políticos, además en este debate; y ahora podríamos hablar de Europa, porque Europa hoy en día se enfrenta a tipos de problemas semejantes, no hay inflación en Europa, el Euro se mantiene, pero sí hay una deuda pública en muchos países que alcanza 60,  80, 100 y hasta 120% del PBI. Frente a esto hay economistas que dicen que hay que hacer el mismo tipo de receta que hubo en AL, reducir el tamaño del Estado, que es lo que se le está imponiendo a Grecia, a España; y otros que dicen que es algo fatal porque va a llevar a costos sociales y sobre todo la recesión y es verdad que cuando uno ve el caso de Grecia, la deuda pública griega ha aumentado ahora después de tres planes de austeridad seguidos y por una razón simple, es que al momento de que la gente ya no puede comprar por la austeridad no entran los impuestos y estamos en una lógica que son gajes de los economistas yo no me atrevería a decir que es bueno y malo.

Volvamos a su perspectiva como politólogo ¿Qué significó para el Estado la aplicación de estas recetas teniendo en cuenta que en los 90s el Estado cambia, cómo analiza estos cambios?
Cambia de manera radical y esto para mí es una cosa interesantísima, porque pienso que son cambios que pueden venir luego en Europa y que fueron inventados aquí. A finales de los 90s en la mayoría de los países aparecen nuevos líderes, en Perú empezó antes el 91 con Fujimori, que no surgen de las lógicas políticas tradicionales, hay crisis de los partidos. Hay países donde surgen nuevos partidos a raíz de lógicas sindicales como el partido de los trabajadores en Brasil, como el MAS en Bolivia, que surgen a raíz de movimientos sociales como el PRD en México que surge luego del terremoto de 1985 y otros países en los que los partidos tradicionales se hunden como en Venezuela donde los partidos se hunden por completo. Entonces en este escenario surgen nuevas figuras políticas y son muy distintas aunque muchas de  ellas se dicen de izquierda, la mayoría de los líderes de América Latina se auto sitúan en la izquierda, son gente que va a estar mucho más permeable a las demandas sociales porque no están en las lógicas tradicionales de los partidos y de los Estados y van a inventar políticas sociales muy novedosas. El Estado ya no tiene los recursos suficientes para hacer las políticas sociales de antaño que eran para todos iguales. Ahora se busca que sean muy selectivas porque es algo que viene de la cultura anglosajona la affirmative action, la acción afirmativa. Pero lo que inventaron muchos países de AL es lo que se ha llamado las transferencias monetarias condicionadas que es, y esto es algo muy muy interesante a nivel teórico y práctico, que es buscar medidas para resolver los problemas de la pobreza pero de no de manera asistencial únicamente, hay también que invertir en el capital humano como la Bolsa Familia, más conocido en el caso brasileño con más de 14 millones de familias que tienen la Bolsa familia, pero con la condición de que los niños van a la escuela, van a las consultas sanitarias entonces se quiere hacer que los jóvenes vayan adelante. Porque cuando veo en el caso peruano que solo hay 28.8% de estudiantes saliendo de la escuela obligatoria que saben leer, que saben lo que están leyendo entonces hay un problema muy grande. Entonces este tipo de transferencias monetarias condicionadas que existen en Brasil, en México, en Argentina  es algo en lo cual se invierte en la formación del capital humano para mañana.

¿Pero los Estados han tenido capacidad  de controlar esto?
Sí, en los casos de los que estoy hablando sí. Es muy simple hay que convencer a los maestros de poner la ficha de asistencia del niño y la madre de familia que va a cobrar la bolsa familia tiene que llevar ficha de asistencia del niño, si no está presente no cobra y en esto el resultado es espectacular

Le preguntaba porque en el Perú hay programas similares como el programa Juntos, pero frente a Estados con grados de corrupción muy grandes en los que el dinero no llega a las familias que debiera los resultados pueden no ser tan alentadores
Ahí usted está tocando otro tema que los Estados desde mi punto de vista en AL son muy débiles salvo algunos, son débiles porque no se cobra el impuesto, la recaudación fiscal es muy baja, la informalidad ha sido teorizada por un peruano Hernando de Soto, consejero de Fujimori. La informalidad puede dar trabajo pero es un trabajo no controlado que no da ingreso al Estado por ninguna parte pero por otro lado sin protección social sin ningún tipo de seguro etc. Y los Estados latinoamericanos no tienen recursos. El promedio de los recursos fiscales de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) es del 35.5%, el promedio de AL es del 18%, sabiendo que al interior de AL Brasil llega al 35%; quiere decir que la mayoría de los países llega al 12, 13 o 14%, con esto no tienen los recursos, los aparatos estatales para que se haga un buen control de este tipo de cosas, en Brasil lo hacen porque tienen los recursos.

En esta nueva configuración del Estado a partir del año 2000 usted afirmaba que los partidos tradicionales desaparecen ¿cómo es la relación del ciudadano frente al Estado sin existir ese mediador que eran los partidos?
Muchas cosas, por ejemplo usted hablaba hace un rato de la corrupción. Hoy en día no hay un solo país en AL en donde no se plantea políticamente el tema de la corrupción. Lo vemos en Brasil con el escándalo de los ministros de Lula. Hace 10 años no era un problema político, hoy en día en toda AL el tema de la corrupción está planteado. Que quiere decir, quiere decir que se ha avanzado muchísimo, aunque no haya construcción de sistemas políticos con partidos  fuertes, Perú es un caso emblemático de caída de los partidos y sistema que funciona bastante bien sin partidos si uno mira sólo los resultados económicos, pero no los resultados sociales que es más complicado. Pero hay algunos temas, la transparencia, el rendir cuentas, no aceptar el enriquecimiento ilícito, que son cosas nuevas y que son para mí el resultado de la transformación avanzando en la democracia que observamos hoy en AL.

Usted ha indicado que hay un aumento en la participación ciudadana, pero es una participación vinculada a la vigilancia de la cosa pública, pero que se aleja de las ideologías.
Sí completamente.

Entonces qué impacto trae eso en los gobiernos que llegan al poder y no cumplen las promesas y los ciudadanos carecen de partidos ¿Cómo regular eso?
Mire este es un tema extremadamente complejo. La participación ciudadana no cabe duda que es un avance muy fuerte en la toma de responsabilidad del ciudadano, no voy a decir un avance en la democracia no, el ciudadano miembro de la ciudad, cuando hay mecanismos para que participe en la toma de decisión política, yo creo que es un avance fenomenal; pero y ahí viene toda la reflexión sobre ese tema, en el mismo tiempo la carrera del dirigente político es no dejarse encerrar en lógicas corporativistas que pueden surgir de la participación ciudadana, no dejarse encerrar por conservadurismos cuando una sociedad tiene que avanzar y a veces el dirigente político tiene que ir más adelante que el estado de su propia sociedad. Así que en  la articulación de la participación ciudadana, que es un avance, y el mantenimiento de la capacidad de decisión autónoma del dirigente político es uno de los grandes retos de nuestra democracia, o sea, una democracia que sería solo seguir lo que le pide la gente a la base hacemos sondeos de opinión y no hace falta tener elecciones y se gobierna en base a sondeos de opinión; con esto muy a menudo tendremos sociedades completamente retrasadas y esta articulación que es muy complicada, y para mí aquí va la nobleza fundamental del trabajo del dirigente político, cuando se elige a alguien no es para que haga completamente lo que quiere, sino para que sepa tomar las buenas decisiones.

¿No es peligroso para AL tener países sin partidos fuertes que respalden las políticas por las que votaron las mayorías?
Yo pienso que no sé si es peligroso, no me gusta hacer consideraciones o valoraciones. Yo no conozco hasta el momento democracias que funcionen de manera satisfactoria sin partidos. Pero puede ser que en algunos países de AL se esté inventando este tipo de cosas. Por ejemplo Perú a mí me llama la atención de que son 20 años que no tiene partidos y más o menos va avanzando, no se siente un país en retroceso, bueno que los límites de Perú sean grandes es obvio pero es obvio también en muchos países.

Sin embargo Julio Cotler afirmaba también en su conferencia que durante casi 30 años el Perú elegía un camino y los mandatarios iban por el otro
Claro pero este no es solo el caso del Perú

Se afirma que en AL hay una apuesta por la democracia, sin embargo en los últimos años hemos vivido dos golpes de Estado y otros intentos de golpe más ¿cómo interpreta esto?
Desacuerdo absoluto con usted. Desde la última dictadura fuerte que fue la de Chile, hemos tenido sí grandes tentativas de golpe de Estado, en Venezuela con Chávez varias veces. Cada vez, o la reacción popular, o la reacción del entorno internacional hizo que se paró el intento golpista y cuando hablo del entorno internacional hablo del latinoamericano. Cuáles son los casos: Fujimori y el autogolpe, se hizo una constitución, se aplicó la constitución, cuando él quiso violar su propia constitución tuvo que irse a Japón. Hubo presidentes que no fueron hasta el final de su mandato; siempre, siempre fue siguiendo las lógicas constitucionales. Hubo un caso obvio y un segundo que es un poco menos. En Honduras funcionó muy bien la comunidad latinoamericana, en seguida fue suspendida de la OEA y de las reuniones latinoamericanas hasta que se hagan elecciones. El segundo caso es el caso de Paraguay con Lugo y allí es muy complicado hablarlo porque en la Constitución de Paraguay permite que el presidente sea destituido por el parlamento. Pero qué pasó en seguida, el Paraguay fue suspendido del MERCOSUR y de UNASUR y esto se solucionará en un año cuando haya elecciones.

Claro, pero estos golpes y estos intentos de golpes responden a una presión exterior que tiene intereses en el juego político latinoamericano. ¿Cuán importante es UNASUR en la defensa de la democracia en AL?
Muy importante. Yo creo que UNASUR y ahora la CELAC son instituciones que permiten a los dirigentes y a cada país no estar aislados y entrar en lógicas muy colectivas. Lo que me llama más la atención en AL hoy es que por una parte hay una diversidad cada vez más fuerte en los caminos de cada país. Cada uno tiene su camino y busca su camino, pero al mismo tiempo cada país está feliz de pertenecer en un conjunto que se está fortaleciendo cada vez más y creo que la creación de la CELAC es importantísima. O sea construir una región que tenga un sentido unitario afirmando su diversidad. Esta sería para mí la característica más grande en AL.

Finalmente ¿Cómo ve usted el comportamiento del poder económico en AL y cuál es el impacto que tiene en la democracia de nuestros países?
En verdad creo que no tenemos las herramientas suficientes para responder hoy a esto. Quizás no voy a responder completamente a su pregunta pero estamos hoy en día a nivel mundial en una etapa que yo llamaría casi post marxista, en el sentido que el problema monumental de nuestras sociedades hoy en día es un problema que Marx no había analizado porque no existía, que es el capitalismo financiero, hoy en día la mundialización hace que haya miles de millones de dólares que puedan pasar de un lugar a otro y que muchas empresas aparezcan o desaparezcan, entonces a diferencia del capitalismo analizado por Marx que no era anónimo y se podía identificar, hoy en día no se puede; por ejemplo los fondos de pensiones, son gente de bajo nivel no son gente que quiere dominar, son gente que quiere cobrar su jubilación, pero arriba de esto hay gente que maneja para que tengan ellos su jubilación. Pero ahora no tenemos los instrumentos teóricos para analizar el funcionamiento del mundo actual con economías completamente abiertas y con una ausencia absoluta de alternativas teóricas. Cuando Marx hizo sus análisis había una alternativa teórica hoy en día no hay una. No creo que el socialismo del siglo XXI sea una alternativa teórica, es un proyecto político interesante pero no es una alternativa teórica.

martes, 2 de octubre de 2012

Imágenes de la sociedad peruana: PATAS ARRIBA

Por: Henry Córdova Bran (27 de septiembre del 2012)

El Perú es un país de contradicciones, donde llueve hacia arriba, dónde ganan los que pierden, donde los sedientos desprecian el agua, la educación desprecia la cultura, la basura es alimento (nutricional y cultural), los jóvenes pierden la memoria, el progreso es una mezcla de endeudamiento colectivo, violencia y miseria social. ¡Alegrémonos!, no somos un país raro, somos parte de ese mundo que Galeano dice que está Patas Arriba.

El Perú es, pues, como dijo César Hildebrandt, una exquisitez para los sociólogos. Nos hemos convertido en parte de ese concierto mundial que interpreta la misma partitura que suena mal, suena a crisis. Es cierto que el Perú es una historia y una suma de procesos contradictorios: la independencia que debió traernos la República liberal resultó generando una República de criollos, terratenientes y burguesía incipiente en medio de un sistema en el que convivieron los rezagos del feudalismo colonial y el incipiente capitalismo. Años después, la guerra con Chile, que demandaba la unidad nacional frente al invasor, la clase política se envolvió en una guerra civil interna y tuvo como pasaje nefasto la cobarde traición del presidente Prado que huyó a Europa en medio de la crisis. El siglo XX trajo consigo sus propias contradicciones. Sucesivos gobiernos que enriquecieron al capital extranjero –y se enriquecieron ellos- en desmedro de las clases populares, campesinos y obreros; la mitad del siglo nos sorprendió con el “estado de convivencia” entre el aprismo, Odría y Prado, enemigos políticos en años anteriores; al final del siglo la búsqueda de la justicia social nos llevó hacia la destrucción armada y luego impusimos la “paz” con violencia de Estado. Fujimori fue finalmente, y es quizás aún, nuestra más grande contradicción. Somos pues una historia de contradicciones.

Imágenes de la realidad peruana actual

Y así con toda nuestra carga de contradicciones hemos llegado al siglo XXI. Y aquí tenemos pues, una democracia sin partidos políticos serios, sin institucionalidad, efervescencia electoral y adormecimiento participativo en los asuntos de gobierno. El Perú avanza nos repitieron en señal abierta y en paredes pintadas, lo que no nos dijeron es hacia dónde.

La realidad nacional nos enrostra diariamente esta sensación de andar patas arriba. Las fuerzas populares y sectores de izquierda ganaron una elección en alianza con el nacionalismo –o el Humalismo, si cabe una definición más rigurosa- y luego de ganadas las elecciones el Humalismo llevó al gobierno a los sectores que perdieron la elección y allí están manteniendo un continuismo que fue derrotado en la propia arena de la democracia liberal: el sufragio. Los que fueron parte de la alianza son ahora oposición. Parece esto una ficción urdida en el ingenio exquisito y provocador de Borges.

Los conflictos del gobierno, no se dan en un enfrentamiento contra quienes quisieron a toda costa impedir el triunfo electoral de Ollanta Humala: la derecha, el fujimorismo, los medios masivos de comunicación, la CONFIEP. El gobierno tiene conflictos con quienes apoyaron su candidatura: sectores rurales, gremios, sindicatos y hasta con quienes defendieron legalmente en su momento a Humala, es decir, la Defensoría del Pueblo. Me peleo con quien me acompañó y me junto con quien me quiso destruir. ¿Tiene lógica verdad?

Y aquí tenemos a dos políticos que ganaron una elección: Ollanta Humala y Gregorio Santos. Uno es presidente de la República y el otro presidente regional. Ambos candidatos prometieron en sus respectivas campañas una cosa: respeto a la voluntad de las comunidades campesinas y que defenderían el agua frente al riesgo que suponen las actividades mineras en los ecosistemas de alta montaña. Resulta que ahora en la opinión pública es premiado quien desdice esa promesa en aras de la “democracia” y es condenado quien honra una promesa electoral. Más allá de simpatías y afinidades políticas, el mensaje en el Perú de las patas arriba es que se premia la palabra no honrada y se condena el cumplimiento de las promesas.

Luego llegan las operaciones militares en la zona del VRAEM y en una espectacular movilización intervienen en el poblado rural de Ranrapata a campesinos locales asumiendo que es un campamento terrorista. El resultado de la operación es una niña muerta y una madre detenida junto a sus dos hijos –la niña muerta, Zorayda, es su hija también- Los detenidos son llevados a Lima y los niños son separados de su madre. El gobierno moviliza a la prensa y la Primera dama, Nadine Heredia, presenta a los niños como pequeños pioneritos de Sendero Luminoso y a la madre como terrorista. Luego se sabe que eso no es correcto y que los niños no son pioneritos y que si hubo un secuestro este lo hizo el Estado. Lo grave del tema es que no es la primera vez que pasa, en el operativo del mes de julio en el que se presentaron a 11 niños rescatados tampoco lo eran y sin las luces de la prensa que cubren los espectaculares rescates, el Estado debe devolver a los pequeños a sus padres. Aquí se llaman rescatados a quienes están siendo secuestrados. ¿Quién nos explica esto?

Finalmente en este país los jóvenes no son quienes más lucidamente hacen memoria histórica de su país. Aquí muchos jóvenes que quieren ver cambios en la sociedad creen que Sendero Luminoso no ocasionó el mayor derramamiento de sangre a fines del siglo pasado, y se suman al MOVADEF a defender lo indefendible, y del otro lado de la arena política los jóvenes de clase alta no saben que en el Perú la derecha, sus padres, abuelos y tatarabuelos, provocaron que este caldo de cultivo que fue Sendero Luminoso se encendiera. La juventud no tiene memoria ni historia pues, eso es para viejos. Vaya contradicción.

¿Será que en el Perú las cosas funcionan al revés? O será que simplemente debemos cerrar los ojos y repetir la letra de aquella canción de Fito y Los Fitipaldis “será que el mundo está al revés o seré yo el que está cabeza abajo”

A propósito del mensaje presidencial: UN NUEVO ESTADO PARA LA GRAN TRANSFORMACIÓN


Por: Henry Córdova Bran

El presidente Ollanta Humala comenzó y terminó su discurso refiriéndose a la Gran Transformación. Afirmó que se estaban sentando las bases para que esta sea posible con miras al bicentenario de la República. Sin embargo aquella frase de “en moral se juzga por las intenciones, en política se absuelve o se condena por los hechos” conviene tenerla presente, ya que es el destino de todo un país el que está en juego.

La frase corresponde a Manuel González Prada, a quien nos hemos permitido citar nuevamente para tener presente al gran maestro, especialmente para incitar la curiosidad de los jóvenes por quien fuera guía de toda una generación a inicios del siglo XX.

El discurso presidencial era sin duda el más esperado de los últimos años. Había muchas cosas que explicar, dudas que absolver y anuncios sobre lo que vendrá que el presidente debía esclarecer. Su primera apuesta fue por reengancharse con una posición inicial suya que traía desde la campaña: “Hoy, luego de un año de gestión, me reafirmo en lo medular de mi propuesta, y confirmo que hemos comenzado a sentar las bases para la gran transformación que anhela la mayoría de ciudadanos de nuestra patria”. Seguidamente dijo algo en lo que estamos absolutamente de acuerdo “Todo comienzo es difícil, más aún cuando la saludable ambición de querer hacer las cosas con celeridad y con resultados concretos en el menor tiempo posible, no sintoniza con un marco institucional – nacional y regional - aún endeble y que necesita urgentes mejoras”.

Aquí radica una de las cuestiones centrales para entender este primer año de gobierno. Cuando la efervescencia popular celebraba el triunfo del Ollanta Humala en junio del 2011, no se tuvo en cuenta que era solo un gobierno lo que se había ganado y los resultados electorales no significaban, implícitamente, que las cosas en el país cambiarían. La derecha es quien sabe perfectamente estas cosas. El poder económico, derrotado y sintiendo amenazados sus intereses reagrupó sus fuerzas y logró mantener a sus principales actores políticos dentro del Estado; más aún, logró que sus actores políticos sean quienes manejen el Estado.

El primer gran error del presidente fue Castilla, su Ministro de Economía. El segundo fue el gabinete Valdez. El primero le significó al presidente quedarse anclado en la continuidad de Toledo y García, el segundo el posicionamiento de la derecha dura profujimorista. El poder de Castilla, sin embargo, es lo que ha marcado durante este primer año el manejo del Estado, y si bien el ala dura de la derecha ha retrocedido con el nuevo gabinete, el poder de Castilla se ha afianzado ahora también hacia el Ministerio de Agricultura.

Nuevo Estado y nuevos actores señor presidente

El discurso presidencial estuvo guiado por las políticas sociales del gobierno y ha tenido un fuerte componente de lo rural. La finalidad ha sido mostrar un año de trabajo encaminado a cumplir el compromiso de la inclusión social de los más necesitados en las zonas más alejadas. En efecto, hay resultados en materia de programas sociales que el Presidente enumeró en 13 de las 40 páginas que contenían su discurso.

El hecho de que haya sido el tema social lo principal en su discurso refleja la intención de no querer alejarse o romper con el sector C y D de la sociedad peruana pues ese bloque le da legitimidad a su gobierno, tal como lo mencionó Manuel Dammert en la entrevista que publicamos hace algunas semanas. La inclusión social continúa siendo una de las banderas del gobierno.

La hoja de ruta no desestima la inclusión social. Pero la inclusión social y la hoja de ruta no son, necesariamente, las bases para la Gran Transformación como parece que quisiera convencernos el presidente. La inclusión social es lo que la derecha le ha concedido al presidente a cambio de mantener intacta la estructura del poder y el manejo económico del país.

La Gran Transformación implica una lucha política en el país que cambie el Estado y sus relaciones de poder. Es posible que al iniciar su gobierno el presidente haya sentido que no tenía consigo las fuerzas políticas para esa lucha que lo iba a enfrentar con la Derecha, el poder económico y los medios masivos de comunicación. No confió en la izquierda y la izquierda se alejó de él, no confió en su partido y su partido se ha ido debilitando y no confió en las masas y su capacidad de movilización para defender el triunfo electoral que también era suyo, y esa masa, ese movimiento social puede caer peligrosamente en la decepción y en el descontento, tal como ha pasado en los últimos meses.

En su discurso el presidente evitó referirse directamente a Conga y habló en general de una nueva manera de lidiar con los conflictos socio ambientales. Para algunos analistas eso fue lo correcto y para otros significa una grave omisión ya que, como se ha dicho, Conga y los conflictos sociales han sido el principal problema del presidente. Pero el problema del presidente no es Conga ni los demás conflictos sociales, ellos son el resultado del problema de fondo y el problema de fondo es la estructura del Estado y sus relaciones de poder. Cambiar eso no es tarea sencilla, por el contrario es una tarea titánica para un país que ha hecho de la injusticia social su derrotero en toda su historia republicana.

El segundo año del gobierno se inicia con el tercer gabinete que ha reducido su perfil represivo con la salida de Valdez. Sin embargo, a pesar de ser el tercer gabinete la figura que no ha cambiado es la del Ministro de Economía ni la política que él encarna. Aún así la presión que el gobierno y el presidente tienen frente a la promesa de la Gran Transformación empuja a que se generen luchas internas como en todo proceso de cambio. El anuncio de reformar el SNIP, “matar el viejo SNIP”, como ha dicho el presidente es prueba de ello.

El presidente Humala culminó su discurso citando a Jorge Basadre y convocó a los peruanos a unirse en torno a la Gran Transformación apuntando al bicentenario. También se ha referido a la “compleja gobernabilidad democrática” que hay en el país. En esto estamos de acuerdo, pero reafirmamos que no será posible ninguna Gran Transformación con el viejo Estado. La pregunta que se nos plantea en el inicio de este segundo año es si el presidente tendrá el liderazgo político que se requiere para esa Gran Transformación y si la clase política progresista del país está a la altura de esta tarea.

191 años de una historia repetida 28 DE JULIO Y LA PROMESA PENDIENTE

Por: Henry Córdova Bran (28 de julio del 2012)

Hace exactamente un año el Perú volvía a ser una posibilidad, volvía a ser una promesa, pero esta vez era una promesa con olor a multitud, con olor a triunfo popular, los de abajo –con el apoyo en la recta final de cierta derecha contraria al fujimorismo- habían vencido en elecciones a los políticos y las propuestas del continuismo, patrocinados por la gran prensa y el poder económico. Pero la euforia no ha tardado mucho en revertirse.

Pareciera que el Perú estuviera destinado a ser siempre una promesa incumplida. Hace 191 años nos prometieron, con la independencia, una República y no tuvimos sino la continuidad aristocrática y maquillada del poder colonial, de la vida colonial sin Rey de España que se ufane de sus dominios. Porque los dominios ya no eran del Rey pero si fueron de quienes amaron la colonia y sus beneficios. Pero el Perú no ha sido solo una promesa incumplida durante todos estos años; ha sido también una posibilidad perdida: la posibilidad del guano y del salitre, del petróleo, del caucho, de la pesca y ahora de la minería, que no sirvieron para que los millones de peruanos y peruanas pobres vivan dignamente, sino para que sus comunidades sean explotadas y arrasadas y para que la burguesía peruana se enriquezca y se enriquezcan también las grandes empresas, inglesas primero y  norteamericanas y transnacionales después, que tuvieron en el Perú, ellos sí, su promesa y su posibilidad cumplidas.

Así las cosas la historia del Perú es repetida. Si los novelistas y poetas peruanos de inicios del siglo XX hasta ahora tuvieran que volver a escribir sobre el Perú, escribirían lo mismo. ¿Acaso no pasó en Rancas, escenario de la novela de Manuel Scorza, lo mismo que pasó en Bagua, Huancabamba o en Cajamarca?  ¿no sigue siendo nuestra patria ese Mundo Ancho y Ajeno que Ciro Alegría denunció? ¿no sigue siendo la población indígena vista como ajena y lejana a pesar de que José María Arguedas nos mostró su inmensa riqueza creativa y peruana? Muchos años antes que Scorza, Alegría o Arguedas escribieran sobre el Perú, ya Manuel González Prada había resumido la vida política nacional en esto: “porque desde el instante que nacimos a la vida republicana, toda la política nacional se reduce a un juego de balancín donde evolucionan dos payasos: el ascendido a lo más alto proclama el statu quo, el descendido a lo más bajo predica el movimiento”. Pero la gran tragedia moderna en este Perú “moderno” es que han logrado que nuestras generaciones desprecien nuestra literatura y al despreciar nuestra literatura hemos enterrado nuestra historia real. Somos un país sin historia, sin memoria colectiva.

La Gran Transformación y la historia del espiral

Dicen los historiadores que los hechos no se repiten, pero se asemejan en diferentes etapas del tiempo. De allí la importancia de conocer la historia, para que los hechos nefastos no se repitan. Pero en el Perú los hechos nefastos se repiten con una continuidad asombrosa. Basta leer lo que Manuel González Prada escribía sobre el entonces presidente Piérola o lo que Mariátegui escribía, algunos años después, sobre Leguía. Sorprende que pudiéramos decir exactamente lo mismo, desgraciadamente, ahora sobre Ollanta Humala. Sobre Piérola el maestro González Prada decía lo siguiente: “Lo nuevo se construye con lo nuevo; y el gobernante que para modificar a un pueblo se vale de instituciones añejas y leyes retrógradas se parece al arquitecto que se vanagloria de levantar una casa nueva cuando toma un viejo caserón y le remienda con adobes mochados, maderas apolilladas y hierros enmohecidos”. A su vez el Amauta José Carlos Mariáegui se refirió así a Leguía y la promesa de la Patria Nueva “No hay un solo hombre nuevo en el alto grupo del gobierno. No hay ni una inteligencia joven ni una arrogancia primaveral. Tampoco hay ímpetus de renovación. Se amalgaman allí los nombres de fatales horas pretéritas. Hombres que no pudieron  mantenerse a flote en los vaivenes de la política de acomodos, transacciones y vergüenzas que ha llenado las tres últimas décadas de nuestra historia republicana”.    

 
Este primer año del gobierno del Presidente Humala nos deja ese sabor amargo de lo viejo, de la continuidad. Señor Presidente, no es posible la Gran Transformación del Perú si mantiene en el Estado a los políticos y funcionarios que no querrán nunca que este país deje de ser una colonia. No sea usted Piérola ni Leguía. Su Ministro de Economía desprecia a la gente que confió en usted, que votó por usted, su gabinete –renovado los últimos días- no deja de ser parte de esa clase política que no quería que usted ganara y usted  ha caído en ese juego. Pareciera que hubiera temor en que la derecha peruana hiciera con el gobierno lo que otras derechas en América Latina han hecho o han intentado hacer en otros países: los golpes de estado a Zelaya y a Fernando Lugo y los intentos de golpe en Venezuela o Ecuador. Y es verdad, la ultra derecha peruana es capaz de eso y mucho más. Pero vender la promesa de la Gran Transformación a la tranquilidad que le ofrece la derecha no era el mejor camino, ha sido el peor de todos los caminos posibles. Los muertos del primer año de su gobierno así lo gritan.

Hace un año, decíamos al iniciar esta nota, el ambiente político era totalmente distinto. Miles de jóvenes en Piura –entre los que me cuento- y millones de jóvenes en el Perú, ciudadanos (as) artistas e intelectuales se sumaron a la promesa de  la Gran Transformación. Esta nota no está escrita para que la lea el presidente o los funcionarios del gobierno, está escrita para esos millones de jóvenes que tuvieron el fervor ciudadano y político honesto de querer cambiar la historia, de pensar que es posible encaminar el Perú hacia una nueva República a puertas del bicentenario. Hace algunos años Carlos Monsiváis, ese genial cronista mexicano, dijo en la feria del libro de Trujillo que frente al bicentenario era imprescindible para nuestros pueblos recuperar las palabras de nuestros grandes pensadores y escritores. Y allí nos esperan en sus tumbas de páginas para vivir de nuevo.

Al publicarse esta nota ya el presidente habrá pronunciado su discurso cuyo análisis haremos en la siguiente edición. A raíz de los últimos acontecimientos no es posible decir “Feliz día de la Patria” y dar palmaditas en la espalda. Desgraciadamente solo me vienen a la mente unos versos de Manuel Scorza “A mí no me vengan con la patria espuma./ La patria hiede,/ desgraciadamente la patria vomita buitres./ ¡A mí no me digan: “hay visitas”!/ ¿Hasta cuando la patria/ será el muro donde orinan los gendarmes?/ Ay, ¿hasta cuándo serás la ramera/ con la que sólo se acuestan los borrachos?”.