Este blog es un esfuerzo por contribuir en la difusión de información, artículos de opinión y demás géneros periodísticos que muchas veces no se muestran en los medios de comunicación oficiales. El nombre La Acción Escrita es tomado de un libro de Genaro Carnero checa acerca del periodsimo de José Carlos Mariátegui.

viernes, 18 de marzo de 2016

¿PORQUÉ SE JUSTIFICA EL RECHAZO A KEIKO?

Por: Henry Córdova Bran

Durante la última semana se han realizado en Lima dos marchas numerosas para rechazar la candidatura de Keiko Fujimori. Asimismo, en diferentes partes del país a las que la candidata de Fuerza Popular ha llegado con fines proselitistas, ha sido rechazada y hasta se ha visto obligada a cancelar sus mítines. ¿Se justifica este rechazo ciudadano a la candidata que encabeza las preferencias del voto, según las encuestas?

 El viernes 11 y el martes 15 de marzo las principales calles del centro de Lima volvieron a ser escenario de masivas movilizaciones, en las que miles de hombres y mujeres, en su mayoría jóvenes, mostraron su rechazo a la candidata del fujimorismo. Allí estuvimos, no para cubrir la información de manera periodística, sino para participar y ser parte de esta movilización, ejerciendo nuestro derecho ciudadano a manifestarnos y expresar libremente una opinión en torno a una coyuntura política que nos preocupa y que tiende sobre el país un futuro que consideramos nefasto.

Después de la primera marcha contra Keiko era de esperarse que los medios de la gran concentración minimizaran la contundencia de la movilización, razón por la que los colectivos que llamaron a la marcha y las personas que participaron en ella utilizaron las redes sociales para difundir las imágenes y los informes respectivos. En mi cuenta de Facebook compartí esta información, y es aquí que dos amigos, a quienes aprecio, ex compañeros de aulas sanmiguelinas, cuestionaron estas marchas considerándolas poco democráticas, y afirmando que si no nos gusta uno u otro candidato, esto debe reflejarse el 10 de abril, en las elecciones, donde el pueblo elige libremente, además tildaron a los manifestantes de “pulpines” y violentistas o intolerantes; razón que impulsó la elaboración de esta nota a modo de respuesta.

No hay intolerancia, hay memoria

Keiko Fujimori, representantes de Fuerza Popular y simpatizantes del fujimorismo han respondido a estas movilizaciones acusándolas de intolerantes, antidemocráticas y hasta de ser promovidas por el gobierno de Humala; incluso se ha dicho que quienes participan de ellas son terroristas y defensores de terroristas.

Lo cierto es que estas manifestaciones responden a una sensación creciente de rechazo, no solo a la candidatura de Keiko, sino también a la de Alán García; sin embargo se concentra más en Keiko porque la hija del dictador Fujimori encabeza las encuestas y se ha probado que ha violado la Ley Electoral constantemente regalando dinero, que fue la misma razón por la que se excluyó la candidatura de Acuña, por lo que hay un sentimiento de rechazo al trato diferenciado que el JNE está dando al fujimorismo cuando debiera recibir la misma sanción y ser excluida del proceso electoral.

Pero además porque Keiko Fujimori encarna y representa al gobierno de su padre, hoy preso por crímenes de lesa humanidad, corrupción y desvío de fondos de las Fuerzas Armadas para la compra de líneas editoriales y financiamiento de los diarios chicha durante la década de los 90. Han pasado casi quince años desde que Alberto Fujimori renunció a la presidencia de la manera como solo lo hacen los cobardes, amparado en una mentira abandonó el país aduciendo un viaje de representación, para luego enviar un fax al Congreso de la República indicando su renuncia, mientras el país veía día a día nuevos destapes que evidenciaban la podredumbre de corrupción del régimen, la cual era imposible que el mandatario no estuviera enterado.

El fujimorismo fue pues una dictadura cívico-militar corrompida y corruptora, que alcanzó a enlodar todas las instituciones del Estado y que se amparó en un logro que no le correspondía para justificar sus atrocidades: la pacificación del país y la eliminación del terrorismo. Y no le correspondía porque la captura de Abimael Guzmán y la cúpula del senderismo no fue obra de una estrategia trazada por el gobierno, sino de una operación secreta de la que Fujimori se enteró por los medios y que después se apropió; lejos de terminar la tarea de acabar con los remanentes de Sendero, Fujimori les dio el respiro para que la alianza entre el terrorismo y el narcotráfico se asiente en la selva; y hasta en eso el Estado poco a poco fue siendo parte también de esa mafia, al punto de hallarse en una oportunidad 170 kilos de Cocaína en un avión de la FAP en la que iba el edecán del presidente Fujimori. Los tripulantes de aquel avión fueron absueltos, incluido el edecán del presidente, por un Poder Judicial sometido al ejecutivo.

El rechazo a Keiko Fujimori no es porque su padre haya sido un dictador, cuyo gobierno canceló la democracia en 1992 mediante un autogolpe, impuso una política de Estado criminal que asesinó inocentes como los sonados casos de Barrios Altos y La Cantuta, pero no fueron los únicos; que eliminó líderes sindicales como el caso de Pedro Huilca, por poner solo un ejemplo; que secuestró y torturó personas contrarias al régimen y que en general promovió el terrorismo de Estado a través de un grupo paramilitar como el Colina, del cual más de un miembro ha asegurado que el presidente tenía conocimiento de su existencia y de sus acciones; que impulsó una política de esterilizaciones forzadas a miles de mujeres, campesinas en su mayoría, como una perversa forma de cumplir metas de planificación familiar. No por ser hija del presidente que es responsable de que se haya impuesto en el Perú una cultura de la basura dirigida desde los medios de comunicación, y que privatizó sectores estratégicos de nuestra economía a precio de regalo y enriqueciéndose a costa de ello, y que permitió que su asesor Vladimiro Montesinos hiciera del Estado la más grande telaraña de corrupción que se haya visto en toda nuestra historia. No es por eso que su candidatura causa rechazo señora Fujimori; es porque usted fue parte de todo eso y nunca hizo nada por denunciarlo o apartarse de él, y porque en quince años el fujimorismo que usted sigue promoviendo no ha dado muestras de haber cambiado, más allá de discursos laxos que usted intenta maquillar para dar la idea de un fujimorismo democrático, en el que nos es imposible creer.


El fujimorismo fue el resumen de nuestros peores males como país y ese es el fujimorismo que miles de personas en Lima, en Cusco, en Tacna, en Chimbote, En Piura y en cada ciudad del país empieza a rechazarse. Nos vemos el 5 de abril, fecha en que le haremos recordar porqué se justifica nuestro rechazo a su candidatura.   

viernes, 15 de enero de 2016

LA RESISTENCIA FRENTE AL TPP

Por: Henry Córdova Bran

Dentro de poco el Congreso de la República deberá debatir la aprobación del Acuerdo de Asociación Transpacífico, conocido como TPP. En medio de la coyuntura electoral el tema no está en la agenda mediática nacional, aun cuando es un tema que definirá el futuro del país. Sin embargo hay una resistencia ciudadana que busca llamar la atención sobre los impactos que traería su aprobación.

De la misma manera como ocurrió hace algunos años cuando el Perú negociaba el TLC con EEUU, hoy el grueso de la ciudadanía en el Perú no sabe qué significa el TPP. Siglas que son ajenas al diálogo común y cotidiano y que pocas veces encontramos en el análisis de los medios de comunicación. Son pocos los que han tratado el tema y menos aún los que han intentado hacer un análisis a fondo de sus implicancias. Es cierto que hay mucha información al respecto; pero también es cierto que esa información no es consumida por la mayoría de peruanos y peruanas. Mientras tanto el TPP está a punto de aprobarse de la misma manera como se aprobó el TLC. Nosotros ni enterados, bien gracias, que siga el circo, Acuña va segundo y el simpaticón de Guzmán ya se tumbó al primer dinosaurio.

Vayamos por partes. El TPP es un acuerdo de Cooperación Económica que ha sido negociado por 12 países, liderados por EEUU, que son parte de la cuenca del pacífico, es decir es más que un Tratado de Libre Comercio, aunque es concebido de la misma manera. Las cifras ampliamente difundidas en torno al TPP hacen parecer atractivo para cualquier país querer ser parte de este club, ya que involucra el 40% de la economía mundial y constituye un mercado de 800 millones de personas. Los defensores del TPP afirman que este acuerdo beneficiará a las economías que lo suscriban, Francisco Sánchez, ex secretario de Comercio Internacional de EEUU, afirmó en noviembre del 2015, en las páginas del Diario Gestión, que para “mejorar la competitividad, es necesario reducir las trabas que obstaculicen las exportaciones” y afirma que el Perú se beneficiaría sobre todo en sectores como servicios y manufactura. Por su parte desde el Gobierno y especialmente desde el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo han hecho todos los esfuerzos por convencernos que ser parte de este acuerdo es lo mejor que le puede pasar al Perú en la ruta del posicionamiento entre los grandes del primer mundo.

Apuntes a tener en cuenta

En política internacional cada paso que un Estado da responde a un plan estratégico de posicionamiento o de dominio. En este sentido el interés de Estados Unidos por liderar las negociaciones no pasa por su preocupación por las economías emergentes o por dar mejores oportunidades sus propios productores nacionales, sino por ganarle la iniciativa a China, su principal amenaza en la carrera del dominio y hegemonía global. Hay quienes afirman que insistir en ese discurso es quedarse en el pasado, pero la historia muestra que la carrera por disputarse la hegemonía y el dominio del planeta siempre ha estado presente desde que existen las civilizaciones y hoy no es diferente. Sin embargo hoy ya no son solamente los Estados los que disputan esa hegemonía, lo son también las corporaciones mundiales de los grandes negocios. Noam Chomsky afirmó recientemente que “el pacto Transpacífico es un asalto neoliberal de dominio corporativo” refiriendo que el acuerdo “busca poner en competencia entre sí a los trabajadores de todo el mundo para bajar los salarios y aumentar la inseguridad”, el pensador norteamericano también afirmó que el acuerdo va más allá de temas comerciales y que se centra más en imponer nuevas normas de propiedad intelectual en el extranjero y aumentar el poder político de las empresas.

Pero no solo un activista “antisistema” como calificarían muchos a Chomsky ha mostrado su desaprobación a este acuerdo, también el premio Nobel de economía Joseph Stiglitz ha afirmado  que “el TPP creará más desigualdad en la sociedad” y mencionando directamente el caso peruano afirmó que “el TPP es una idea muy mala y dejará al Perú definitivamente peor” Stiglitz ha calificado que el TPP es un retroceso respecto del mismo TLC que el Perú tenía con EEUU.

Quizás sea conveniente que se tengan datos concretos sobre cómo le ha ido al Perú después de más de cinco años de haberse implementado el TLC, más allá de que el gobierno afirmó que las exportaciones habían crecido entre el 2008 y el 2012. Sin embargo y como lo manifestó el economista Germán Alarco en un artículo publicado en el 2014, la balanza comercial del Perú pasó, en el mismo período de años, de tener resultados en superávit a ser deficitaria hasta en $ 1,032 millones, es decir que las exportaciones empezaron a ser menores que las importaciones y que lo que más se había importado eran productos de consumo más que aquellos útiles para el desarrollo de la industria. El propio director del Instituto de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Lima Carlos Posada, mencionó que “el Perú no estuvo aprovechando los acuerdos comerciales estos últimos años en los niveles necesarios”. Quizá eso se deba a que la teoría clásica del Libre Comercio afirma que sólo los países que son fuertes internamente y han fortalecido su industria y su mercado interno –como lo hicieron Inglaterra o EEUU en su momento- pueden lanzarse a la aventura de promover el libre mercado y este no es el caso peruano.

La resistencia al TPP

Colectivos ciudadanos (peruanos contra el TPP)  vienen realizando una campaña cada vez más numerosa para que la sociedad peruana se informe y debata en torno al TPP, en su mayoría son jóvenes que muestran una preocupación por el Perú y sin embargo estos jóvenes no están en la televisión o en los grandes medios hablando y discutiendo un tema trascendental como este, por lo general están en las calles y en los espacios públicos sin pedir nada a cambio, informando, movilizándose, no están en la televisión, están resistiendo, incluso enfrentando la represión de la policía. Así es este Perú, premia la estupidez y lanza gas al pensamiento crítico.

Uno de los temas sensibles que este colectivo viene denunciando es el referido al riesgo que supone el TPP en materia de acceso a la salud pública y a  medicamentos para los más pobres. Y a pesar de que el gobierno y la Ministra Silva han negado que el Perú haya cedido en esta materia, existen estudios y personas que dicen lo contrario. La propia jefa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Margaret Chan manifestó en noviembre del 2015, que existen “algunas preocupaciones muy serias” refiriéndose al TPP manifestando que “si estos acuerdos abren el comercio, pero cierran la puerta a medicamentos asequibles, tenemos que plantear la pregunta: ¿es esto realmente un avance?”. De otro lado el Ministerio de Salud y EsSalud lanzaron la alerta el año pasado en la medida que la “protección a fármacos biológicos, contemplados en el TPP causará gastos por S/. 491 millones” lo que significará un incremento del 17% del gasto público. Los que más sentirán este tema serán los más pobres claro está. Pero el tema de los medicamentos merece un artículo aparte y un tratamiento más riguroso.


En definitiva es necesario que como sociedad tengamos el derecho de discutir un acuerdo de esta naturaleza. Así que sumémonos a estos colectivos de resistencia, hagamos lo que ellos con voluntad y valentía hacen, informémonos y activemos por el Perú. Y los candidatos ¿qué dirán del TPP?

miércoles, 13 de enero de 2016

Las elecciones que se nos vienen LA TAREA PENDIENTE ES EL PERU

Por: Henry Córdova Bran

Una de las frases que solía mencionar Eduardo Galeano era “si votar sirviera para algo, estaría prohibido”. Viene al punto recordarlo ahora que nuevamente estamos en un periodo electoral que definirá quien, o quienes, ingresarán a Palacio de Gobierno a partir de Julio. Y luego conviene preguntarse, casi con alarma, si realmente importa este juego electoral.

Con las candidaturas definidas y las alianzas establecidas, con las planchas presidenciales presentadas y a puertas  de definir las listas congresales, más de 20 aspirantes se han inscrito ante la ONPE para las elecciones presidenciales. Nuevamente el excesivo número de listas que se presentan dan cuenta de la fragilidad de nuestro sistema político. Es posible que la mayor parte de quienes irán a votar apenas conozca la cuarta parte de todas estas listas. Los rostros conocidos, esa pequeña elite de dirigentes de marcas electorales (no me atrevo a llamarles partidos)que echarán mano de toda la maquinaria económica y logística de la que pueden disponer para convencernos de que ellos son los que deben tomar las riendas para los próximos años. El márketing político puesto sobre ruedas y al servicio del mejor postor.

Lo mismo de hace cinco años, me dice un taxista unos días atrás, ¿ahora por quién será? Me pregunta. Le comento que más de 20 candidatos están inscritos y se sonríe como si no lo creyera. Para él solo existe Keiko, Alan, PPK (conoce la marca, no el nombre completo), Acuña y Toledo; y sin emoción alguna, parece preguntarse nuevamente ¿Ahora por quién será? La gran concentración de medios, parece estar cumpliendo su primera tarea, que en el imaginario de la ciudadanía exista, en mayor número, una contienda entre cuatro o cinco candidatos, cuyo planteamiento y propuesta resulta ser la misma, la continuidad del mismo discurso, la misma receta, que se inició con Fujimori en los años 90s y que se ha mantenido inalterable con el auspicio de la CONFIEP a través del Ministerio de Economía.

Bajo del taxi aquella vez y pienso en lo que se viene, en lo que tenemos; y nuevamente qué frágil es nuestro sistema político, las alianzas son muestra clara de que en el Perú los principios no resisten el pragmatismo de los intereses personales de “líderes” (así entre comillas) políticos. Un amigo me dice que en estas elecciones se están viendo sorpresas impensables: el PPC aliada al APRA, Lourdes y Alan juntos y revueltos, Anel Townsend con Acuña y Lay y entre ellos Marisol Espinoza, Susana Villarán acomodada en lo que queda del nacionalismo, juntita a Urresti, Vladimiro Huaroc unido a Keiko; en fin, le digo que en política no existen las sorpresas, y que en el Perú ya nada sorprende, aunque Levitsky trate de explicarlo.

¿Para qué sirve votar?

Dice Levitsky que “no se puede tumbar a los políticos sin tumbar a la democracia” entonces el juego continúa en defensa de la democracia. Retomando la frase que el recordado Galeano repetía, se entiende que se permite votar porque no sirve para nada, o debería decir no sirve para cambiar nada. Si existe alguien que podría prohibirlo es porque tendría el poder para hacerlo, es decir que existe un sector interesado en que nada cambie y que se mantengan los lineamientos generales de la dirección del país y entonces tiene que asegurarse que lo que pase en las elecciones, sea cual sea el resultado, no altere el Status quo. La mejor manera de explicarlo es recordar las elecciones anteriores a esta, la del 2011, en el que un gran sector  de votantes apostó por un discurso diferente que apuntaba a transformar el país. Lo que sabemos después es que de ese plan de transformación no quedó nada, más que la desazón, la decepción, porque no es suficiente con ganar un gobierno para transformar el país, menos aun cuando el anhelo de transformación está lleno más voluntad que capacidad para hacerlo.

¿Sirven estas elecciones entonces? No es la pregunta que me preocupa en este momento. Veinte candidaturas disputándose el gobierno, cinco o seis de ellas que no cambiarían nada de lo que realmente importa y que son las que los sectores que manejan la economía y los medios de comunicación apoyarán; la mayoría de las otras candidaturas pasarán desapercibidas y probablemente candidaturas como la del Frente Amplio o Democracia Directa que encumbrarán discursos alternativos y de cambio sean atacadas desde la avalancha mediática de la gran concentración.

Perú, la tarea pendiente

Las noticias parecen decirnos que nada extraordinario sucederá en las elecciones a menos que el descontento y la indignación se convierta en acción política y que las inteligencias den un soporte a las buenas voluntades que buscan un Perú mejor, para conectar esa voluntad con las aspiraciones de millones de peruanos y peruanas.

Hace unos días, al participar en un focus group sobre las elecciones junto con otros jóvenes, nos preguntaron que pensábamos sobre los próximos años para el Perú, y las respuestas no fueron alentadoras. Se percibe pesimismo en este Perú, como si estuviéramos destinados a ser dirigidos por la "misma clase política". Sin embargo, creo que es un momento crucial para el país que va más allá de las elecciones y que tiene que ver con convertir las voluntades de cambio en estudio de la realidad concreta para comprender el drama del Perú, sus problemas fundamentales, volver la vista hacia el conocimiento de quienes dedicaron su vida a estudiar el Perú. Necesitamos que los hombres y mujeres, sobre todo jóvenes, que hacen política vayan más allá de la denuncia de un sistema que reproduce inequidades, y que se pierdan en disputas intestinas con otros jóvenes que tienen la misma voluntad.Necesitamos una clase política que deje de estar divorciada con la cultura y con la ciencia.


Al volver a casa después de participar en aquel focus group, y casi como una necesidad masoquista y oculta del pesimismo, busqué un poema del maestro Manuel Gonzáles Prada que, precisamente lleva por nombre El Perú, “¡Qué mezquindad! ¡Qué desdicha! /Sólo encierras, ¡Oh Perú!, / corazones de mosquito/ y cerebros de avestruz” y más adelante enfila la pluma hacia los jóvenes “No esperemos ni en el niño, / que en este infando Perú/ hombres hay de pocos años, mas no existe juventud” el Perú continúa siendo la tarea pendiente que tenemos por hacer.Manos a la obra.

miércoles, 10 de junio de 2015

PAÍS PREVISIBLE

Por: Henry Córdova Bran

Hace algunas semanas, Mario Vargas Llosa escribió una columna a la que tituló “País Imprevisible”, en referencia al Perú. La razón de ese calificativo del Nobel era la diferencia que había entre la percepción de país exitoso que se tiene del Perú en el extranjero y la convulsión social que se vive en el Perú. Por el contrario creemos que el Perú es un país bastante previsible.

Vargas Llosa acude a una conferencia económica dedicada a América Latina organizada por el City Bank en Estados Unidos. En ella, el Nobel escucha con agrado que alrededor de 300 personas entre empresarios, banqueros y analistas ven con buenos ojos al Perú “La verdad es que nunca, desde que tengo memoria, la imagen de mi país ha sido tan positiva en el resto del mundo.” Dice el Nobel emocionado y atribuye esta buena opinión al funcionamiento de la democracia desde la caída de Fujimori, a la operatividad de las instituciones sin mayores trabas, al crecimiento de la economía, la reducción de la pobreza y la catalogación como destino atractivo para la inversión extranjera.

Luego Vargas Llosa afirma que esta percepción contrasta con lo que se vive al interior del país y trata de explicarse “semejante incongruencia entre la imagen externa y la interna del país”. El Nobel prefiere afirmar que el Perú es el que ven desde afuera y que goza de un “consenso nacional” mientras que el otro Perú es uno que se intenta quebrar por “grupúsculos insignificantes”. Esta incongruencia hace del Perú un país imprevisible para Vargas Llosa; sin embargo hace mucho tiempo que el Perú es un país previsible, hace tiempo que el Perú visto de afuera es una construcción del Marketing, somos una marca pues, y es un cuento del país que está a punto de entrar a la OCDE. Visto por dentro, el Perú es previsible. El Perú pasó por el siglo XX e ingresó al XXI sin resolver su promesa peruana pendiente y por eso no nos extraña que los males por los que nos matamos hoy sean los mismos por los que nos matamos hace décadas. Somos pues, repetitivos, previsibles en suma.

El Perú desde adentro

Dice Vargas Llosa que nuestra democracia funciona. Debe referirse a aquella que nos obliga  ir cada 5 años a elegir un presidente y algunos congresistas. Aquella en la que uno vota por un candidato que prometió un programa que aplicaría al ser gobierno, en caso la mayoría así lo decida. Esa que hizo que alrededor del 80% en todo el sur votara por Humala en el 2011 por la promesa de la gran transformación. ¿Qué importa que luego el candidato convertido en presidente gobierne con el programa de los que perdieron –porque todos los demás tenían el mismo programa de continuidad- y traicione a sus votantes? La democracia es elección libre. Nuestra democracia se ha vuelto previsible desde el 2000 tras la caída de Fujimori; es decir, votamos en mayoría por un cambio, por un modelo económico contrario al neoliberalismo, el ganador traiciona la palabra empeñada en campaña y la CONFIEP marca la pauta, todo sigue igual. No señor Vargas Llosa, esa democracia no funciona, crea una ola de indignación que crece cada vez más, porque la palabra en el Perú debe dejar de ser la mentira hecha para el mitin. La democracia no puede estar representada por un señor que va a Islay como candidato y promete respetar la decisión de los pobladores y como presidente busca imponer un proyecto minero a sangre y fuego y ni siquiera se atreve a dar la cara a esa población que lo eligió. Si esa es la democracia que funciona yo aquí me bajo.

Desgraciadamente en el Perú los conflictos sociales son previsibles y las vidas que se pierden en ellas también. Es el drama mayúsculo de toda nuestra historia republicana. Siempre es por lo mismo y siempre los mismos actores. Basta leer las novelas de Arguedas, de Scorza, de Ciro Alegría, Basta echar una mirada a los textos de Gonzáles Prada, de Mariátegui, de Basadre. Nos repetimos con un parecido que espanta. Nos repetimos en Rancas, en Bagua, en Islay. Siempre lo mismo, una transnacional invirtiendo para explotar un territorio habitado por comunidades, ciudadanos contrarios a esa explotación y un Gobierno que toma partido por la empresa. Humala parece el Subprefecto Llerena de Todas Las Sangres, la tan actual novela de Arguedas, La Southern es la Wizther Bozart, y allí están las fuerzas del orden a sueldo por las empresas enviadas a reprimir a quienes se opongan, y allí están los campesinos muertos, los Rendón Wilka que se levantan y mueren, los obreros en huelga, los estudiantes golpeados. Amamos la repetición, la derecha económica en el Perú cree que somos una industria cinematográfica en la que sólo se permiten los remakes. Y eso también cansa, también genera indignación señor Vargas Llosa y no de “grupúsculos insignificantes” como usted los llama, sino del Perú que usted dejó de ver hace tantas décadas. Pero hasta eso en usted era previsible.

Cómo no vamos a ser un país previsible si la defensoría del Pueblo nos dice a cada rato que alrededor del 70% de conflictos que tiene el Perú es de origen socioambiental y hasta ahora somos incapaces de tener una Ley de Ordenamiento Territorial que nos diga que podemos hacer y dónde. Esta ley hace tiempo que está bloqueada por intereses que presionan al interior del Congreso de la República. En el Congreso somos previsibles hasta el aburrimiento, las leyes se aprueban o no se aprueban, no teniendo en cuenta los derechos de las mayorías, sino la ganancia de quienes hacen los grandes negocios. Y allí descansan encarpetados los reglamentos de ley como el de alimentación saludable que confronta la salud pública con la industria de alimentos.

Somos un país previsible señor Vargas Llosa. Y lo somos porque los dueños del Perú son los mismos que manejaban el libreto de país exportador de materias primas y esperamos a que nos llegue una ola de buenos precios por el guano, por el caucho o los minerales, y lo somos porque cuando la ola llega allí están los políticos de siempre, los mismos apellidos, los felipillos que se reencarnan y traicionan.

Pero quizás al final llegue a tener razón y la ola de indignación haga lo imprevisible en el Perú. Que surja una fuerza de cambio que combine hartazgo con jóvenes inteligencias, porque el Perú necesita el concurso de hombres y mujeres notables para conseguir lo que no está previsto para el 2016.

viernes, 23 de enero de 2015

Hugo Blanco: “SI ARGUEDAS VIVIERA AHORA NO SE SUICIDARÍA”

Por: Henry Córdova Bran

El 18 de enero último se cumplieron 104 años del nacimiento de José María Arguedas. En razón de este aniversario reproducimos a continuación parte de una entrevista que le hiciéramos a Hugo Blanco con motivo de la COP 20 en diciembre pasado. Antes de finalizar esa entrevista con el mítico guerrillero de los años 60 hablamos sobre la peculiar relación epistolar que desarrolló con el Amauta Arguedas  cuando estaba preso en El Frontón.

Desde hace un tiempo pareciera que hay una revalorización de la imagen de Arguedas en la cultura nacional y en el pensamiento nacional

Bueno yo creo que una de las razones por las que se suicidó Arguedas, es lo que yo creo, es que él en Chimbote vio como los Quechuas se desquechuizaban y por eso no termina su novela “El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo” porque el vio que se iba a  extinguir la cultura Quechua, creo que si el viviera ahora no se suicidaría porque hay un renacimiento del Quechua, cada vez hay menos gente que se siente mal por apellidarse Quispe o Huamán, ¿por qué? porque hay un renacimiento del orgullo indígena en el mundo. Yo me sentí feliz cuando vi en París que la revista de Los Verdes se llamaba Pachamama, eso es un poco de injusticia porque no solo los quechuas defienden la naturaleza sino todos los indígenas del mundo. El indígena considera que la naturaleza es su madre, de cualquier parte del mundo Perú, México, Australia, del Norte de Europa. Creo que no es una cuestión étnica, yo no pertenezco a la misma rama étnica que los africanos pero tenemos el mismo pensamiento. Arguedas veía así el mundo pero sentía que ese mundo indígena estaba decayendo, ahora porqué digo que no se suicidaría, porque, esa defensa de la naturaleza que hacen los indígenas del mundo es respetada por los llamados eco socialistas.

¿Esa defensa es la que lo emocionó cuando ustedes se levantaron en la Convención?

Claro, por ejemplo, el movimiento “Idle no more” en Canadá es el que encabeza la defensa de la naturaleza y en todas partes del mundo vemos que los indígenas se levantan. Por ejemplo el Bulling que es el producto de la educación civilizada que recibimos ahora, el “piensa en ti y en nadie más”, un individualismo tremendo que es el súper egoísmo. Pero, por ejemplo, en Sudáfrica un antropólogo puso frutas y dulces al pie de un árbol y les dijo a unos niños “corran el que llega primero se gana todo” pero los niños se cogieron de las manos y corrieron juntos, allí no hay bulling pues. Cuando el antropólogo dijo “pero porque no compitieron uno pudo llevarse todo” los niños le respondieron “porque si uno de nosotros se queda sin comer todos lloramos”.
Eso mismo lo tenemos nosotros, los más salvajes. A mí no me molesta que me digan salvaje porque salvaje significa no domesticado. La épica indígena es lo que nos lleva a defender la naturaleza, a los indígenas de todo el mundo, por eso digo que ahora no se suicidaría.

¿Cómo fue su relación con Arguedas cuando usted estaba en la cárcel?

Bueno personalmente no lo conocí, como estábamos en el frontón y muchos compañeros no teníamos familiares, las visitas eran colectivas; entonces Sybila de Arguedas visitaba a un compañero del centro que estaba preso en Lima y como eran colectivas las visitas, Sybila me conoció y le informó a José María,;entonces él me mandó su novela “Todas las Sangres” con una corta dedicatoria en castellano y tuvo la gentileza de corregir los errores de imprenta. Y Sybila me dijo, “te ha dedicado esto pero quería dedicarte en Quechua pero se chupó”, entonces le escribí una carta en Quechua “como nos vamos a avergonzar de hablar nuestra lengua” y le dije mucho, que yo lo respetaba mucho, y él recibió la carta y Vidales que estuvo con él ese día, contó que toda la noche estuvo caminando y no dormía y dijo “ese si es un verdadero indio” entonces me escribió una respuesta en Quechua también y le pidió a Sybila que me pidiera permiso para publicar mi carta y bueno yo dije lo que sentía en mi corazón eso es lo que he escrito pero si quiere publicarla no tengo nada en contra; entonces la tradujo y la publicó, ¡ah! y me pidió permiso para visitarme, pero yo le dije que no, que no era un ambiente como para  encontrarnos, bueno y después me arrepentí porque por visitarme tal vez no se hubiera suicidado.

Bueno le escribí una segunda carta y le escribí un cuento en el que relato la verdad de un dirigente indígena, “El Maestro” se titula ese cuento de un dirigente indígena que conocí de joven y le cuento de él y dijo él (Arguedas) “bueno esta carta la voy a  leer el lunes”  y se mató el viernes ¿no?


Bueno luego Sybila vino para que le tradujera el cuento. Esa fue la relación que yo tuve con Arguedas.


Es lo último que dice Hugo Blanco mientras mira con esa mirada tan larga con la que se mira al pasado, y al mirarlo quiero creerle que lo que dice es cierto, que si Arguedas viviera ahora no se suicidaría. Entonces, nos tocará reivindicar esa esperanza. 

martes, 6 de enero de 2015

¿Por qué rechazar la Ley que niega derechos laborales a los jóvenes? EL “CHOLO BARATO” Y EL CAPITALISMO SALVAJE

Por: Henry Córdova Bran

El Gobierno de Ollanta Humala ha dado un paso más en su distanciamiento con el pueblo que lo eligió y con el programa de gobierno por el que fue elegido. La promulgación de la “Ley N° 30288 que promueve el acceso de jóvenes al mercado laboral  y a la protección social” es parte de una serie de medidas económicas que nada tienen que ver con la “Gran Transformación” o la “hoja de ruta”, sino con una agresiva ofensiva de las recetas más duras del neoliberalismo y la política económica iniciada en el primer gobierno de Fujimori.

Vayamos por partes y revisemos por qué el gobierno da esta Ley y la defiende tanto.

El Capitalismo Salvaje y la presión de la CONFIEP

 Ya hemos afirmado en más de un artículo anterior que el gobierno que prometió cambiar el rumbo del país desistió en sus intenciones frente a, vaya uno a saber, presiones o amenazas de inestabilidad económica, política y social del ala más dura de derecha peruana. Para esto la derecha tiene el poder económico y el aparato mediático a su disposición.

Pero la derecha sacó lecciones del 2011, sabe que en el Perú hay una acumulación de fuerzas sociales, que, aunque dispersas, son capaces de arrebatarles una contienda electoral. No están dispuestos a correr ese riesgo otra vez, el fantasma de la “Gran Transformación”  les acecha, “la Promesa Peruana Pendiente” les suena mal. Y aunque todo apunta a que en las elecciones del 2016 la derecha tiene la mesa servida, saben que en el Perú, al que Hildebrandt llamó “una exquisitez para los sociólogos”, cualquier cosa puede pasar.

A esto obedece una ofensiva radical de la derecha económica peruana desatada en el 2014. Cuatro paquetes económicos en un año, medidas para reactivar la economía con las recetas más duras del manual del neoliberalismo, no importa si implica ataques contra los cuidados medioambientales, contra el patrimonio histórico, contra la salud, mucho menos contra los derechos de los trabajadores; capitalismo salvaje, receta única y santificada por Castilla primero y por Segura después.

Y al cerrar el año en una operación maratónica, el MEF envía este proyecto de Ley, lo discuten con una celeridad pocas veces vista entre las comisiones de Economía y de Trabajo del Congreso de la República y el Pleno con la “eficiencia” acostumbrada lo aprueba. Finalmente el presidente firma la Ley y la Promulga, todo en tiempo record. En diferentes debates acerca de la Ley se ha dicho que quien más gana con este régimen es el empleador, el empresario, en desmérito del trabajador, primero, a quienes les anula derechos laborales (si son jóvenes de 18 a 24 años) y los entrega a una competencia diferenciada y en desventaja dado su precio más elevado por su fuerza de trabajo (para quienes tienen 25 años a más); y en desmérito también del Estado que asume costos que afectarán al fisco. Es válido preguntarnos entonces si tanta celeridad en la aprobación de la Ley se debe a una presión del sector empresarial por tener mejores condiciones de inversión.

El fundamento de la Ley responde a la lógica neoliberal de cómo enfrentar los periodos de crisis en una economía. Aun cuando la crisis es provocada por el propio modelo económico, es decir el capitalismo. Según esa lógica, para reactivar la economía se deben reducir los costos laborales y otras trabas a la inversión. Lo que está haciendo el gobierno es darle la razón a esta lógica y la está respaldando con una serie de medidas económicas entre las que se encuentra esta  Ley.

¿Por qué oponerse a esta Ley?

En principio porque es una receta que no cura al enfermo (la economía) sino que favorece al vendedor del medicamento (la clase empresarial) a costa de los trabajadores y del propio Estado, como hemos dicho. Por otra parte no podemos permitir, como sociedad, aceptar que el Estado legalice un régimen de trabajo sin beneficios laborales, que ya existe en el mercado informal, bajo  la excusa que de esta manera se reducirá la informalidad en el país, cosa que ha sido desmentida por economistas como Jorge Gonzáles Izquierdo, refiriéndose a medidas similares que se dieron en los gobiernos de Toledo y García (que por cierto se suman ahora al carro de la protesta junto con otros políticos de derecha como PPK o Keiko y que sin embargo harían esto y más con los derechos de los trabajadores); y que los resultados muestran que no se produce un efecto en la reducción de la informalidad.

Finalmente no podemos permitir que el Estado de esta clase de mensajes a nuestros jóvenes, es como decirles que para solucionar las fallas del modelo económico deben aceptar el sacrificio de relegar sus derechos laborales y aceptar que se les hace un favor al pretender emplearlos de esta manera. La economía debe buscar otras alternativas para solucionar las fallas del modelo económico actual y ese reto debe ser asumido precisamente por esta generación que frente a la protesta por sus derechos dé el salto a debatir los cimientos de este modelo y cuestionarlo para presentar una propuesta alternativa.

Pareciera que la derecha peruana quiere, a puertas de nuevas contiendas electorales, desmoralizar a los sectores sociales. Y nada desmoraliza más a los trabajadores que el trabajo precario. En su libro “El Horror Económico” Viviane Forrester analiza como el modelo económico condena a millones de personas al desempleo y advierte que el poder económico busca crear una sensación de resignación en los trabajadores al avergonzarse de su condición con el fin de aceptar luego cualquier tipo de régimen laboral “Porque nada debilita ni paraliza tanto como la vergüenza. Ella altera al individuo hasta la raíz, agota las energías, admite cualquier despojo, convierte a quienes la sufren en presa de otros; de ahí el interés del poder en recurrir a ella e imponerla. La vergüenza permite imponer la ley sin hallar oposición y violarla sin temer la protesta. Genera el impasse, paraliza cualquier resistencia, impide rechazar, desmitificar, enfrentar la situación. Distrae de todo aquello que permitiría rechazar el oprobio y exigir un ajuste de cuentas político con el presente. Más aún, permite explotar esta resignación así como el pánico virulento que ella misma ayuda a crear” sentencia Forrester. Afortunadamente los jóvenes no parecen resignarse, todo lo contrario, se movilizan y se organizan y quizás algo bueno estemos sacando de todo esto, ver toda una generación buscando conquistar el cielo y las estrellas por asalto.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Hugo Blanco: Hoy nuestra especie está amenazada “LA COP 20 ESTÁ MANEJADA POR LAS GRANDES EMPRESAS”

Por: Henry Córdova Bran

Hace algunas semanas pudimos entrevistar a Hugo Blanco, el mítico guerrillero de los años 60. Hoy, a sus 80 años y con toda una vida de dirigente de las principales luchas sociales del país, que le valieron persecuciones y años en la cárcel, libra una lucha más, esta vez por la especie humana y por la naturaleza. A continuación un extracto de aquella entrevista.

En entrevistas anteriores Ud ha afirmado que las luchas en este momento son de la humanidad frente al cambio climático que nos amenaza como especie

 Como digo, yo antes luchaba por el cambio social, porque todo seamos iguales, pero ahora veo que hay una lucha más importante, que es la lucha por la supervivencia de mi especie, porque mi especie está amenazada por el ataque cada vez mayor de las transnacionales contra la naturaleza y contra sectores de la humanidad en específico. El principal ataque es el cambio climático. En Kyoto acordaron rebajar un poco la producción de gases de efecto invernadero pero se cumplió poco porque los dos grandes calentadores del mundo que son EEUU y China no firmaron. Después de eso ya no han vuelto a discutir cómo rebajar la emisión de los gases de efecto invernadero. Al principio negaban que haya cambio Climático pero como ahora es innegable, las Naciones Unidas se han visto obligados a convocar a reuniones anuales como la COP 20 que se llevará a cabo en Lima. Pero en esas reuniones ya no se habla de la disminución de gases de efecto invernadero, de lo que se habla es de cómo hacer negocios con el cambio climático. Con sólo el calentamiento global la humanidad no va a  vivir más de 100 años, hablo de la humanidad, porque aunque el ataque es contra la naturaleza, esta se rehará luego de verse liberada de esta especie depredadora. Ahora eso es muy peligroso porque hay derretimiento de los hielos polares, derretimiento de las nieves perpetuas, hay cada vez menos manantiales, cada vez los ríos están más delgados, hay ascenso de las aguas del mar y una cosa muy peligrosa, el ártico, el deshielo del ártico que es consecuencia del cambio climático ahora es también causa del calentamiento global porque al quitarse ese espejo que era el hielo del ártico que devolvía la luz y el calor, al quitarse ese espejo hay más calentamiento y una cosa más peligrosa, debajo del ártico hay metano y el metano es un gas de efecto invernadero más potente que el anhídrido carbónico y si el metano sale va a aumentar el calentamiento global, pero las empresas petroleras están contentas porque van a poder explotar más rápido el petróleo.

¿Cómo afecta este escenario a las economías de los pueblos originarios como los que habitan en el Perú?

Por ejemplo en el Cusco un año estaba perjudicado el puente de Pisac y no podíamos pasar, los maizales estaban con las raíces podridas y ya no servía, entonces afecta económicamente en forma tremenda, no sólo a los pueblos indígenas sino a todo el mundo. Pero esto no es el único ataque a la naturaleza hay otros ataques, como la minería a cielo abierto, la extracción de petróleo y gas, últimamente hubo un derrame de petróleo allá en la selva que ha perjudicado a mucha gente, ha envenado a mucha gente y los ríos que beben los nativos selváticos, inclusive la agroindustria es un ataque a la naturaleza porque practica el monocultivo a diferencia del campesino que practica la rotación de cultivos o cultivos asociados que son saludables a la naturaleza. La agroindustria practica el monocultivo en grandes extensiones, año tras año la misma variedad, la variedad más rentable, entonces es un enemigo feroz del suelo.

¿Actividades como la agroindustria que se desarrolla principalmente en la costa, afecta también a la seguridad alimentaria?

Claro porque la agroindustria qué produce, lo más rentable, los espárragos, las alcachofas para exportación y los espárragos y las alcachofas necesitan mucha agua y esa agua se quita a los pequeños agricultores que alimentan a todos los peruanos.

¿Por qué es necesaria la promulgación de la ley de seguridad alimentaria? (hace una semana el dictamen de esta Ley ha sido aprobada en la comisión de Agricultura del Congreso y espera su debate en el Pleno)

Porque (en el Perú) está disminuyendo la capacidad de alimentarnos en forma sana, porque como digo la agroindustria consume mucha agua para productos de exportación. Un ejemplo, el bajo Piura hay canalizaciones que se puede hacer para irrigar el bajo Piura pero eso tiene que ir a la agroindustria no para los campesinos. O sea roban agua de las comunidades de las alturas para los campesinos de la costa pero no es para los campesinos sino para la agroindustria.

 Y hay un proceso de reafirmación después de muchos años de grandes terrenos de cultivo para pocos propietarios

Claro por eso hablamos con los compañeros del bajo Piura para que la lucha sea para que la irrigación vaya para los pequeños campesinos que son los que producen para el mercado interno y producen alimentos sanos ahora que se producen transgénicos que matan a la gente. La ley no obliga a que los productos transgénicos pongan esa información en las etiquetas porque las transnacionales son las que gobiernan; desgraciadamente la ciencia y la técnica que antes estaban al servicio de la humanidad ahora sirven a quien paga, al servicio de la ganancia y no de la humanidad.

¿Qué tan seriamente estamos asumiendo como país la responsabilidad de organizadores de la COP 20?

Bueno es que el mundo está gobernado por las empresas transnacionales y Obama y Ollanta Humala no son más que sirvientes de esas transnacionales, o sea gobiernan para ellos y acá hemos escuchado el discurso presidencial y ni una palabra al respecto a pesar de que somos organizadores. Y Bueno el último paquetazo ambiental que hubo para beneficiar a la economía benefician a las grandes empresas fundamentalmente mineras pero no sólo mineras y si alguien refuta eso puede ser metido a la cárcel entonces los funcionarios no se van a atrever a refutar por más honesto que sea.

¿Es contradictorio entonces que mientras este año se organiza la COP 20 se estén dando estos paquetazos?

 Sí claro totalmente contradictorio no les importa lo de la COP 20 y bueno tenemos que usar la COP 20 para denunciar estas cosas, pero la COP 20 va a estar manejada por las grandes empresas.

¿Cuál es el papel de la sociedad civil en la COP 20?


Coordinarnos entre nosotros y tratar de hacer otra reunión porque en la reunión oficial me dicen que ya lo tienen comprado a Pizango, que va a estar en la comitiva oficial, como fue comprado por una empresa petrolera y ese va a ser el comité oficial; pero tiene que haber una reunión opuesta a eso que hable verdaderamente del calentamiento global no sólo peruana sino con gente del exterior tenemos que combinar acciones opuestas a la declaratoria oficial que va a ser una reunión como las anteriores, manejada por las grandes empresas.